Buenos Aires, 18 de enero de 2026 – Total News Agency-TNA-El régimen iraní respondió con una advertencia de tono amenazante a la decisión del gobierno argentino de declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds y a trece de sus integrantes, una medida adoptada por la administración de Javier Milei que reavivó el historial de tensión entre Teherán y Buenos Aires, marcado por los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA organizados por la Guardia Revolucionaria.
Lejos de limitarse a una objeción diplomática formal, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Ismail Baghaei, calificó la resolución argentina como “inaceptable” y anticipó que su país dará una “respuesta adecuada”, una expresión que, en la lógica política y operativa del régimen iraní, es interpretada por analistas de seguridad como una amenaza velada y no meramente retórica.
En una conferencia de prensa, Baghaei sostuvo que “etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional y peligroso desde el punto de vista político”, y agregó que la medida “sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán”. La formulación deberia encender alertas en ámbitos oficiales y de inteligencia, dada la trayectoria del país persa en el uso de represalias indirectas, operaciones encubiertas y acciones a través de terceros.
La Fuerza Quds es una unidad de elite de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, especializada en operaciones extraterritoriales, entrenamiento de milicias aliadas y planificación de atentados en el exterior. Organismos de inteligencia occidentales la señalan desde hace décadas como el brazo ejecutor de la política de proyección violenta de Irán fuera de sus fronteras.
La decisión argentina fue comunicada el sábado por la Oficina del Presidente e implica la inclusión de la Fuerza Quds y de trece individuos vinculados a ese cuerpo en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento. La medida habilita la aplicación de sanciones financieras, restricciones operativas y mecanismos de bloqueo destinados a impedir que el sistema financiero argentino sea utilizado para sostener o canalizar actividades terroristas.
Desde la Casa Rosada se explicó que la resolución fue impulsada directamente por el presidente Milei y adoptada de manera coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado. El Gobierno argentino sostiene que la Fuerza Quds tuvo un rol central en la planificación y ejecución de los atentados cometidos en Buenos Aires en 1992 y 1994, que causaron la muerte de más de un centenar de personas.
En ese marco, las autoridades recordaron el caso de Ahmad Vahidi, comandante de la Fuerza Quds entre 1989 y 1998, imputado por la Justicia argentina por su presunta participación en el atentado contra la AMIA y sobre quien pesa una alerta roja de Interpol. Pese a ello, el régimen iraní no solo se negó a colaborar con su juzgamiento, sino que lo ascendió y lo designó como comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica. Vahidi figura entre los individuos incorporados al registro argentino.
La reacción iraní fue interpretada en Buenos Aires como un mensaje de presión y advertencia directa, especialmente sensible para un país que ya fue blanco de dos atentados atribuidos al entramado terrorista patrocinado por Teherán. En ámbitos de seguridad se remarcó que la expresión “respuesta adecuada”, utilizada de forma recurrente por el régimen iraní, históricamente precedió acciones hostiles, represalias indirectas o amenazas contra intereses extranjeros.
Desde el entorno presidencial subrayaron que la Argentina no modificará su postura y que la decisión se inscribe en un “compromiso inquebrantable” de identificar y sancionar a las organizaciones terroristas sin ambigüedades, como ya se hizo con Hamás, el Cártel de los Soles y distintas ramificaciones de la Hermandad Musulmana en Medio Oriente.
La advertencia lanzada desde Teherán marca un punto de máxima tensión en la relación bilateral y reabre un escenario de riesgo que la Argentina conoce de manera trágica. Para el Gobierno, el mensaje iraní deberia confirmar que la decisión adoptada tocó intereses sensibles del régimen. Ésto deberia reforzar la necesidad de mantener una política de seguridad e inteligencia firme frente a actores que, lejos de aceptar decisiones soberanas, responden con amenazas encubiertas. Lamentablemente la inteligencia argentina esta devastada y en manos sin experiencia, alimentada por oportunistas y oblicuos chamuyeros “contratados”.
Fuentes consultadas:
Comunicados oficiales del Gobierno argentino; declaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán; antecedentes judiciales de la causa AMIA; reportes de agencias internacionales y TNA

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USA
Israel












