Londres, 2 de febrero de 2026 – Total News Agency-TNA- El escándalo que desde hace años sacude a la familia real británica por los vínculos del príncipe Andrés Mountbatten-Windsor con el financista y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein sumó en las últimas horas un nuevo y delicado capítulo. Documentos judiciales recientemente desclasificados en Estados Unidos revelaron intercambios de correos electrónicos que comprometen directamente a Sarah Ferguson, ex duquesa de York y ex esposa de Andrés, quien llegó a ofrecerle matrimonio a Epstein en mensajes enviados entre 2009 y 2010.
La revelación surge de una nueva tanda de archivos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en el marco de litigios civiles vinculados a la red de contactos y favores que Epstein tejió durante décadas con figuras del poder político, económico y social. En uno de los correos electrónicos más llamativos, Sarah Ferguson escribió a Epstein: “Estoy a tu servicio. Cásate conmigo”, una frase que generó conmoción en el Reino Unido por el nivel de cercanía que exhibe con el financista.
Los mensajes conocidos muestran un tono marcadamente afectuoso y agradecido por parte de la entonces duquesa de York. En un correo fechado en 2009, Ferguson le relató con entusiasmo a Epstein oportunidades comerciales vinculadas a sus marcas personales y proyectos editoriales, y lo elogió por su influencia. “En tan solo una semana, después de tu almuerzo, parece que la energía ha aumentado. Nunca me ha conmovido tanto la amabilidad de un amigo como tu cumplido delante de mis hijas. Gracias, Jeffrey, por ser el hermano que siempre he deseado”, escribió.
Un año más tarde, en otro intercambio electrónico, el tono se volvió aún más explícito en términos de dependencia emocional y gratitud personal. “Eres una leyenda. Realmente no tengo palabras para describir mi cariño, mi gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Cásate conmigo”, insistió Ferguson, según los documentos judiciales.
Estas revelaciones agravan el cuadro que rodea al entorno del príncipe Andrés, quien ya fue apartado de la vida pública y despojado de sus títulos honoríficos por decisión de la corona británica, tras las acusaciones de abuso sexual formuladas en su contra en años anteriores y el acuerdo extrajudicial alcanzado con una de sus denunciantes. Aunque Andrés negó reiteradamente las acusaciones, su amistad con Epstein quedó probada por múltiples registros de viajes, fotografías y testimonios.
El fin de semana, el caso volvió a escalar luego de que una nueva mujer acusara al príncipe de haber organizado en 2010 el traslado de una joven de 20 años a Royal Lodge, la residencia de Andrés ubicada dentro de los terrenos del castillo de Windsor. Según el abogado de la denunciante —cuya identidad no fue difundida—, el entonces duque de York habría pasado la noche con la joven y, al día siguiente, la habría acompañado a tomar el té en el propio Palacio de Buckingham, un dato que, de confirmarse, implicaría un uso institucional de espacios reales en un contexto altamente comprometedor.
A estas denuncias se sumó la difusión, por parte de medios británicos, de una fotografía considerada comprometedora, en la que Andrés aparece arrodillado en el suelo junto a una mujer recostada a su lado, imagen que volvió a instalar el tema en la agenda pública y mediática del Reino Unido.
El impacto político e institucional de estas revelaciones es significativo. Analistas señalan que la persistencia del caso Epstein y sus derivaciones en la realeza británica continúan erosionando la imagen de la monarquía, en un contexto ya sensible para el reinado de Carlos III, que enfrenta el desafío de preservar la credibilidad de la institución en medio de una opinión pública cada vez más crítica.
Mientras tanto, desde el entorno de Sarah Ferguson no hubo declaraciones oficiales tras la difusión de los correos, y voceros del Palacio de Buckingham evitaron realizar comentarios, manteniendo la estrategia de distanciamiento institucional respecto de los actos y relaciones privadas del príncipe Andrés.
Fuentes consultadas:
Departamento de Justicia de Estados Unidos
BBC
Agencias internacionales
Prensa británica

Argentina
España
USA
Israel













