Con más de 20 años de trayectoria, Yeyo abrió las puertas de su estudio y habló con Olé: “Tenemos más de un año de espera”.
“Jamás pensé que iba a vivir esto”, confiesa, casi en voz baja, como si le hablara al pibe de barrio que empezó a tatuar a los 14 años con una máquina casera y más miedo que técnica. El mismo pibe que soñaba con ser futbolista -“esa espina sigue ahí”, admite- y que terminó encontrando otra manera de vivir su pasión. Hoy su agenda tiene más de un año de lista de espera, y cada vez que recuerda lo que ocurrió después del Mundial no puede evitar reírse: ” Se prendió fuego. Las redes colapsaron. Dos años después seguían apareciendo mensajes escondidos”.

Yeyo Tattoos (Fotos: @whotfismart).
Viene de una familia humilde, atravesó crisis e incertidumbres. Pero nunca aflojó. “La frustración no me ganó”, dice. Y también formó parte del Olé Summit, donde su stand explotó: hizo más de 50 tatuajes, de todo tipo -Diego, Messi, la Copa del Mundo, firmas, escudos de clubes y más- sin parar un segundo.
Hoy, rodeado de camisetas y de historias que parecen salidas de un sueño, asegura que lo único que desea es ver felices a sus hijos y seguir haciendo lo que ama. Y cuando la charla parece llegar a su fin, sonríe, acomoda el libro de Maradona y deja una frase que lo resume entero: siempre hay tinta en el tintero.

Yeyo Tattoos (Fotos: @whotfismart).
El Maradona de los tatuajes
-¿Qué te generan los comentarios como “el Maradona de los tatuajes”?
-Lo tomo con respeto. Los halagos y críticas hay que equilibrarlos para no creérselas ni venirse abajo. La comparación con Diego me gusta porque admiro su historia de superación y siento que la mía también lo es.
-Cuando Argentina salió campeón, ¿qué pasó en tu teléfono?
-Se prendió fuego. Muchos ya me habían dicho que, si Argentina salía campeón, querían tatuarse a Messi primero. A mí no me gusta el exitismo: si querés tatuarte a Leo, hacelo con o sin campeonato. Luego del Mundial, las redes colapsaron. Teníamos un año de espera de antes y se multiplicó. Dos años después seguía encontrando mensajes escondidos.

Yeyo Tattoos (Fotos: @whotfismart)
-¿Cuál fue el tatuaje que más te pidieron?
-Messi levantando la Copa. Lo hice desde todos los ángulos posibles. Como a los fotógrafos los sacaron de la cancha, hubo menos fotos de las que imaginé.
-¿Cómo es relacionarte hoy con tantos jugadores?
-Es hermoso unir fútbol y tatuaje. Admiro a muchos jugadores y al conocerlos me llevo siempre algo positivo. A Diego no llegué a conocerlo, pero vio mis trabajos y me envió camisetas dedicadas a mí y a mis hijos. Eso es inolvidable.

Yeyo Tattoos (Fotos: @whotfismart).
-¿Cuál fue el tatuaje más especial que hiciste de Diego?
-El que le hice a Pato Monti, cuando jugaba en Gimnasia. Se viralizó y llegó a medios como Telefé, lo que hizo que mucha gente conociera mi trabajo. Es Diego en conferencia de prensa, mirando de costado y riéndose. La foto es de Eva Pardo. Al cliente le propuse cambiar la imagen porque Diego estaba más gordito, pero me dijo que lo había conocido así y lo quería así. También quisimos quitar el micrófono, pero él quiso dejarlo porque hacía música y era parte de su historia (le hizo un tema llamado “Palabras del 10”). Reproducirlo técnicamente fue un gran desafío.
-¿Podés contar la historia de algunas camisetas especiales?
-La de Claypole, mi club, es una de las más especiales: viene del partido por Copa Argentina contra Newell’s, que terminaron ganando. Otra que valoro muchísimo es la de Enzo Fernández del Chelsea, que me regaló cuando viajé a Londres para verlo, un gesto enorme de su parte. También guardo con cariño la de Tagliafico del Ajax, una camiseta hermosa que él mismo me dio. Y podría seguir, porque hay muchas más: como la de Bochini, que para los hinchas de Independiente es mítica.

La camiseta con la firma de Maradona.
-¿Cómo fue ir a ver a Enzo?
-Lo conocí cuando estaba en Defensa y luego en River. El día que tenía turno conmigo, se fue a Benfica, y después tuvo el gran salto: Mundial, adaptación inmediata, actuaciones increíbles. Como yo estaba en Europa, me invitó a Londres. Fui desde Polonia y me regaló la camiseta que usó, de una calidad espectacular.

Tatuaje de Maradona. (Yeyo Tattoos).
“La pasión sigue siendo la misma”
-¿Soñaste alguna vez ser jugador profesional?
-Ese deseo sigue siendo una espina. Mi sueño era llegar a ser futbolista profesional, pero por aptitudes o por lo difícil que es llegar, no se dio. Hoy disfruto del fútbol desde otro lugar, pero la pasión sigue siendo la misma.
-¿Cómo empezaste a tatuar?
-Empecé a los 14 años de manera casual. Me gustaba dibujar desde chico. Un amigo me trajo una revista y le dibujé un duendecito con lapicera. Al año siguiente volvió con una máquina casera y me pidió que se lo tatuara. Tenía miedo, pero lo hice, y la sensación de dejar una marca permanente fue increíble. Desde ahí seguí tatuando para mejorar mi nivel de vida, mis conocimientos y mi técnica.
-¿Por qué elegiste el realismo?
-El interés por el realismo es innato. Desde chico observaba pieles, colores, arrugas y formas. La especialización se dio naturalmente. Es un estilo complejo, tanto por el desafío técnico como por la responsabilidad emocional cuando se retrata a alguien que ya no está. Cada trabajo me exige volcar conocimientos y teoría acumulados durante años.

Yeyo Tattoos.
-¿Cómo se hace para retratar a personas tan conocidas como Diego o Messi?
-Es un desafío diario. La tecnología mejoró las imágenes, lo que ayuda, pero cualquier mínimo error se nota porque todos conocemos sus caras: Leo Messi pasa a ser Leonardo Messi. A veces, en convenciones, se borra el stencil y ahí hay que aplicar todo el dibujo aprendido durante años. La frustración existe, pero con tiempo y dedicación se mejora.
-¿Cómo manejás la ansiedad y los nervios?
-La ansiedad hoy está muy presente en la sociedad. Con el tiempo aprendés a manejar la energía y no sobrepensar. También influye la resistencia del cliente: tatuarse duele y con muchas horas se hace más difícil. Ahí entra en juego la psicología para acompañar y motivar.

Otros trabajos de Yeyo Tattoos.
-Si mirás para atrás, ¿qué le dirías al Yeyo de chiquito?
-Que se vienen momentos que lo harán sentirse menos y con mucha incertidumbre, pero que tiene que animarse, dejar de sobrepensar y meterle garra. La tenacidad es lo más importante.
-¿Qué sueño te queda por cumplir?
-No digo que cumplí todo, pero uno de mis mayores deseos es ver a mis hijos felices. La vida me sorprendió para bien y estoy agradecido. Quiero felicidad para mis hijos y para las familias argentinas, y que podamos unirnos con el sentimiento patriótico que aparece en los mundiales y que debería durar siempre.
Fuente OLE

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