Buenos Aires, 13 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) pondrá en marcha a partir de enero una nueva medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con una canasta de consumo actualizada, un cambio de alto impacto técnico y político que no se realizaba desde hace más de 20 años y que modificará de manera sustancial la ponderación de los distintos rubros que componen la inflación oficial. Foto: Marco Lavagna, titular del INDEC
La actualización llega luego de años de reclamos por parte de especialistas, organismos internacionales y el Fondo Monetario Internacional, y se aplicará tras el último dato oficial de inflación de diciembre, que fue del 2,8% mensual, impulsado principalmente por transporte, tarifas y comunicaciones, precisamente los sectores que pasarán a tener un mayor peso en el nuevo índice.
Hasta ahora, el IPC se calculaba sobre una canasta construida con hábitos de consumo de principios de los años 2000, que ya no reflejaban la estructura real del gasto de los hogares argentinos. Para corregir ese desfasaje, el organismo estadístico realizó entre 2017 y 2018 una encuesta nacional de gastos que permitió recalcular cuánto destinan hoy las familias a alimentos, servicios públicos, transporte, telecomunicaciones, salud, educación y otros rubros que ganaron centralidad en las últimas dos décadas.
Si bien el Indec aún no difundió la letra fina de la implementación, el nuevo índice implicará un cambio relevante en la ponderación de bienes y servicios. Los servicios pasarán a tener mayor protagonismo, mientras que los bienes perderán peso relativo. Según estimaciones privadas, el rubro vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentará su participación en 5,1 puntos porcentuales, hasta representar 14,5% del total de la canasta.
Los alimentos y bebidas, que seguirán siendo el componente de mayor peso individual, reducirán su incidencia: pasarán del 27% actual al 22,7%. El rubro transporte, que incluye tanto la compra y mantenimiento de vehículos como tarifas de colectivos, trenes y subtes, escalará hasta 14,3%, con un incremento de 3,3 puntos respecto del esquema vigente hasta diciembre.
Uno de los cambios más significativos se dará en comunicaciones. Con el nuevo IPC, este rubro pasará de representar apenas 2,8% del índice a 5,1%, reflejando el mayor gasto en internet domiciliario, telefonía celular, servicios digitales y plataformas de streaming, consumos que hace 20 años tenían un peso marginal o directamente no existían.
En contraposición, otros rubros perderán relevancia. Prendas de vestir y calzado caerán del orden del 10% al 6,8%, restaurantes y hoteles bajarán de 9% a 6,6%, y bebidas alcohólicas y tabaco reducirán su participación de 3,5% a 2% del total del índice.
Un ejercicio realizado por la consultora Equilibra estimó que, de haberse aplicado esta metodología durante 2025, la inflación anual habría sido de 32,2%, frente al 31,5% informado oficialmente. En una mirada más amplia, desde el cambio de gobierno la inflación acumulada habría sido 270% con la nueva canasta, en lugar del 259% registrado con la medición vigente, lo que muestra que el cambio no altera de manera drástica la tendencia, pero sí ajusta la fotografía del impacto real sobre los hogares.
El Indec deberá definir en las próximas semanas dos cuestiones clave: la ponderación final exacta de cada rubro y si realizará o no una reconstrucción retrospectiva de la serie inflacionaria para permitir comparaciones homogéneas. Mientras tanto, el nuevo IPC anticipa un escenario en el que las subas de tarifas, transporte e internet tendrán mayor incidencia en el dato mensual, mientras que los aumentos en alimentos, ropa o calzado impactarán relativamente menos en el índice general.
Fuentes consultadas
INDEC
La Nación
Clarín
Ámbito
El Cronista
Infobae

Argentina
España
USA
Israel













