Buenos Aires-25 de febrero de 2026-Total News Agency-TNA- Al menos 30 allanamientos se realizaron este martes en la investigación por presuntas maniobras irregulares de compra y reventa de divisas durante el cepo, una causa que apunta contra la financiera Sur Finanzas y busca reconstruir un circuito que, según los investigadores, habría movido montos millonarios aprovechando la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.
Los operativos fueron ordenados en el marco de un expediente impulsado a partir de una denuncia de la Unidad de Información Financiera (UIF) y quedaron a cargo del juzgado de la jueza María Servini, con intervención de fuerzas federales. La hipótesis central es conocida en el mundo financiero como “rulo cambiario”: dólares comprados a cotización oficial —con autorización y trazabilidad bancaria— que luego habrían sido volcados a una reventa “no regulada” a valor de mercado informal, con ganancias extraordinarias alimentadas por la diferencia de precios.
Según la reconstrucción preliminar, las agencias y casas de cambio obtenían divisas a través de bancos. Una vez aprobadas las operaciones, los “titulares y/o representantes” retiraban el efectivo y quedaban en posición de colocar esos billetes en canales paralelos. Para los investigadores, el objetivo de los procedimientos de esta semana es recuperar material que permita mapear el recorrido del dinero, los vínculos operativos y la eventual existencia de estructuras destinadas a ocultar o reciclar fondos.
Los allanamientos se desplegaron en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, con participación de la Policía Federal Argentina (PFA), a través de áreas especializadas de la Superintendencia de Investigaciones Federales y su División Lavado de Activos. En los procedimientos se secuestraron pesos y moneda extranjera, teléfonos celulares, computadoras y documentación vinculada a operaciones cambiarias, financieras y comerciales: constancias de entrega y retiro de efectivo, giros, intercambios de divisas y otros registros que podrían servir para probar la mecánica y el volumen real de la operatoria bajo sospecha.
Fuentes del caso señalaron que, con el material incautado, se buscará reconstruir movimientos que podrían alcanzar cifras cercanas a los USD 500 millones, aunque esa estimación aún depende del análisis completo de la evidencia secuestrada y del cruce con información bancaria y registral. En paralelo, uno de los datos que llamó la atención durante los operativos fue el hallazgo de objetos ajenos a la operatoria financiera, entre ellos una daga con simbología nazi, que también quedó incorporada al inventario de secuestros.
Dentro del paquete de medidas, los investigadores apuntaron a domicilios y razones sociales ligadas a la estructura de Sur Finanzas. Entre los lugares allanados figura Centro de Inversiones Concordia SRL, una casa de cambio que —según la pesquisa— funcionaba dentro del esquema operativo de la financiera. Allí fue allanada Silvia Torrado, señalada como directiva y como socia de la madre de Maximiliano Ariel Vallejo, sindicado como dueño de Sur Finanzas. De acuerdo con la documentación societaria relevada en el expediente, la empresa tendría asiento en Monte Grande y su integración accionaria habría estado distribuida entre Graciela Beatriz Vallejo (50%), su hijo (20%) y Silvia Torrado (30%).
El alcance geográfico incluyó, además, procedimientos en el Gran Buenos Aires (GBA) y en el interior bonaerense. En Bahía Blanca, por ejemplo, se reportaron allanamientos en un edificio y en viviendas particulares, con foco en documentación vinculada a casas de cambio y financieras. La lógica, explican quienes siguen la causa, es simple: cada papel, cada chat, cada archivo contable puede ser la pieza que conecte el punto de origen (la compra formal) con el destino final (la reventa y el eventual lavado).
La investigación por las maniobras con divisas se inscribe en el contexto del cepo vigente durante la administración de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, un período atravesado por restricciones, controles y un mercado informal activo. En ese tramo, de acuerdo con lo que detectó la denuncia original, se habrían observado irregularidades en la compra de aproximadamente USD 1.400 millones, en una etapa en la que Sergio Massa conducía el Ministerio de Economía y, siempre según la pesquisa, ejercía influencia relevante sobre áreas sensibles del Banco Central (BCRA).
La causa también dialoga con otros expedientes conexos. A fines de diciembre pasado ya se habían realizado múltiples procedimientos por presuntas irregularidades en la compra de dólares, con decenas de operativos sobre financieras, bancos, casas de cambio y domicilios particulares. En otra línea, la jueza María Eugenia Capuchetti impulsó allanamientos en una investigación vinculada a maniobras con divisas en 2019. Y, en un expediente adicional, el juez federal Sebastián Casanello ordenó medidas que incluyeron procedimientos en dependencias del Banco Central (BCRA), una pista que salpica a Elías Piccirillo, conocido en el ambiente como “el rey del blue”.
Como si todo eso no alcanzara, el caso tiene además un costado político-deportivo que suma ruido público: Sur Finanzas aparece mencionada en relación con el entorno de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, quien por estas horas quedó envuelto en una nueva polémica por el anuncio de un posible parate del fútbol durante el fin de semana del 7 y 8 de marzo, en simultáneo con citaciones judiciales vinculadas a otra denuncia, esta vez de ARCA. Son planos distintos, pero el nombre de la financiera actúa como puente y alimenta un clima de sospecha general que, puertas adentro, preocupa tanto al sistema financiero como al mundo del deporte.
Ahora empieza la parte menos ruidosa, pero más decisiva: peritar dispositivos, ordenar documentación, cruzar información bancaria y seguir la ruta del dinero. En los tribunales lo dicen sin vueltas: un allanamiento puede dar titulares en minutos, pero la verdad del caso se define en meses, con pruebas, firmas, registros y trazabilidad. Y es ahí donde la investigación buscará responder la pregunta de fondo: si se trató de maniobras aisladas o de un circuito aceitado para hacer negocios a escala aprovechando el cepo y la brecha cambiaria.





