Caracas, 4 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA- Versiones coincidentes provenientes de fuentes de TNA, políticas y judiciales de la región indican que el empresario colombiano Álex Saab, considerado durante años uno de los principales operadores financieros y presunto testaferro del régimen de Nicolás Maduro, fue detenido en territorio venezolano en las últimas horas, en un operativo que habría incluido también la captura de otro empresario de alto perfil vinculado a causas de corrupción internacional.
De acuerdo con la información recabada, Saab habría sido puesto bajo custodia tras un procedimiento de seguridad realizado en Caracas, en un contexto político marcado por una profunda reconfiguración del poder en Venezuela y por negociaciones sensibles con Estados Unidos. Las mismas fuentes señalan que la detención abre nuevamente la posibilidad de una extradición a territorio estadounidense, opción que había quedado descartada tras su liberación en 2023 como parte de un acuerdo político entre Washington y Caracas.
Álex Saab, nacido en Barranquilla, Colombia, fue durante más de una década una figura clave en el entramado económico del chavismo. Investigaciones judiciales y reportes de inteligencia lo ubicaron como intermediario central en operaciones comerciales del Estado venezolano, especialmente en programas de importación de alimentos y bienes estratégicos, mediante los cuales se habrían canalizado sumas millonarias a través de estructuras offshore y cuentas en el exterior.
En Estados Unidos, Saab fue acusado formalmente por delitos de conspiración para lavar dinero y fraude financiero, en una causa tramitada en el Distrito Sur de Florida. Su arresto en Cabo Verde en 2020 y posterior extradición en 2021 constituyeron uno de los mayores golpes judiciales contra la red financiera internacional del madurismo. Sin embargo, en diciembre de 2023 fue liberado tras un canje de prisioneros entre ambos países, regresando a Venezuela con estatus político y protección oficial.
El nuevo episodio, de confirmarse plenamente, marcaría un giro significativo. Fuentes consultadas indican que la detención estaría vinculada a disputas internas dentro del poder venezolano y a la necesidad de ofrecer señales concretas de cooperación judicial internacional, en momentos en que el país enfrenta presiones diplomáticas, económicas y judiciales crecientes.
La eventual extradición de Saab tendría un impacto de alto voltaje político. Su conocimiento del funcionamiento interno del sistema financiero del chavismo, de los mecanismos de triangulación comercial y de los nombres involucrados en las principales operaciones, lo convierten en un testigo potencialmente explosivo para múltiples actores regionales. Analistas advierten que su testimonio podría comprometer no solo a exfuncionarios venezolanos, sino también a empresarios, intermediarios y estructuras financieras utilizadas para evadir sanciones internacionales.
Hasta el momento, no hubo confirmación oficial por parte de las autoridades venezolanas ni estadounidenses sobre el estado procesal de Saab ni sobre la situación del segundo empresario presuntamente detenido. El hermetismo oficial refuerza la hipótesis de que se trata de un expediente en desarrollo, manejado con extrema reserva por su impacto político y judicial.
Mientras tanto, el caso vuelve a colocar en el centro de la escena internacional la trama financiera que sostuvo al régimen chavista durante años y reaviva las tensiones entre justicia, diplomacia y poder en Venezuela, en un escenario regional que continúa en plena redefinición.





