Madrid, 3 de agosto de 2025 – Total News Agency – TNA-En un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha intensificado los vínculos con la tecnológica china Huawei, a pesar de los vetos impuestos por Estados Unidos, Alemania, Francia, Suecia y Reino Unido. Esta decisión, que incluye acuerdos gubernamentales y contratos empresariales, ha generado preocupación tanto en el ámbito nacional como internacional, especialmente tras las advertencias de Washington sobre el riesgo de que información sensible caiga en manos del gobierno chino.
El Ministerio del Interior español adjudicó recientemente a Huawei un contrato de 12,3 millones de euros para el almacenamiento digital de escuchas telefónicas ordenadas por jueces y fiscales. Esta decisión ha levantado críticas dentro de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), debido a los vínculos de Huawei con el Estado chino. La Comisión Europea también ha recomendado excluir a empresas con conexiones estatales no confiables en el despliegue de redes 5G y en infraestructuras críticas, una postura que contrasta con las recientes acciones del gobierno español.
A esto se suma la visita de Sánchez a China, donde se reunió con el presidente chino y directivos de Huawei, consolidando acuerdos que refuerzan la presencia de la compañía en España. En paralelo, Salvador Illa, exministro de Sanidad y líder del PSC, también mantuvo encuentros en China con representantes del Partido Comunista y ejecutivos de Huawei, destacando en su discurso que «no se puede entender el mundo sin tener en cuenta a China».
En el ámbito empresarial, Telefónica ha adjudicado a Huawei el contrato para gestionar el sistema de facturación de sus grandes clientes corporativos, una decisión tomada pocas semanas después de que el Congreso de Estados Unidos alertara sobre los riesgos de seguridad que implica la colaboración con la tecnológica china. Este movimiento, respaldado desde Moncloa, refuerza la percepción de una alineación estratégica con Huawei, en un momento en que países como Estados Unidos —que vetó a la compañía en 2019— y otros aliados europeos han optado por restringir su presencia en sectores estratégicos.
Por otro lado, el panorama financiero español también acapara titulares. La Autoridad Bancaria Europea (EBA) publicó el 1 de agosto los resultados de los test de estrés realizados a seis bancos españoles: BBVA, Sabadell, Santander, Bankinter, CaixaBank y Unicaja Banco. Estos exámenes evalúan la resiliencia de las entidades ante escenarios económicos adversos, como los potenciales aranceles impulsados por el expresidente estadounidense Donald Trump. Bankinter lideró los resultados con el balance más sólido, seguido de CaixaBank, Santander y BBVA, mientras que Sabadell mostró el desempeño más débil.
Un análisis paralelo de S&P Global sobre el impacto de posibles ataques arancelarios posiciona a BBVA como el banco español mejor preparado, con una caída proyectada de sus beneficios brutos de entre el 23 % y el 31 %, dependiendo del escenario. Sabadell, en cambio, podría perder hasta el 46 % de sus ganancias en el escenario más extremo, seguido por Bankinter, con una reducción de entre el 26 % y el 45 %. CaixaBank y Santander se mantienen cerca de BBVA en términos de resistencia.
En el contexto de la posible oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA sobre Sabadell, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, señaló que, si la operación no prospera, la entidad «seguirá adelante». Esta declaración llega en vísperas de una reunión clave de los accionistas de Sabadell el 6 de agosto, en la que se decidirá sobre la venta de su filial TSB al Santander, la aprobación de un dividendo de 2.500 millones de euros y el respaldo a la OPA.
Mientras tanto, la salida de Iberdrola de México, liderada por Ignacio Sánchez Galán, para centrarse en el mercado estadounidense, refleja la incertidumbre global y la necesidad de adaptación de las empresas españolas en un entorno económico volátil.