Nueva York-10 de marzo de 2026-Total News Agency-TNA- La apertura de la Argentina Week 2026 en la sede del banco JPMorgan en Nueva York dejó un escenario de reacciones mixtas entre empresarios e inversores internacionales. El discurso del presidente Javier Milei combinó un fuerte tono crítico hacia parte del empresariado argentino con una reafirmación del rumbo económico libertario, lo que generó sorpresa en algunos asistentes pero también señales de confianza sobre la continuidad del programa de reformas.
El mandatario participó del evento central del road show organizado para atraer inversiones hacia la Argentina, donde expuso durante 44 minutos ante ejecutivos del sistema financiero, empresarios y analistas del mercado internacional. Antes de su intervención mantuvo un encuentro con el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, en una reunión considerada clave para reforzar los vínculos del gobierno argentino con el sistema financiero global.
El momento más comentado de su discurso fue el pasaje en el que volvió a cuestionar a empresarios argentinos a quienes acusa de haberse beneficiado durante años de mecanismos de protección estatal. Allí mencionó explícitamente al presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, y al empresario Javier Madanes Quintanilla, a quienes definió como representantes de lo que denomina “capitalismo prebendario”.
Durante su exposición, Milei sostuvo que determinados grupos económicos crecieron al amparo de barreras comerciales, regulaciones y acuerdos con la política que terminaron perjudicando a los consumidores y distorsionando la competencia. En ese marco, afirmó que su gobierno busca poner fin a ese modelo y avanzar hacia una economía abierta basada en reglas de mercado.
El presidente también relató un episodio reciente vinculado al empresario Madanes Quintanilla, a quien acusó de presionar al gobierno para mantener una barrera comercial que protegía a la principal productora de aluminio del país. Según explicó, el empresario habría advertido que, si se eliminaba ese esquema de protección, la empresa despediría a cientos de trabajadores.
Ese tramo del discurso generó sorpresa entre varios de los asistentes al evento. Algunos inversores comentaban en los pasillos del banco que la crítica directa a empresarios argentinos no parecía el enfoque más habitual para un foro orientado a captar capital internacional.
Un ejecutivo de un fondo de inversión estadounidense señalaba que el tono del mensaje parecía estar dirigido principalmente a la audiencia política argentina más que al público financiero presente en el auditorio. Según su interpretación, parte de las frases del mandatario respondían más a la lógica del debate político interno que al estilo habitual de los encuentros con inversores internacionales.
Otros participantes consideraron que el presidente podría haber concentrado su exposición desde el inicio en explicar los cambios estructurales que impulsa el gobierno argentino y las razones por las cuales, según su visión, la economía del país atraviesa una etapa distinta a ciclos anteriores.
No obstante, varios asistentes coincidieron en que la segunda parte del discurso resultó más relevante para el público inversor. Allí Milei hizo hincapié en la estabilidad fiscal, en el compromiso de honrar las deudas del país, en la apertura económica y en el avance de reformas estructurales que, según sostuvo, continuarán impulsándose en el Congreso de la Nación.
En ese tramo, el mandatario buscó transmitir previsibilidad sobre el rumbo del programa económico y sobre la continuidad de las políticas orientadas a la desregulación, la reducción del gasto público y la liberalización de los mercados.
Analistas presentes en el evento remarcaron que, más allá del tono confrontativo hacia algunos empresarios, el mensaje central del presidente apuntó a consolidar la idea de que el gobierno argentino pretende sostener su programa económico durante varios años.
Para los inversores internacionales, especialmente aquellos vinculados a sectores como energía, minería o infraestructura, la estabilidad política y regulatoria resulta un factor determinante a la hora de evaluar proyectos de largo plazo.
La Argentina Week reúne en Nueva York a representantes del gobierno argentino, gobernadores, empresarios y referentes del sistema financiero internacional con el objetivo de promover oportunidades de inversión en el país. El evento forma parte de una agenda internacional más amplia del presidente Milei, que incluye además visitas a Chile y España durante la misma semana.
Así, el paso del mandatario por Wall Street dejó un mensaje doble: una reafirmación ideológica contra lo que considera viejas prácticas del capitalismo argentino y, al mismo tiempo, una promesa de continuidad del programa económico que busca transformar las reglas de juego del país.



