Comodoro Rivadavia-7 de marzo de 2026-Total News Agency-TNA-. Un operativo de emergencia en pleno Atlántico Sur movilizó a la Prefectura Naval Argentina (PNA), que realizó la aeroevacuación de un marinero de Indonesia con síntomas compatibles con un posible accidente cerebrovascular. Para agilizar la asistencia y reducir tiempos críticos, la Autoridad Marítima autorizó el ingreso de un buque pesquero de bandera de Corea del Sur a la Zona Económica Exclusiva Argentina, una decisión excepcional orientada a facilitar la maniobra y aumentar las chances de recuperación del tripulante.
La alerta se activó cuando el capitán del pesquero surcoreano se comunicó con el Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de la institución en Comodoro Rivadavia para informar el deterioro del estado de salud de uno de sus hombres. Según el parte oficial, el tripulante presentaba descoordinación motriz y un cuadro clínico que encendió alarmas inmediatas. En ese primer contacto, la Prefectura estableció comunicación directa con el buque y coordinó una evaluación médica a distancia, paso fundamental para determinar la urgencia del caso.
Tras esa valoración inicial, se recomendó la evacuación inmediata hacia tierra firme, con el objetivo de que el paciente pudiera acceder a estudios y atención especializada en un centro hospitalario. En situaciones de este tipo, cada minuto cuenta: los síntomas neurológicos agudos requieren intervención rápida para evitar secuelas severas. Por eso, se dispuso el despliegue de medios aéreos desde la estación local de la PNA en Comodoro Rivadavia.
El operativo incluyó un helicóptero con rescatistas entrenados y un profesional sanitario a bordo, además de un avión de apoyo que acompañó la maniobra. Ya en el punto de encuentro, con el pesquero ubicado bajo supervisión y en condiciones de seguridad para la extracción, los equipos descendieron una canasta sanitaria para asegurar el traslado del paciente desde la cubierta hacia la aeronave. La maniobra se realizó con precisión, en un contexto donde el movimiento del mar y las condiciones meteorológicas suelen ser factores determinantes.
Una vez izado, el marinero fue asistido durante el vuelo de regreso, con controles y estabilización a bordo, hasta arribar al aeropuerto de Comodoro Rivadavia. En la pista lo esperaba una ambulancia preparada para completar el traslado al hospital local, donde el tripulante quedó a cargo de especialistas. El paciente fue identificado como un ciudadano indonesio de 49 años, y su cuadro será evaluado en profundidad para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento.
En Prefectura destacaron que la coordinación fue clave: desde la primera llamada del capitán hasta la llegada a tierra, cada eslabón dependió de un flujo de información claro, decisiones rápidas y la disponibilidad de medios aéreos aptos para operar sobre aguas abiertas. La autorización de ingreso del buque a la Zona Económica Exclusiva Argentina fue, en ese marco, una herramienta operativa para acortar distancias y ganar tiempo en favor del paciente, en un escenario donde la demora puede ser decisiva.
El episodio se suma a otros rescates recientes realizados por la PNA en altamar. Semanas atrás, la fuerza encabezó una evacuación aérea de un marinero argentino de 35 años que presentaba una hemorragia digestiva mientras navegaba a más de 200 kilómetros de Mar del Plata. En aquel caso, la emergencia se inició tras un aviso del Centro de Gestión de Tráfico Marítimo, se realizó una consulta médica remota, se indicó tratamiento inicial y, al no haber mejoría, se activó el despliegue de un avión y un helicóptero con nadadores de rescate y un médico emergentólogo para completar la extracción y estabilización durante el vuelo.
Ambas intervenciones ponen en primer plano una realidad que muchas veces queda lejos del radar cotidiano: la vida en el mar puede cambiar en segundos y, cuando ocurre una emergencia, la distancia se convierte en el mayor enemigo. En esos momentos, la capacidad de respuesta, la logística y el entrenamiento pesan tanto como la tecnología. Para el marinero indonesio, la cadena de decisiones y la coordinación aérea y sanitaria marcaron la diferencia entre quedar aislado en altamar o llegar a tiempo a un hospital.
Fuentes consultadas: Prefectura Naval Argentina; Agencia NA; reportes oficiales del Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Comodoro Rivadavia; información de la estación aérea de la PNA en Comodoro Rivadavia.





