Buenos Aires-20 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA- La Corte Suprema de Estados Unidos asestó hoy un golpe directo al corazón de la política comercial del presidente Donald Trump al invalidar su uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles generalizados: el tribunal concluyó que esa norma de 1977 no otorga al Ejecutivo autoridad para fijar “impuestos a la importación” de alcance global. La decisión llega en un momento incómodo para la narrativa económica de la Casa Blanca: horas antes, datos oficiales confirmaron que el déficit comercial estadounidense de bienes y servicios cerró 2025 en 901.500 millones de dólares, una de las brechas más grandes registradas, con el déficit de bienes trepando a un récord de 1,24 billones.
La sentencia del máximo tribunal, adoptada por 6 votos contra 3, restringe la pretensión de la administración Trump de convertir la emergencia económica en paraguas legal para una ofensiva arancelaria sobre “prácticamente todos los países”. El fallo remarcó que el poder de gravar y fijar tributos corresponde al Congreso, y dejó abiertos interrogantes inmediatos sobre el futuro de los cobros ya efectuados bajo ese esquema, incluyendo el mecanismo de devoluciones y la continuidad de la estrategia comercial por otras vías legales.
En paralelo, el informe difundido por la Oficina del Censo y la Oficina de Análisis Económico (BEA) retrató un comercio exterior todavía desequilibrado pese al endurecimiento arancelario. En diciembre, el déficit mensual de bienes y servicios subió a 70.300 millones de dólares, un salto de 17.300 millones respecto de noviembre. Las exportaciones totalizaron 287.300 millones (5.000 millones menos que el mes anterior) y las importaciones 357.600 millones (12.300 millones más), reflejando que la dinámica de compras externas continuó presionando el saldo aun con el telón de fondo de restricciones y amenazas comerciales.
El dato anual cerró casi sin cambios frente a 2024: el déficit de 2025 quedó apenas 2.100 millones por debajo del año previo, un retroceso de 0,2%, insuficiente para sostener un giro estructural. Ese resultado contrasta con el mensaje difundido por Trump en redes sociales en la víspera del reporte, cuando aseguró que el déficit se había reducido “en un 78%” gracias a sus aranceles y anticipó que el balance ingresaría en “territorio positivo” durante este año.
Economistas y verificadores de datos advirtieron, sin embargo, que ese tipo de proclamaciones suele apoyarse en comparaciones selectivas de meses puntuales: el déficit comercial mensual es altamente volátil por factores como el calendario de embarques, precios de energía, ajustes estacionales y transacciones extraordinarias, por lo que la lectura adecuada exige series de varios meses o del año completo. En ese marco, el propio desempeño anual sugiere que, “detrás de los titulares”, el déficit apenas se movió durante 2025, aun cuando el esquema arancelario elevó tensiones con socios y reconfiguró expectativas empresariales.
La decisión de la Corte Suprema agrega un elemento disruptivo: al prohibir el uso de IEEPA como herramienta para imponer aranceles globales, desarma la base jurídica de una porción central de la estrategia de presión de Trump sobre importaciones. El revés judicial no solo afecta la recaudación asociada a esos gravámenes y la seguridad jurídica de empresas que pagaron derechos, sino que también condiciona la capacidad del Ejecutivo para sostener, sin respaldo legislativo explícito, una política comercial basada en “emergencias” de alcance amplio. En otras palabras, el tribunal cortó el atajo legal que había permitido a la Casa Blanca aplicar aranceles con rapidez y amplitud, y devolvió al Capitolio el rol protagónico en la definición de impuestos al comercio.
En este contexto, el debate político se reorienta: por un lado, el Gobierno sostiene que la presión arancelaria mejoró el balance en ciertos tramos del año y que la agenda de “reciprocidad” comercial debe profundizarse; por el otro, el dato anual y el fallo del máximo tribunal alimentan la crítica de que el arancel como instrumento de choque no corrigió el desequilibrio estructural y, además, excedió límites constitucionales. Con el déficit de bienes en récord y el déficit total cerca de los máximos históricos, la promesa de un vuelco rápido hacia el superávit queda ahora atrapada entre dos fuerzas: la realidad estadística de 2025 y la nueva barrera legal impuesta por la Corte Suprema a los aranceles de emergencia.
Fuentes consultadas: Bureau of Economic Analysis (BEA); Reuters; FactCheck.org (Annenberg Public Policy Center); Time; Financial Times; Tax Foundation.
(https://www.bea.gov/news/2026/us-international-trade-goods-and-services-december-and-annual-2025)
(https://www.reuters.com/legal/government/us-supreme-court-rejects-trumps-global-tariffs-2026-02-20/)
(https://www.factcheck.org/2026/02/trumps-selective-comparison-overstates-trade-deficit-decline/)
(https://time.com/7380033/supreme-court-tarriffs-ruling-trump/)
(https://www.ft.com/content/d00d0663-8716-4323-bda3-2cbfb5b30285)
(https://taxfoundation.org/blog/supreme-court-trump-tariffs-ruling/)
Ultimas Noticias!





