Buenos Aires, 20 de marzo de 2026-Total News Agency-TNA- El Gobierno respondió ante la Justicia que no existen en sus registros antecedentes, constancias ni documentación sobre un supuesto acuerdo confidencial entre el presidente Javier Milei y el creador de $LIBRA, Hayden Davis, para el desarrollo de soluciones vinculadas con blockchain y criptomonedas en la Argentina. La contestación fue enviada por el subsecretario legal de Presidencia, Juan Manuel Galli, en representación de la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei, en respuesta a un requerimiento del fiscal Eduardo Taiano dentro del expediente que busca determinar si existió algún respaldo oficial del presunto entendimiento previo al lanzamiento del token que desató el escándalo.
La respuesta oficial, sin embargo, no clausura el problema político ni despeja las dudas judiciales. Lo que Presidencia informó es que no hay registro documental en su ámbito, pero eso no equivale a descartar la existencia de negociaciones, borradores o compromisos informales fuera de los canales administrativos regulares. De hecho, el oficio de Taiano apuntaba precisamente a establecer si ese acuerdo, mencionado en materiales recuperados por la investigación, había dejado rastros dentro de la estructura estatal o si permanecía por completo fuera del circuito formal del Estado.
El trasfondo de ese pedido es delicado. En el teléfono del operador Mauricio Novelli, una de las figuras centrales del caso, los peritos de la DATIP recuperaron un borrador sin firma, fechado el 29 de enero de 2025, que aludía a un acuerdo confidencial con Hayden Davis y a una propuesta de asesoramiento al Gobierno argentino en materia de blockchain. El documento, según trascendió, no estaba suscripto y por sí solo no prueba la concreción de un contrato, pero su existencia se volvió uno de los elementos más sensibles de la causa porque aparece apenas días antes de la reunión del 30 de enero en Casa Rosada, en la que participaron Milei, Novelli, Davis y otros referentes del ecosistema cripto.
La investigación judicial también sumó otro dato de peso: el análisis del celular de Novelli detectó comunicaciones reiteradas con el Presidente en la jornada del 14 de febrero de 2025, cuando Milei promocionó el token $LIBRA desde su cuenta en X. Según el peritaje, hubo ocho contactos entre ambos ese día, varios de ellos en la franja horaria inmediatamente anterior y posterior al mensaje presidencial. El estudio también registró comunicaciones con Karina Milei y una videollamada nocturna en la que aparecieron además el asesor presidencial Santiago Caputo y otros interlocutores del círculo oficial. Ese entramado no demuestra por sí mismo una maniobra ilícita, pero sí refuerza la sospecha de que el lanzamiento del criptoactivo no fue un episodio casual ni ajeno al entorno del poder.
La causa intenta determinar si detrás del lanzamiento de $LIBRA existió una operatoria destinada a inflar artificialmente el valor del token, atraer inversores mediante el respaldo público del Presidente y permitir luego ganancias extraordinarias para quienes entraron primero al negocio antes del derrumbe. Esa hipótesis es la que explica que la fiscalía haya ordenado búsquedas amplias sobre términos como “token”, “memecoin”, “solana”, “pump and dump”, además de nombres de funcionarios, plataformas de intercambio y referencias a Olivos y Casa Rosada. No se trata solamente de reconstruir un posteo, sino de establecer si hubo coordinación previa, tráfico de influencias o utilización del prestigio presidencial como anzuelo de mercado.
En ese escenario, la respuesta de Presidencia parece más una pieza defensiva que un cierre definitivo. La Casa Rosada afirma que no tiene ese contrato, pero el expediente sigue girando alrededor de un borrador recuperado, reuniones previas, comunicaciones intensas y un contexto en el que varios actores del mundo cripto tuvieron acceso directo al primer mandatario. La ausencia de un documento oficial firmado puede aliviar la posición formal del Gobierno en esta etapa, pero no borra el cuadro más amplio: la Justicia sigue tratando de reconstruir si hubo una relación impropia entre operadores privados y la cúpula del poder político en una maniobra que terminó con pérdidas millonarias para quienes ingresaron tarde al negocio.
La situación además golpea en el corazón del discurso oficial. Milei construyó buena parte de su capital político sobre la idea de transparencia, ruptura con la vieja política y distancia respecto de los intermediarios del poder. El caso LIBRA, en cambio, muestra una trama donde aparecen lobbistas, encuentros reservados, borradores sensibles, mensajes cruzados y una secuencia temporal que sigue dejando demasiadas preguntas abiertas. Que Presidencia diga no tener registro del acuerdo no alcanza, por ahora, para disipar la impresión de que hubo algo más que una simple coincidencia entre el entorno presidencial y los impulsores de la criptomoneda.
La investigación de Taiano entra así en una etapa clave. La pregunta ya no pasa sólo por la existencia material de un contrato, sino por la naturaleza real del vínculo entre Milei, Hayden Davis, Mauricio Novelli y el resto de los actores que orbitaron alrededor del lanzamiento de $LIBRA. En un expediente donde cada peritaje abre nuevas derivaciones, la contestación oficial de este viernes puede servir como dato, pero de ningún modo como absolución anticipada.




