Jerusalén, 11 de noviembre de 2025 – Total News Agency-TNA-Las negociaciones sobre el futuro inmediato de la Franja de Gaza entraron en una fase crítica al quedar atrapado un batallón estimado en unos 200 militantes de Hamas en túneles bajo la zona de Rafah, hoy bajo control efectivo de las Fuerzas de Defensa de Israel. El episodio desató una mediación contrarreloj entre Estados Unidos y el primer ministro Benjamin Netanyahu y expuso tensiones sobre la implementación del plan de paz impulsado por Donald Trump.
El origen inmediato del impasse se remonta a mediados de octubre, cuando Hamas asesinó a los soldados israelíes Yaniv Kula e Itay Yavetz durante una operación de destrucción de túneles. La réplica militar ordenada por Netanyahu, notificada a Washington, contuvo ataques del grupo islamista y reveló la presencia de combatientes de Hamas encerrados en galerías clandestinas bajo Rafah, Khan Younis, Shujaiyeh y Beit Hanoun. La situación sorprendió a los mediadores, que buscaban consolidar la tregua mientras avanzaban conversaciones técnicas sobre desarme y control territorial.

En ese marco, la Casa Blanca activó una vía política para sostener el alto el fuego y avanzar en la desmilitarización. Donald Trump propuso una hoja de ruta en 20 puntos cuyo apartado 16 prevé que Israel no ocupará ni anexará Gaza y que, a medida que una fuerza internacional de estabilización asuma el control, las FDI se replegarán detrás de la denominada “Línea Amarilla”, con hitos y plazos vinculados al desarme. Egipto, Turquía y Qatar, facilitadores ante Hamas, aceptaron ese encuadre como base de trabajo, mientras Israel ejerce un control de hecho en el perímetro hasta la constitución de una autoridad de transición.
El núcleo del desacuerdo es cómo resolver la suerte del batallón atrapado. Washington evalúa que permitir una salida controlada, condicionada a la entrega del armamento y al abandono de la zona detrás de la Línea Amarilla, sería una prueba clave de la viabilidad del plan. Netanyahu, en cambio, se inclina por una operación letal dentro de los túneles, seguida por el decomiso y la destrucción de los arsenales. En paralelo, los mediadores árabes plantearon alternativas: paso seguro hacia el norte de Gaza bajo control de Hamas o salida al extranjero, a cambio de la destrucción del material bélico y la entrega de cuerpos de rehenes asesinados.
La ecuación es delicada. Una ofensiva sobre los túneles podría quebrar la tregua e impactar en la devolución de los restos de Meny Godard, Ran Gvili, Dror Or y Sudthisak Rinthalak, cuya recuperación actúa como condicionante humanitario del proceso. Hamas, por su parte, anunció que “no hay lugar para la rendición ni la entrega al enemigo”, y exigió garantías firmes de continuidad del alto el fuego como prerrequisito para cualquier movimiento.
Jared Kushner se reunió en Jerusalén con Netanyahu, acompañado por el ministro de Asuntos Estratégicos Ron Dermer y el asesor Aryeh Lightstone, sin cerrar un entendimiento. La administración estadounidense decidió sumar al enviado especial Steve Witkoff para intentar destrabar el punto más áspero del esquema: la combinación de rendición, salida y desarme bajo supervisión internacional frente a la alternativa israelí de neutralización directa.
El desenlace inmediato tendrá efectos más allá de Gaza. Si Israel opta por la fuerza, el proceso político corre el riesgo de estancarse y los mediadores podrían recalibrar su rol. Si Hamas se niega a cualquier modalidad de entrega de armas, el andamiaje de verificación y la formación de una autoridad transitoria quedarían en suspenso. Para Washington, el caso de los combatientes atrapados funciona como barómetro de su capacidad para transformar un alto el fuego frágil en un acuerdo operativo.
En las próximas horas, las capitales involucradas medirán costos y beneficios. Israel busca asegurar que cualquier concesión no consolide capacidades militares de Hamas; Estados Unidos intenta preservar la tregua mientras valida su plan; y los mediadores regionales procuran evitar una recaída en la espiral bélica. El trato que reciba el batallón en los túneles dirá si prevalece la diplomacia o si la lógica militar vuelve a imponerse sobre la mesa de negociación.
Fuentes consultadas
Reuters; The Times of Israel; Ynet; Al Jazeera.





