Por Javier Negre -EdaTv
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, no ha copiado los vicios del jefe del Ejecutivo Pedro Sánchez, en cuanto al despilfarro en movilidad a costa del erario público. El futuro líder del PP ha sido visto esta mañana viajando como uno más en compañía de su equipo en un avión de la aerolínea lowcost Ryanair desde el aeropuerto de Santiago de Compostela a la terminal de Manises en Valencia adonde ha iniciado su road trip por toda España. Fuentes del PP confirman este trayecto austero y destacan que, en ese sentido, es muy diferente al uso obsceno que hace Sánchez del Falcon o los coches oficiales que ha disparado el gasto. “Ryanair Vs Falcon”, dicen en broma entre sus colaboradores. El precio del trayecto Santiago de Compostela-Valencia no suele los diez euros, aunque si iban con equipaje habrían pagado un suplemento de 20 euros por persona.
El uso de Ryanair no es una estrategia de marketing electoral de cara a las primarias del PP donde no tendrá rival en el Congreso Extraordinario de Sevilla. Es bastante habitual que el presidente de la Xunta use aerolíneas de bajo coste para ahorrar gasto en coches oficiales. Un comportamiento similar al que exhibió Mariano Rajoy cuando era presidente del Gobierno. “En ese sentido están cortados por el mismo patrón. Alberto es muy austero, cuida cada céntimo público y no le gusta hacer ostentación de poder cuando podría hacerlo. Sus cargos siguen su ejemplo y en eso Rajoy era muy parecido”, confirman en su entorno más próximo.
Al llegar a Valencia ni siquiera Feijóo ha precisado de una flota de coches oficiales como hubiese hecho el presidente del Gobierno. Le ha recogido una furgoneta que le ha conducido a la plaza del Ayuntamiento en Valencia donde ha presenciado la Mascletá en el balón del Ayuntamiento en compañía del líder del PP valenciano, Carlos Mazón y María José Catalá, a los que ha reafirmado en sus puestos de candidatos a la Generalitat valenciana y al Consistorio a pesar de haber sido designado por Teodoro García Egea. Ellos fueron clave a la hora de que el entonces secretario general del PP empezase a percatarse de que su red de apoyos leales se desmoronaba. “Teo, game over. Te tengo mucho aprecio, pero no podemos seguir así. Las bases nos comen si no impulsamos un cambio”, le dijo Mazón al ex número dos del PP, según fuentes próximas al presidente del PP valenciano.
Catalá también ha salido reforzada por la resurrección en Génova del eurodiputado Esteban González Pons, con quien comparte una estrecha amistad desde hace años y fueron vistos viendo la Mascletá el pasado sábado en la ciudad del Turia.