Buenos Aires, 26 de marzo de 2025-Total News Agency (TNA) En una nueva jornada de protestas, jubilados y organizaciones sociales y políticas se movilizaron este miércoles hacia el Congreso Nacional, en un contexto de creciente provocación y tensión con las fuerzas de seguridad. El Gobierno, a través del Ministerio de Seguridad, activó nuevamente el protocolo antipiquetes, desplegando un fuerte operativo para evitar cortes de calles en las inmediaciones del edificio legislativo. Consignas con pedidos de libertad de Milagro Sala que nada tiene que ver con el legitimo reclamo de jubilados.
Un operativo masivo para contener la manifestación
Desde primeras horas de la tarde, efectivos de la Policía Federal, Prefectura y Gendarmería se posicionaron en los alrededores del Congreso, colocando vallas y desplegando personal para impedir que los manifestantes ocuparan la calzada. Según fuentes oficiales, el objetivo del operativo es “garantizar la libre circulación y evitar interrupciones en el tránsito”.
A pesar de las medidas, un grupo de manifestantes intentó cortar la intersección de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia, lo que derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La Policía recurrió al uso de gas pimienta para dispersar a los manifestantes, generando momentos de tensión en el lugar.
Participación de gremios y organizaciones sociales
La protesta contó con una amplia convocatoria, incluyendo la participación de gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y organizaciones de izquierda como el Polo Obrero y gente de Grabois. Más de 700 afiliados de la UOM se movilizaron desde Avenida de Mayo hacia el Congreso, portando banderas y pancartas en apoyo al reclamo de los jubilados.

Además, se observó la presencia de banderas de la CGT y la CTA, así como de otras agrupaciones políticas y sindicales que se sumaron a la tradicional protesta de los miércoles. Los manifestantes exigen mejoras en las jubilaciones y rechazan las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
Incidentes y clima de tensión
El intento de cortar la avenida Entre Ríos marcó el momento más tenso de la jornada. Según testigos, los manifestantes intentaron avanzar sobre la calzada, pero fueron rápidamente contenidos por las fuerzas de seguridad, que utilizaron gas pimienta para dispersarlos. Hasta el momento, no se han reportado heridos ni detenciones, aunque el clima sigue siendo de alta tensión en la zona.
El protocolo antipiquetes, nuevamente en acción
Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que el protocolo antipiquetes permanece activo y se aplica con el objetivo de evitar bloqueos de calles. “El protocolo siempre está activo. Se aplica con el mismo fin, evitar el corte de calle”, señalaron fuentes de la cartera.
El despliegue de seguridad incluyó la presencia de todas las fuerzas federales, en un esfuerzo coordinado para contener la manifestación y garantizar el orden público.
Una protesta que se repite semana tras semana
Esta marcha se suma a las dos movilizaciones masivas que tuvieron lugar en las últimas semanas, en las que jubilados y organizaciones sociales expresaron su descontento por la situación económica y las políticas del Gobierno. Los manifestantes denuncian que las jubilaciones son insuficientes para cubrir las necesidades básicas y exigen una reforma urgente del sistema previsional.
La jornada de protesta frente al Congreso refleja la creciente tensión social en el país, en un contexto de ajustes económicos y reclamos por parte de los sectores más vulnerables. Mientras los manifestantes continúan llegando al lugar, el operativo de seguridad se mantiene activo, y el desenlace de la movilización sigue siendo incierto.