Sevilla, 6 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA-La comunidad autónoma de Andalucía atraviesa una de las situaciones hidrometeorológicas más delicadas de los últimos años luego del paso de la borrasca Leonardo, cuyos efectos continúan agravándose pese a una tregua momentánea de las lluvias. La atención de las autoridades y de los servicios de emergencia se concentra ahora en el comportamiento anómalo de varios ríos principales, con crecidas inusuales que ya provocaron más de 5.500 evacuados y mantienen en alerta a amplias zonas del sur de España.
La localidad serrana de Grazalema, en la provincia de Cádiz, se convirtió en el epicentro simbólico del temporal. Desde el inicio del episodio meteorológico, el municipio acumuló cerca de 800 litros por metro cuadrado, un registro excepcional incluso para una de las zonas más lluviosas del país. Durante la última noche, el pueblo quedó prácticamente desierto, ya que las autoridades ordenaron el desalojo preventivo ante el riesgo de deslizamientos de tierra provocados por la presión del acuífero subterráneo que atraviesa el casco urbano.
Paradójicamente, el momento más crítico del episodio coincide con una pausa en las precipitaciones. La tregua de la lluvia, lejos de aliviar la situación, permitió que el agua acumulada en sierras, embalses y acuíferos comience a desplazarse hacia las cuencas bajas, incrementando de manera peligrosa el caudal de ríos como el Guadalete, el Guadalquivir y el Genil. Este fenómeno mantiene en vilo a las autoridades, que advierten que los picos de crecida pueden registrarse horas o incluso días después de finalizadas las lluvias más intensas.
Aguas abajo de Grazalema, el río Guadalete desbordó en varios tramos, obligando a nuevas evacuaciones en Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María, donde barrios enteros quedaron anegados. La situación se replica en distintos puntos de la comunidad, con especial preocupación en la cuenca del Guadalquivir, cuyo caudal se mantiene por encima de los valores normales para esta época del año, generando riesgo en zonas rurales y urbanas de Córdoba y Sevilla.
La única excepción relativa dentro del mapa andaluz es la provincia de Almería, que hasta el momento no registra afectaciones de magnitud comparable al resto del territorio. En contraste, en Málaga, Granada, Jaén y Cádiz, los servicios de protección civil continúan desplegados ante la posibilidad de nuevos desbordes y desprendimientos, mientras se monitorea de forma permanente el estado de presas y embalses.
Según los organismos meteorológicos y de gestión de emergencias, la situación podría prolongarse al menos hasta el miércoles, ya que una nueva borrasca atlántica se aproxima a la península ibérica. Si bien no se espera que tenga la misma intensidad que Leonardo, las lluvias adicionales podrían agravar un escenario ya saturado, con suelos incapaces de absorber más agua y cursos fluviales al límite de su capacidad.
Las autoridades autonómicas advirtieron que el riesgo principal en las próximas horas no provendrá tanto de nuevas precipitaciones intensas, sino del arrastre acumulado y de la inestabilidad del terreno, especialmente en áreas montañosas y en poblaciones asentadas sobre acuíferos o laderas. En ese contexto, se mantiene el llamado a extremar precauciones, respetar las órdenes de evacuación y evitar desplazamientos innecesarios en las zonas afectadas.

Argentina
España
USA
Israel















