Buenos Aires, 25 de noviembre de 2025 (TNA).-Mientras el designado ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, ultima detalles para un recambio profundo en la jefatura de la Armada Argentina –que podría forzar el retiro de almirantes como Carlos María Allievi–, resurgen cuestionamientos sobre la gestión del actual jefe naval en materia de inteligencia. Fuentes castrenses y revelaciones exclusivas de TNA destacan el rol clave de Allievi en la promoción de figuras controvertidas dentro de la Dirección General de Inteligencia de la Armada, incluyendo el blindaje a un reclutador de personal con vínculos dudosos en plena guerra Rusia-Ucrania. ¿Será este el detonante para su salida?
La llegada del teniente general Carlos Alberto Presti al Ministerio de Defensa promete una “limpieza” en las Fuerzas Armadas que ya sacude los pasillos del Edificio Libertador. Como adelantó TNA en base a fuentes castrenses, el foco principal recae en la Armada, donde el almirante Carlos María Allievi –egresado de la Escuela Naval Militar en diciembre de 1987, al igual que Presti del Colegio Militar– podría ser desplazado por su antigüedad en el escalafón naval. La tradición impone retiros automáticos de oficiales superiores al asumir un nuevo jefe, y nombres como el vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare suenan para relevarlo, minimizando el número de bajas.
Sin embargo, el posible adiós de Allievi no sería solo por jerarquía: su gestión al frente del Estado Mayor General de la Armada (JEMGA), desde el 10 de enero de 2024, ha estado marcada por polémicas en el ámbito de la inteligencia naval, un área sensible en tiempos de tensiones geopolíticas. Un informe exclusivo de TNA publicado el 10 de mayo de 2025 reveló la presencia de una agente de origen ruso-ucraniano en las filas de la Dirección General de Inteligencia, bautizada con el seudónimo “Nikita Montikichenko” (iniciales Y.O., DNI iniciando en 19), lo que generó alertas por posibles riesgos de infiltración.
Nikita Montikichenko, descrita como una traductora pública con estudios en Ciencia Política y habilidades en disciplinas gimnásticas –rasgos que evocan perfiles de “agentes seductoras” al estilo de la película Red Sparrow–, ingresó como contratada en 2014 para traducir manuales de cuatro remolcadores multipropósito adquiridos a Rusia por USD 8.167.500. Naturalizada argentina, ocupó cargos en el Consejo Coordinador de Jóvenes Compatriotas Rusos en 2018 y participó en reuniones sensibles, como la del 16 de febrero de 2018 a bordo de la corbeta ARA Spiro durante la búsqueda del submarino ARA San Juan, junto a expertos rusos como Sergey Bashmakov.
Reclutada como personal civil de inteligencia (PCI) en 2021 por el contralmirante Juan Coré –entonces a cargo de la Dirección de Inteligencia–, “Montikichenko” fue ascendida a planta permanente pese a recomendaciones en contra. Su rol incluyó análisis de exterior, como el mercado del litio. Colegas del quinto piso de inteligencia la miraban con recelo: “Clasificación temporal inquietante”, murmuraban, temiendo espionaje en datos sobre voluntarios argentinos en Ucrania o logística armamentística. El artículo de TNA ironizaba: “Muuuy raro. Son espías, ¡PROFESOR!!”.
Aquí entra Allievi, con un rol pivotal. Como jefe de la Armada, impulsó la promoción de Coré a vicealmirante pese a un expediente por abuso de autoridad y maltratos a una subordinada, diluido en el Senado. TNA detalló cómo Allievi orquestó la “limpieza digital” de Coré: eliminación de fotos comprometedores en redes sociales de épocas en el rompehielos ARA Almirante Irizar o su departamento oficial, usando “herramientas tecnológicas” para borrar rastros. A inicios de 2025, reorganizó la estructura naval creando un puesto ad hoc para Coré como Director General de Estado Mayor, con oficina en el cuarto piso del Edificio Libertad, desde donde monitorea inteligencia sin funciones claras –un “plan de poder” compartido para que la Armada lidere el Estado Mayor Conjunto, desplazando a la Fuerza Aérea.
El CV oficial de Allievi, disponible en argentina.gob.ar, no menciona inteligencia: nacido el 19 de julio de 1965 en Buenos Aires, comandó el aviso ARA Suboficial Castillo y el destructor ARA Sarandí, participó en la Operación Alfil en la Guerra del Golfo (1990-1991), fue agregado naval en EE.UU. (2016-2018) y segundo comandante operacional del Estado Mayor Conjunto. Condecoraciones como la Legión al Mérito de EE.UU. (2024) y la Orden del Mérito Naval de Brasil (2024) avalan su trayectoria, pero las sombras persisten.
En el contexto de la renovación de Presti –quien ya forzó 22 retiros en el Ejército en 2024–, el destino de Allievi podría ligarse a esta “sugerencia” de Karina Milei, artífice de su designación inicial. Fuentes de Defensa confían: “Presti y Allievi se ven casi a diario, pero el recambio en la Armada será profundo”. Mientras, la crisis en la obra social militar (deuda de $200.000 millones) y las 18.000 bajas por bajos sueldos agravan el panorama. ¿Allievi al Estado Mayor Conjunto, como variante? O, ¿retiro con honores empañados? El 3 de diciembre, en el acto por los vehículos Stryker, podría haber pistas. Se especula que el próximo a ocupar la jefatural del Estado Mayor Conjunto, en manos del Brigadier Issac, ( viene de Alberto Fernández como jefe de la FFAA, primero) hace ya demasiados años, sería ocupada por un hombre del Ejército.
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