
En línea con eso, indicó que su experiencia podía aprovecharse por otros para tomar los recaudos correspondientes ante situaciones en la ruta. “Esto es una cosa de seguridad vial que dijeron…”, alcanzó a decir y confesó que en realidad había estado desentendida de las redes sociales y que no había leído las noticias en el último tiempo. “No sé bien qué fue lo que dijeron porque tuve que trabajar mucho esta semana, entonces no le di mucha bola”, añadió y siguió: “Creo que el mensaje, en concreto, era que hay que ponerse el cinturón y estoy recontra de acuerdo con eso. Así que, por más de que en el video estamos a paso de hombre, no hay ni animales, ni personas ni nada que hubiera podido salir mal en ese momento; por lo menos, [la crítica] tiene un buen fin”.
El mensaje de Seguridad Vial
Después de que se difundieran las imágenes de los hijos del actor mientras viajaban en el auto sin el cinturón de seguridad, desde las redes sociales de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), organismo que depende del Ministerio de Transporte de la Nación, difundieron un mensaje del director ejecutivo, Pablo Martínez Carignano, en el que explica “lo que está mal” de la situación.
“Con este video, Luciano Castro quiso compartir un momento de felicidad en familia, pero sin proponérselo, nos dio pie para señalar todo lo que está mal en términos de seguridad vial”, indicó y sostuvo que quizás esta situación podía servirle al actor y a la gente para “pensarlo dos veces” la próxima vez.
“La Ley de Tránsito exige que los menores de edad vayan en el asiento de atrás, con un dispositivo de retención infantil o con el cinturón de seguridad, según su edad y talla. Acá, el varón va suelto y la nena va parada sobre el respaldo de los asientos delanteros, sacando su cuerpo por el techo. Un choque o una frenada brusca podrían haber generado una tragedia”, sentenció el ejecutivo.
En ese sentido, dijo que lo otro que hizo mal el actor es que, “en lugar de prestar atención al camino, enfocó la mirada en el celular de su acompañante, haciendo gestos de aprobación y sonriendo”.
Luego, el directivo explicó que, tal como se ve en las imágenes, “no se salvó ni el perro”, ya que iba suelto cuando, en verdad, los animales “deben ir sujetos con pretales o en una jaula, porque pueden pasarse adelante, entorpecer al conductor, o en caso de siniestro, ser una masa que por la inercia de la desaceleración se transforma en algo letal para los ocupantes”.





