
En algunos espectáculos de magia se suele presentar una caja donde se encierra una mujer en cuclillas. Luego la caja se cierra y es atravesada por espadas, provocando el ilusorio asesinato de la mujer que cuando se abre la caja aparece ilesa. Ese truco llamado “la caja de las espadas” se ha convertido en un crimen real en alguna película gore del
cine de terror. Esa caja sangrienta, ahora descrita en vivo y en directo por una mujer que va a ser lenta y minuciosamente atravesada por espadas, sirve de punto de partida del thriller “El mentalista” (novela que en otros idiomas se llamó “La caja”).





