Washington, 7 de enero de 2026 – Total News Agency-TNA- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración podría ejercer el control político y económico sobre Venezuela por un plazo “mucho mayor” a un año, al tiempo que reconoció que, antes de la captura de Nicolás Maduro, su mayor preocupación era que la operación militar derivara en un fracaso comparable al intento fallido de rescate de rehenes en Irán durante el gobierno de Jimmy Carter.
En una extensa entrevista concedida a The New York Times, Trump sostuvo que Washington espera dirigir el proceso de reconstrucción de Venezuela durante varios años y explotar sus vastas reservas energéticas bajo supervisión estadounidense. Según el mandatario, el actual gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez —integrado por exfuncionarios leales al chavismo— está “dando todo lo que consideramos necesario” a Estados Unidos.
Consultado sobre cuánto tiempo se extenderá la tutela norteamericana sobre el país sudamericano, Trump evitó fijar plazos concretos. Ante la posibilidad de que el control se limite a meses o un año, respondió: “Diría que mucho más tiempo”. En ese marco, afirmó que Estados Unidos utilizará el petróleo venezolano para bajar los precios internacionales, mientras destina parte de los ingresos a financiar la reconstrucción local.
Las declaraciones se produjeron luego de que funcionarios de la administración confirmaran ante el Congreso que Washington planea asumir de manera indefinida el control de la comercialización del crudo venezolano, como parte de un plan de tres fases expuesto por el secretario de Estado, Marco Rubio. Mientras los legisladores republicanos respaldaron la estrategia, sectores del Partido Demócrata advirtieron sobre el riesgo de una intervención prolongada sin una base legal clara.
Trump evitó explicar por qué decidió reconocer a Delcy Rodríguez como presidenta interina en lugar de respaldar a la dirigente opositora María Corina Machado, cuyo espacio político fue reconocido como ganador de las elecciones de 2024 y que recientemente recibió el Premio Nobel de la Paz. Tampoco confirmó si mantuvo contacto directo con Rodríguez, aunque afirmó que Rubio mantiene comunicación constante con ella y con su administración.
El presidente estadounidense tampoco se comprometió a convocar elecciones en el corto plazo, pese a que Venezuela tuvo durante décadas un sistema democrático previo al ascenso de Hugo Chávez en 1999. Según Trump, la prioridad actual es garantizar estabilidad, control del narcotráfico y acceso irrestricto a los recursos energéticos.
Durante la entrevista, Trump relató que uno de sus mayores temores antes de la operación militar era que el despliegue terminara en un “desastre al estilo Jimmy Carter”, en referencia a la fallida misión de rescate de rehenes en Irán en 1980, que marcó negativamente a aquella presidencia. Señaló que siguió de cerca la planificación de la operación, incluida la construcción de una réplica a escala real del complejo militar venezolano en una base de Kentucky para entrenar a las fuerzas participantes.
El mandatario comparó el éxito de la captura de Maduro con fracasos recientes de otras administraciones estadounidenses, como la retirada de Afganistán durante el gobierno de Joe Biden. Afirmó que la operación en Caracas, pese a haber causado decenas de muertes, evitó un colapso militar y envió un mensaje disuasivo a otros gobiernos de la región.
Trump también confirmó que Estados Unidos ya comenzó a obtener beneficios económicos a partir de petróleo venezolano previamente sancionado y reiteró que su administración accederá a entre 30 y 50 millones de barriles de crudo pesado. Sin embargo, reconoció que la reactivación plena del sector energético venezolano demandará años debido al deterioro de la infraestructura.
El presidente evitó precisar bajo qué condiciones estaría dispuesto a desplegar tropas estadounidenses en territorio venezolano o a intensificar la presión militar si Caracas se negara a expulsar a personal ruso o chino, como exige Washington. “No quisiera decírselo”, respondió ante esas preguntas, aunque aseguró que la relación con el gobierno interino es actualmente “respetuosa y cooperativa”.
En el cierre de la entrevista, Trump no descartó viajar a Venezuela en el futuro y afirmó que, con el tiempo, el país podría convertirse en un destino seguro. Sus declaraciones confirman que la Casa Blanca visualiza el control de Venezuela no como una transición breve, sino como una etapa prolongada de influencia directa, con fuertes implicancias geopolíticas y energéticas para la región.
Fuentes consultadas: The New York Times, declaraciones oficiales de la Casa Blanca, Departamento de Estado de Estados Unidos, cobertura de agencias internacionales.

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