Buenos Aires-12 de marzo de 2026-Total News Agency-TNA- Un estudio de Giacobbe y Asociados volvió a mover el tablero de las percepciones políticas al mostrar que la senadora Patricia Bullrich supera en imagen positiva al presidente Javier Milei, aunque el jefe de Estado continúa siendo, por amplia diferencia, la figura que los votantes de La Libertad Avanza prefieren como eventual candidato presidencial. El dato revela una combinación cada vez más visible en la política argentina: desgaste en la evaluación de gestión, pero persistencia del liderazgo electoral.
La encuesta, elaborada sobre un universo de 2.500 casos relevados entre el 23 y el 27 de febrero, muestra que Milei obtuvo una imagen positiva de 41,7% y una negativa de 49,6%, mientras que Bullrich alcanzó 42,9% de positiva contra 50,1% de negativa. La diferencia es estrecha, pero políticamente significativa, sobre todo porque proviene de una consultora habitualmente observada con atención por el oficialismo y considerada cercana al clima de opinión de la Casa Rosada.
Más allá del resultado puntual, el trabajo deja otro dato de fondo: la imagen positiva del Presidente viene en retroceso sostenido desde febrero de 2025. Si bien hubo una recuperación posterior al triunfo electoral de octubre, el repunte no logró consolidarse y el indicador volvió a descender hasta ubicarse en el nivel actual, bastante por debajo de su pico de mayo de 2024. El movimiento no implica un derrumbe, pero sí confirma una tendencia de erosión que el Gobierno no puede pasar por alto, especialmente cuando el ajuste, la inflación persistente y el desgaste cotidiano empiezan a dejar marcas sobre el humor social.
Dentro del mismo sondeo, Bullrich aparece como la dirigente oficialista con mejor imagen positiva, un dato que refuerza su centralidad dentro del universo libertario ampliado y también su capacidad para conservar volumen político propio. Aun así, cuando la encuesta abandona el terreno de la valoración personal y se mete en la discusión electoral, la conclusión cambia con claridad: ante la pregunta sobre quién debería ser el candidato presidencial de La Libertad Avanza, la respuesta más repetida fue Milei, muy por delante de otras opciones.
Ese contraste entre imagen y preferencia electoral no es menor. Sugiere que el Presidente puede mostrar señales de desgaste en la evaluación pública, pero mantiene una gravitación decisiva cuando se trata de ordenar a su electorado. En otras palabras, puede perder simpatía relativa sin perder centralidad política. Es una diferencia clave para entender el momento del oficialismo: hay tensiones, hay costos, pero todavía no aparece dentro de su propio espacio una figura que le dispute seriamente el liderazgo.
La encuesta también midió a referentes opositores. El gobernador bonaerense Axel Kicillof quedó como el mejor posicionado entre quienes no forman parte del oficialismo, con 29,6% de imagen positiva y 55,1% de negativa. Detrás se ubicaron Cristina Kirchner, con 23,6% de positiva y 56% de negativa, y Mauricio Macri, con 14,9% y 54,8%, respectivamente. En el caso de la vicepresidenta Victoria Villarruel, el trabajo registró los peores números del relevamiento, con apenas 10,7% de imagen positiva frente a 55,9% de negativa.
Ese resultado también deja lecturas políticas. Mientras Bullrich logra sostenerse como una figura competitiva y Milei conserva la centralidad electoral, Villarruel aparece cada vez más relegada en la percepción pública dentro del universo relevado. Del otro lado, el peronismo muestra a Kicillof como la figura más demandada para una eventual candidatura, por encima de Cristina Kirchner y bastante más arriba que Juan Grabois, aunque con un nivel de rechazo que sigue siendo alto.
El cuadro general que surge del estudio es el de una política todavía fuertemente polarizada, donde el oficialismo conserva iniciativa electoral a pesar del desgaste de gestión, y donde la oposición no logra todavía construir una alternativa con potencia nacional equivalente. La fotografía de Giacobbe no define una elección, pero sí deja una señal concreta: Bullrich crece en valoración, Milei retrocede en imagen, pero el liderazgo del Presidente dentro del espacio libertario sigue, por ahora, sin discusión seria.





