Mar del Plata, 9 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA-Un crimen brutal que conmociona a Mar del Plata ocurrió en la madrugada del domingo a la salida de un boliche en la localidad de Batán, donde un hombre de 30 años, Lucas Nahuel Larroque, fue asesinado a golpes en circunstancias que familiares y testigos califican de “horrorosas” y que, según denunció su viuda, se desarrollaron bajo la inacción de efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que se encontraban a bordo de un patrullero en el lugar. El hecho, caratulado como homicidio agravado por alevosía, quedó bajo la investigación del fiscal Leandro Arévalo, titular de la UFI N°7 de General Pueyrredón, quien adelantó que el joven de 18 años acusado del ataque será indagado en las próximas horas.

De acuerdo con la reconstrucción oficial, Larroque se acercó a la salida de un local bailable situado en la intersección de la Colectora y la calle 132 para mediar en una discusión entre mujeres, una de ellas identificada como la hija de su pareja y una amiga. En ese contexto, fue sorprendido por el acusado, identificado como Lautaro Galván Vieytes, de 18 años, quien lo agredió primero con un golpe que lo derribó y luego con al menos dos patadas en la cabeza mientras la víctima estaba en el piso, completamente indefensa.
La violencia con la que fue atacado quedó registrada en varios videos que ya forman parte de la causa judicial, incluyendo uno con audio donde se escucha a una persona decir “uh, lo mató” tras la primera patada, que según la fiscalía habría desencadenado la lesión mortal. La víctima fue trasladada al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) con un traumatismo de cráneo severo, pérdida de masa encefálica y hemorragia intracraneal, pero no pudo sobrevivir a las graves lesiones.

El informe preliminar de autopsia confirmó que Larroque sufrió un paro cardíaco como consecuencia del impacto de los golpes y patadas en la cabeza, que derivaron en hemorragia intracraneal y un daño cerebral irreversible. Testigos y familiares destacaron la brutalidad de la agresión, que según ellos, se produjo sin una respuesta inmediata y efectiva por parte de los policías que se encontraban en un patrullero cercano al momento del ataque, aunque esa versión aún es parte de las pericias y declaraciones que se recaban en la causa.
El fiscal Arévalo explicó que la causa fue caratulada como homicidio agravado por alevosía, dado que el autor del ataque aprovechó la indefensión de la víctima para perpetuar el crimen. “Es aberrante. Lo que menos puede prever una persona que está tratando de levantarse es encontrarse con alguien que viene corriendo y lo golpea de lleno”, afirmó el funcionario en declaraciones a la prensa, destacando la brutalidad del asalto mortal.
La investigación también incluyó la detención de una mujer de 24 años acusada de resistencia a la autoridad por intentar impedir el accionar policial en medio del episodio. El detenido de 18 años permanece alojado en la Alcaidía Penitenciaria Nº44 de Batán y, según las fuentes judiciales, será indagado por el cargo de homicidio agravado en el transcurso de las próximas horas.
Familiares y allegados de Larroque cuestionan la presencia policial en el lugar y denuncian que la intervención de los efectivos podría haber evitado la tragedia si se hubiera producido de manera oportuna. La viuda de la víctima aseguró que los policías “estaban en el patrullero sin actuar” mientras su esposo era atacado, una acusación que comenzará a ser analizada por la Justicia en el marco de la investigación administrativa y penal correspondiente.
El caso de Larroque revive la preocupación social por la violencia en la vía pública y la respuesta de las fuerzas de seguridad ante hechos de agresión extrema, un debate que en años recientes ya había cobrado repercusión nacional con otros crímenes violentos cometidos a la salida de locales nocturnos.





