Buenos Aires, 15 de diciembre de 2025-Total News Agency-TNA- El Poder Ejecutivo Nacional oficializó este lunes un profundo recambio en la conducción de las Fuerzas Armadas, con la designación de nuevos jefes en los Estados Mayores del Ejército, la Armada y el Estado Mayor Conjunto, además de la figura del Comandante de Operaciones Conjuntas. La renovación, publicada hoy en el Boletín Oficial mediante los decretos 885, 886, 887 y 888/2025, responde a lo que el Gobierno describió como necesidades operativas y profesionales de la estructura castrense en un contexto de reorganización institucional.
El Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare fue designado como nuevo Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, cargo clave que coordina las acciones de las tres fuerzas. Dalle Nogare, egresado de la Escuela Naval Militar en 1987 y con una carrera marcada por mandos navales y roles de planificación estratégica, asume la posición en reemplazo del brigadier general Xavier Julián Isaac, consolidando así una conducción que integra la experiencia operativa y la formación geoestratégica.
Paralelamente, el General de Brigada Héctor César Tornero fue nombrado Comandante de Operaciones Conjuntas, función que implicará la dirección de misiones inter-fuerzas y la coordinación táctica de recursos humanos y materiales en escenarios de despliegue conjunto. Esta designación se suma a las renovaciones en los jefes de fuerza, formalizadas también en los decretos correspondientes, y refrendadas por el ministro de Defensa.
En la Armada Argentina, el Vicealmirante Juan Carlos Romay fue designado como Jefe del Estado Mayor General, en reemplazo del almirante Carlos María Allievi. Romay, con una trayectoria que incluye comandancias de unidades navales emblemáticas y cargos de dirección educativa en la fuerza, tomará la conducción de la fuerza naval en momentos en que la Armada busca fortalecer su proyección operativa y su rol en acciones de control del espacio marítimo y cooperación regional.
Por su parte, el General de División Oscar Santiago Zarich fue designado como Jefe del Estado Mayor General del Ejército argentino. Zarich, quien venía desempeñándose como comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la fuerza, asume reemplazando al teniente general Carlos Alberto Presti, quien fue convocado al cargo de ministro de Defensa por el presidente de la Nación. La designación de Zarich se enmarca en un reordenamiento interno del Ejército que, según fuentes oficiales, apunta a fortalecer la preparación operativa y doctrinaria de la fuerza.
Las normativas oficiales también aceptaron la renuncia del Coronel Marcelo Alejandro Rozas Garay a sus funciones en el Ministerio de Defensa, completando así el proceso de recambio en los principales nodos de mando. Las designaciones entraron en vigencia inmediata tras su publicación en el Boletín Oficial y fueron respaldadas por el jefe de Gabinete y el ministro de Defensa.
Estos movimientos en la conducción castrense se producen en un contexto de reconfiguración institucional del sector, luego de que el presidente Javier Milei designara al teniente general Carlos Alberto Presti como nuevo ministro de Defensa, marcando un giro en la relación entre el Gobierno y la estructura militar. Presti, que asumió su cargo a principios de diciembre, impulsó parte de estas propuestas de designaciones al presidente de la Nación.
La designación de Dalle Nogare al frente del Estado Mayor Conjunto representa un hito, ya que su trayectoria incluye roles operativos internacionales y experiencia en inteligencia y planificación estratégica, lo que según analistas podría impulsar una mayor integración operativa entre las fuerzas. Por su parte, la continuidad del proceso de modernización de las capacidades militares y la adaptación a los nuevos desafíos de seguridad regional figuran como prioridades en la agenda de los nuevos jefes de las fuerzas.
El Gobierno nacional remitió estas decisiones en momentos en que el país enfrenta desafíos en materia de defensa y seguridad, tanto en el plano doméstico como internacional, y busca consolidar una conducción militar que articule eficiencia operativa con alineamientos estratégicos definidos por las autoridades civiles.





