
Con marcada capacidad de trabajo, hizo telenovelas, unitarios de asuntos comprometidos, películas policiales, de temática social, o de simple pasatiempo comercial, y mucho teatro. Comenzó en el teatro independiente, y llegó a destacarse en las grandes salas. Durante más de 50 años fue una presencia convocante del espectáculo argentino, y también una pieza singular en una película de culto de los españoles, la comedia “Amanece que no es poco”, donde era un simpático plagiario de Faulkner (“¿Pero no sabe usted que en este pueblo todos leemos a Faulkner?”, se extrañaba el jefe de policía de una aldeíta perdida). Curiosamente, esa fue su única incursión artística fuera del país. Pudo hacer más, pero se sentía comprometido con la escena local.
Las generaciones intermedias lo registrarán apenas como el director del colegio bienudo de “Rebelde Way”, o cosas peores. Sin embargo, él fue también el doctor Bordabehere de “Asesinato en el Senado de la Nación”, el intérprete imprescindible de “Illia”, “Las brujas de Salem” o “Un día sin Dios”, el militante firme del Teatro por la Identidad, el compañero que todos los elencos requerían, por su buen ánimo. Hay algo más, para valorarlo como corresponde. Y es que teniendo tantas mujeres a su disposición, él fue hombre de una sola: Susana Cart, su esposa, con quien llevaban ya 45 años de casados.
En teatro, una de sus últimas presentaciones fue en “Un instante sin Dios”, de Daniel Dalmaroni, que coprotagonizó junto a Nelson Rueda, y había terminado el rodaje de la película “Conurbano”, de Pablo Yotich, en la que comparte cartel con Pablo Rago y Gerardo Romano. También tomó parte en la miniserie “María Marta, el crimen del country”, que encabezan Laura Novoa y Jorge Marrale y en las próximas semanas llegará a la plataforma de streaming HBO Max. El ministro de Cultura Tristán Bauer lo dirigió en “Iluminados por el fuego”, y dijo que “hoy es un día muy triste. Arturo Bonín fue un actor y un hombre excepcional”.La TV lo convocó en ciclos populares como “Montecristo”, “Dulce amor” y “Vidas robadas”.