Jerusalén, 24 de enero de 2026-Total News Agency-TNA-Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) analizan una profunda reestructuración de su sistema de personal para hacer frente a un nivel de agotamiento que los propios mandos militares califican como “sin precedentes”, luego de más de dos años de operaciones casi ininterrumpidas. El nuevo esquema, que comenzaría a aplicarse a lo largo de 2026, contempla una reducción del tiempo de servicio anual de los reservistas de combate y, en paralelo, la posible extensión del servicio obligatorio para reforzar la capacidad operativa del ejército regular.
Según explicó un alto oficial de la Dirección de Personal de las FDI en declaraciones recientes, el objetivo central del plan es aliviar la presión que soportan los soldados de reserva, muchos de los cuales han sido movilizados de manera reiterada desde la escalada del conflicto iniciada el 7 de octubre de 2023. En ese contexto, el Ejército busca limitar el número de días de reserva de combate a menos de 60 por año, con una meta final de 55 días anuales por soldado.
El esquema supone una reducción respecto del último año, cuando muchos reservistas cumplieron hasta ocho semanas de servicio operativo. Para 2026, la planificación apunta a un máximo de seis semanas, aunque los mandos reconocen que incluso ese nivel sigue representando una carga considerable para quienes deben compatibilizar la actividad militar con la vida familiar, los estudios y el empleo civil.
La iniciativa se apoya en la creación de una nueva gran unidad, la División David, que estará al mando de un general de brigada y contará con casi 30 batallones adicionales. Esta división permitirá reforzar tareas de seguridad y reducir la dependencia de unidades de reserva que ya acumulan múltiples períodos de servicio desde el inicio del conflicto. El comando militar considera que este refuerzo estructural es clave para distribuir mejor el esfuerzo operativo y evitar un mayor desgaste del personal.
Pese a estas medidas, las FDI admiten que enfrentan una escasez significativa de efectivos. Las estimaciones internas hablan de un déficit mínimo de 12.000 soldados para cubrir las necesidades actuales. De acuerdo con el alto oficial consultado, para crear entre cuatro y cinco nuevos batallones permanentes sería necesario extender el servicio obligatorio a 36 meses, una opción que ya se discute en los niveles políticos y militares.
Para reducir esa brecha de personal, el Ejército delineó tres líneas de acción. La primera consiste en ampliar las unidades de servicio obligatorio mediante la creación de nuevos batallones de ingeniería, blindados y defensa táctica, que permitirían reemplazar a entre siete y diez batallones de reserva por cada unidad regular. La segunda apunta a expandir la reserva, convocando a unos 20.000 ciudadanos que habían sido eximidos del servicio activo y elevando la edad de exención hasta los 45 años. La tercera estrategia prevé una fuerte inversión en apoyo social y psicológico.
En ese sentido, las FDI destinarán más de 6.000 millones de shekels a programas de asistencia, con especial foco en salud mental y en apoyo a soldados que cursan estudios. La medida busca atender uno de los reclamos más recurrentes de los reservistas, que denuncian un impacto creciente del servicio prolongado en su bienestar personal y en sus perspectivas laborales.
Las críticas también se trasladaron al plano económico. Sectores de la sociedad israelí cuestionan que los reservistas sean utilizados como “mano de obra barata”, en momentos en que la economía civil volvió a ofrecer salarios más altos y mayor estabilidad. Para responder a ese problema, el gobierno avanzó en un nuevo memorando legislativo que propone modificar la Ley del Seguro Nacional y establecer de manera permanente compensaciones para los empleadores de reservistas.
El proyecto prevé que el Estado indemnice a las empresas por la ausencia recurrente de trabajadores movilizados, incluso fuera de situaciones de emergencia formal, y contempla subvenciones especiales para los empleadores que afrontaron una carga particularmente elevada durante la guerra de 2023-2025. Desde el Ministerio de Defensa subrayaron que la medida apunta a fortalecer tanto la seguridad nacional como el funcionamiento de la economía.
Aun con estas reformas, los mandos militares advierten que, sin una expansión significativa del reclutamiento en sectores hoy subrepresentados o sin una extensión del servicio obligatorio, el peso de la seguridad nacional seguirá recayendo sobre los reservistas, que deberán continuar cumpliendo al menos 55 días de servicio al año.
Fuentes consultadas: Walla, comunicados de las Fuerzas de Defensa de Israel, Ministerio de Defensa de Israel, medios israelíes especializados en defensa y seguridad.

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