Buenos Aires, 7 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA- — Sectores clave de la economía argentina como la agroindustria, la ganadería, la minería y la producción de cítricos saludan con optimismo el nuevo acuerdo comercial entre la Argentina y los Estados Unidos, suscripto recientemente en Washington, que promete reactivar el intercambio bilateral, ampliar mercados, y atraer inversiones extranjeras tras años de relaciones económicas relativamente estancadas.
El acuerdo, considerado histórico por analistas y representantes productivos, fue firmado por delegaciones de ambos países y constituye un marco de relación comercial e inversionista recíproca que introduce importantes modificaciones arancelarias y facilita el acceso de bienes a mercados estratégicos. Se espera que la medida genere un impulso exportador que podría sumar más de mil millones de dólares a la balanza comercial argentina en los próximos meses.
Desde el punto de vista financiero, el impacto inicial fue evidente en los mercados: las cotizaciones de acciones vinculadas al agro, la ganadería y las empresas exportadoras mostraron subas significativas tanto en Wall Street como en el Merval porteño, anticipando cuál podría ser la distribución de beneficios entre los distintos rubros productivos nacionales.
Acceso preferencial y eliminación de aranceles
Uno de los pilares del acuerdo es la apertura recíproca de mercados: Argentina otorgará acceso preferencial a productos estadounidenses tales como medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de manufacturas agrícolas. A cambio, Estados Unidos se comprometió a eliminar aranceles recíprocos sobre más de 1.600 productos argentinos, facilitando así la entrada de bienes nacionales a su mercado.
Este esquema comercial no solo reduce barreras arancelarias, sino que también incluye la aceptación de normas y certificaciones técnicas (como los certificados de la FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) para dispositivos médicos y productos farmacéuticos, lo cual agilizaría trámites de exportación y reduciría costos logísticos.
Ganadería y agroindustria: un salto exportador esperado
Entre los sectores más entusiasmados con la firma del acuerdo se encuentra el de la carne vacuna argentina. El entendimiento contempla la ampliación de la cuota de exportación de carne con arancel cero hacia Estados Unidos, pasando de las 20.000 toneladas habituales a un cupo de hasta 100.000 toneladas anuales, lo que representaría un incremento significativo del ingreso de divisas para el sector frigorífico argentino.
Referentes vinculados al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) destacaron que esta expansión de cupos “genera una mejor competencia entre mercados e incentiva el crecimiento del sector”, y que se trabaja conjuntamente con el Gobierno nacional para seguir abriendo mercados y consolidar la productividad ante una demanda mundial creciente.
Asimismo, la industria agroindustrial —incluyendo productores de cítricos, frutas y otros alimentos procesados— se perfila como beneficiaria de la reducción de barreras comerciales, con potenciales exportaciones adicionales por cientos de millones de dólares.
Minería y energía: foco de inversiones estratégicas
El acuerdo también contempla una creciente integración en sectores estratégicos como la minería, el petróleo y los minerales críticos —particularmente litio, cobre y otros insumos esenciales para tecnología de punta—, rubros donde empresas argentinas ya vienen explorando oportunidades con inversores estadounidenses. La mayor seguridad y previsibilidad que ofrece el marco de inversiones es vista como un elemento clave para fortalecer estos sectores, que tienen alta demanda global por su vinculación con la economía del conocimiento y la transición tecnológica.
Expertos en comercio exterior subrayan que, aunque Estados Unidos busca garantizar el acceso a minerales estratégicos, el acuerdo no impide la participación de inversionistas de otras naciones en el desarrollo de estos recursos en Argentina.
Reacciones y perspectivas productivas
Productores y cámaras empresariales argentinas han recibido con entusiasmo el anuncio, aunque algunos sectores han llamado a esperar a conocer la “letra chica” del convenio para evaluar plenamente su impacto en la economía doméstica. No obstante, existe consenso en que la apertura de mercados norteamericanos representa una oportunidad sin precedentes para diversificar destinos de exportación y atraer capitales.
En Washington, funcionarios de ambos países calificaron el acuerdo como un paso significativo para fortalecer el crecimiento económico bilateral, modernizar las reglas del comercio y consolidar la relación estratégica entre Argentina y Estados Unidos, que refleja una nueva etapa en la política exterior y comercial de Buenos Aires.





