Taipéi, 7 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA-El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Lin Chia-lung, afirmó que la estabilidad y la prosperidad globales dependen en gran medida de una cooperación más profunda entre el mundo libre y Taiwán, al que definió como un actor clave en la defensa de los valores democráticos, la seguridad regional y el funcionamiento del sistema económico internacional. Así lo sostuvo en un artículo de opinión publicado en la revista Foreign Affairs, donde delineó la visión estratégica del gobierno taiwanés frente a los desafíos geopolíticos actuales.
En el texto, Lin Chia-lung subrayó que desde la realización de su primera elección presidencial directa en 1996, Taiwán consolidó una sociedad civil activa, plural y resiliente, basada en principios compartidos con las democracias liberales. Según el canciller, ese recorrido histórico convierte a la isla en un socio confiable para los países que promueven el Estado de derecho, las libertades individuales y el respeto por el orden internacional basado en normas.

El ministro destacó además el valor estratégico de Taiwán desde el punto de vista geográfico. Ubicada en una de las rutas marítimas más transitadas del planeta, la isla cumple un rol central en el comercio internacional y en la seguridad de las líneas de suministro. A esa posición se suma su liderazgo tecnológico, especialmente en los sectores de semiconductores, electrónica avanzada, inteligencia artificial y energías renovables, áreas que Lin describió como indispensables para el funcionamiento de la economía global contemporánea.
En ese marco, el canciller explicó que la política exterior taiwanesa ha evolucionado desde una diplomacia basada exclusivamente en valores hacia una estrategia de “diplomacia de valor agregado”. El objetivo, señaló, es que Taiwán contribuya de manera concreta a la prosperidad de sus aliados y socios afines mediante el fortalecimiento de vínculos económicos, comerciales y tecnológicos, generando beneficios tangibles para ambas partes.
Como ejemplo de esa estrategia, Lin Chia-lung mencionó el Proyecto de Prosperidad de los Aliados Diplomáticos, a través del cual Taiwán impulsó iniciativas de desarrollo sostenible en distintos países. Entre ellas, destacó el apoyo brindado a Palaos para el desarrollo de un modelo de turismo sostenible, la creación del Parque Tecnológico Inteligente Taiwán-Paraguay en el país sudamericano y la ampliación de la cooperación con Eswatini en áreas como medicina inteligente y energía.
El ministro también hizo especial hincapié en el vínculo con Estados Unidos, al que calificó como un actor crucial para garantizar la seguridad de Taiwán. Según indicó, Washington cumple un rol determinante al sostener sus compromisos en materia de defensa, lo que contribuye a la estabilidad del Estrecho de Taiwán y del conjunto de la región del Indo-Pacífico. En ese sentido, reveló que Taipéi propuso la creación de un equipo de inversión conjunto Estados Unidos-Taiwán, así como la formación de una flota conjunta, con el fin de profundizar los lazos económicos y fortalecer la integración de las cadenas de suministro.
En el plano comercial, Lin Chia-lung recordó que, en el marco del más reciente acuerdo bilateral, Taiwán se comprometió a invertir 250.000 millones de dólares en las industrias de semiconductores y tecnología de Estados Unidos, además de aportar otros 250.000 millones de dólares en garantías crediticias destinadas a respaldar las inversiones de empresas taiwanesas en ese país. Para el canciller, estos compromisos reflejan una relación “claramente simbiótica”, en la que ambas economías se fortalecen de manera recíproca.
El ministro también cuestionó la exclusión de Taiwán de foros y acuerdos multilaterales clave. En particular, advirtió que su marginación de la Organización Mundial de la Salud y del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico no solo perjudica a la isla, sino que representa una pérdida para la comunidad internacional, al privarla de la experiencia, las capacidades y los aportes de un actor relevante.
En su conclusión, Lin Chia-lung reiteró que cooperar con Taiwán no es únicamente una cuestión de afinidad política, sino una decisión estratégica. A su juicio, una asociación más estrecha con la isla ofrece mayores garantías de seguridad, un desarrollo económico más sólido y una experiencia clave para contrarrestar la presión de modelos autoritarios, en un escenario global cada vez más marcado por la competencia geopolítica.

Argentina
España
USA
Israel












