Washington D.C., 2 de abril de 2025-Total News Agency-TNA- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un giro drástico a la política comercial de su país al anunciar la implementación de aranceles recíprocos generalizados que afectarán a prácticamente todos los bienes que ingresan a Estados Unidos. Este anuncio, realizado en la Casa Blanca, establece un arancel mínimo del 10% sobre productos de diversas naciones, y tarifas aún más altas para aquellos países que presentan los mayores déficits comerciales con el país norteamericano. Esta medida no solo marca un nuevo capítulo en la política económica estadounidense, sino que también tiene implicaciones significativas para las relaciones comerciales con socios clave, incluido México.
Segun se supo, Argentina pagará un 10% de aranceles recíprocos a las importaciones
Total News Agency pudo saber, aunque la Argentina no fue nombrada durante los anuncios realizados por Donald Trump, en un gráfico que se difundió entre los acreditados de prensa en la Casa Blanca se precisa que Estados Unidos aplicará un 10% de aranceles a las importaciones argentinas. El mas bajo de los aplicados por EEUU
Un cambio radical en la política comercial
Trump ha descrito esta medida como una “Orden Ejecutiva histórica” que busca restaurar la capacidad manufacturera de Estados Unidos y corregir lo que él considera “horrendos desequilibrios” en el comercio internacional. En su discurso, enfatizó que este es un esfuerzo por proteger a los trabajadores estadounidenses, especialmente a los agricultores y ganaderos, quienes, según él, han sido “brutalizados” por las prácticas comerciales desleales de otros países.
El presidente mencionó que, por ejemplo, Canadá impone aranceles elevados a los productos lácteos de EE.UU., lo que considera injusto para los agricultores estadounidenses. “No es justo para nuestros agricultores. No es justo para nuestro país”, declaró Trump, argumentando que Estados Unidos proporciona subsidios a estos países para mantenerlos en el negocio.
Detalles de los aranceles
La nueva política establece un arancel base del 10% para todos los productos que ingresen a Estados Unidos, con excepciones para aquellos que cumplen con el acuerdo de libre comercio T-MEC entre México, Canadá y EE.UU. Los bienes que no cumplan con este acuerdo seguirán siendo gravados a una tasa del 25%. Además, se aplicarán tasas más altas a unos 60 países identificados como “peores infractores”, que enfrentarán aranceles recíprocos, es decir, a una tasa equivalente a la que esos países imponen a los productos estadounidenses.
Entre las tarifas más significativas se encuentran:
- China: 34%
- Unión Europea: 20%
- Vietnam: 46%
- Taiwán: 32%
- Japón: 24%
- India: 26%
- Corea del Sur: 25%
- Tailandia: 36%
- Suiza: 31%
- Indonesia: 32%
- Malasia: 24%
- Camboya: 49%
- Sudáfrica: 30%
- Bangladesh: 37%
- Nicaragua: 18%
- Noruega: 15%
- Jordania: 20%
- Madagascar: 47%
- Myanmar: 44%
- Túnez: 28%
- Kazajistán: 27%
- Serbia: 37%
- Costa de Marfil: 21%
- Laos: 48%
- Botswana: 37%
Reacciones y represalias
Previo al anuncio, varios países, incluyendo la Unión Europea, México, Canadá, China, Japón y Corea del Sur, ya habían expresado su intención de responder a los aranceles de Trump. La posibilidad de represalias comerciales podría intensificar una guerra comercial emergente, lo que podría tener efectos adversos no solo en la economía estadounidense, sino también en la economía global.
Impacto en la economía estadounidense
La implementación de estos aranceles podría resultar en un aumento de precios para los consumidores estadounidenses, lo que plantea un dilema en un momento ya precario para la economía. Las proyecciones sugieren que el aumento de costos podría afectar la inflación, lo que a su vez podría llevar a una disminución en el poder adquisitivo de los ciudadanos. Este escenario se complica aún más por el hecho de que el mercado de valores ha mostrado signos de inestabilidad ante la incertidumbre que generan estas políticas.
A pesar de esto, en el día del anuncio, el índice Dow Jones de Industriales subió un 0,56%, mientras que el S&P 500 creció un 0,67% y el Nasdaq avanzó un 0,87%. Sin embargo, estos aumentos pueden ser efímeros si las tensiones comerciales continúan escalando.
La intersección con la crisis mexicana
En este contexto, es crucial considerar la situación en México, que enfrenta una crisis de narcotráfico y corrupción que ha permeado la política. Recientes revelaciones han vinculado a los carteles de la droga con la financiación de campañas políticas, lo que ha socavado la confianza en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). La denuncia presentada en Nueva York contra AMLO y otros gobernadores morenistas por sus vínculos con el narcotráfico pone de relieve la complejidad de la situación en México.
La intersección de la política arancelaria de Trump y la crisis de narcotráfico en México podría tener repercusiones profundas para ambos países. Mientras Trump busca proteger a los trabajadores estadounidenses, la creciente violencia y la falta de confianza en el gobierno mexicano podrían complicar aún más las relaciones comerciales. Las represalias que se anticipan por parte de México ante los nuevos aranceles podrían agravar la situación económica en la región, especialmente en un momento en que la economía mexicana ya está lidiando con el impacto del narcotráfico.
La política arancelaria de Trump no solo representa un cambio drástico en la estrategia comercial de Estados Unidos, sino que también pone de relieve la interconexión entre la economía y la política en la región. La respuesta de México a estos aranceles, en medio de su propia lucha contra el narcotráfico y la corrupción, será crucial para determinar el futuro de las relaciones entre ambos países y el impacto en sus economías.
A medida que se implementan estos aranceles, la pregunta que persiste es cómo afectarán a la economía mexicana y a su relación con Estados Unidos. La combinación de una política comercial agresiva y la crisis de narcotráfico en México podría llevar a un punto de quiebre en las relaciones bilaterales, exacerbando los problemas en ambos lados de la frontera.
La historia de esta nueva era arancelaria apenas comienza, y su desenlace podría tener repercusiones duraderas para la economía global y la estabilidad política en la región.