
Este es un fragmento de la newsletter Cotizalia AM que se envía de lunes a viernes antes de la apertura de los mercados. Si quieres recibirla gratis en tu correo electrónico solo tienes que hacer click aquí.
* Si no ves correctamente este formulario, haz click aquí
Que el número de parados baje de 3 millones es siempre, siempre, siempre una buena noticia. Para todos: para los que han salido del desempleo, para los empresarios que divisan un horizonte en el que necesitan más personal y para la economía en general, que contará con mayor capacidad de consumo y menos gasto en prestaciones sociales. Pero esa cifra nos aporta una imagen de muy baja resolución. Para ampliarla, permítame tres pinceladas relativas. Si se compara con cómo ha ido el empleo en el resto de países comparables, estamos bastante en línea. Si se compara con la última vez que España estuvo por debajo de 3 millones de parados, se trata de un éxito (ha costado demasiado llegar, pero ahora la composición del crecimiento es mucho más sana). Si se compara con un escenario en el que el gobierno de colisión prometía derogar la reforma laboral anterior, podemos dar gracias. Adaptar los ERTE a la pandemia fue un acierto. Incumplir esa promesa electoral fue otro.
Este es un fragmento de la newsletter Cotizalia AM que se envía de lunes a viernes antes de la apertura de los mercados. Si quieres recibirla gratis en tu correo electrónico solo tienes que hacer click aquí.
Fuente El Confidencial

Argentina
España
USA
Israel
















