Bujumbura, 27 de diciembre – Total News Agency-TNA-La muerte de Igiraneza Aimé Gueric, un futbolista de apenas 20 años que integraba el plantel de Les Guêpiers du Lac, sacudió al fútbol africano y abrió una investigación rodeada de misterio y conmoción. El episodio ocurrió en pleno partido de la Segunda División de Burundi, cuando el mediocampista se desplomó en el campo de juego tras tragarse una moneda, en circunstancias que ahora son analizadas por las autoridades.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales y testimonios recogidos por medios locales, el jugador habría ingerido accidentalmente una moneda durante el encuentro. Sin embargo, la hipótesis que cobró mayor fuerza en las últimas horas vincula el hecho con la posible realización de un ritual de magia negra, una práctica que, aunque controvertida, continúa presente en algunas regiones del continente africano, incluso dentro del ámbito deportivo.
Diversos portales de Burundi y países vecinos indicaron que Gueric habría llevado consigo una moneda con la intención de utilizarla como amuleto antes o durante el partido. Según esas versiones, el objetivo habría sido “hechizar al rival” o atraer la buena fortuna para su equipo, una creencia extendida en determinados contextos culturales donde se recurre a talismanes, rezos o rituales para influir en el resultado deportivo.
Las primeras pericias apuntan a que el futbolista habría tragado una moneda de 50 francos ruandeses, posiblemente de manera involuntaria en medio del juego. Aun así, investigadores no descartan que el objeto formara parte de un llamado “gri-gri”, un amuleto tradicional utilizado en distintas zonas de África como protección contra la mala suerte, lesiones o derrotas deportivas.
Durante el partido, el joven comenzó a mostrar signos de asfixia y se desplomó ante la mirada de compañeros, rivales y árbitros. Pese a los intentos de asistencia inmediata dentro del estadio, Gueric falleció durante el traslado a un hospital cercano. El hecho ocurrió el pasado 20 de diciembre, aunque recién en las últimas horas se conocieron detalles más precisos sobre la posible causa del deceso.
Las autoridades sanitarias y judiciales de Burundi continúan analizando el caso para determinar con exactitud si la muerte se produjo por asfixia mecánica, complicaciones respiratorias u otros factores asociados. También se investiga si el futbolista había ingerido voluntariamente la moneda como parte de un ritual previo o si el hecho fue completamente accidental.
El episodio volvió a poner en foco la persistencia de creencias vinculadas a la magia negra y a los rituales de protección en el deporte africano, un fenómeno que ha sido documentado en distintas disciplinas y países. En algunos casos, jugadores y equipos recurren a amuletos, pócimas o prácticas ancestrales como complemento psicológico antes de la competencia, aunque raramente con consecuencias fatales.
Tras conocerse la noticia, la Federación Burundesa de Fútbol emitió un comunicado oficial expresando su pesar por la muerte del joven futbolista. En el mensaje, la entidad transmitió sus condolencias a la familia de Gueric, al club Les Guêpiers du Lac y a toda la comunidad del fútbol local.
“En estos momentos dolorosos, la Federación Burundesa de Fútbol envía sus más sinceras condolencias a la familia del jugador, al club Les Guêpiers du Lac y a toda la familia del fútbol burundés. Que su alma descanse en paz”, señaló el texto difundido por la entidad rectora.
El fallecimiento de Igiraneza Aimé Gueric se suma a una serie de tragedias recientes en el fútbol internacional que reavivan el debate sobre la seguridad de los jugadores, la asistencia médica en competencias de divisiones menores y el peso de factores culturales y psicológicos en el deporte profesional.
Mientras avanza la investigación, el caso sigue generando impacto en Burundi y en el fútbol africano, no solo por la juventud del jugador, sino por el componente ritual que rodea su muerte y que plantea interrogantes sobre prácticas aún vigentes en el deporte del continente.
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