Buenos Aires, 31 de marzo de 2026-Total News Agency-TNA-. El frente judicial de la AFA sumó un capítulo de alto voltaje después de que el juez Diego Amarante pusiera la lupa sobre una secuencia de movimientos millonarios que, según la investigación, exhiben una foto incómoda para la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino: mientras vencían obligaciones previsionales y tributarias, la entidad mostraba un caudal de fondos, transferencias y colocaciones financieras que, para la Justicia, desarma el argumento de una supuesta imposibilidad de pago.
El procesamiento de Tapia y Toviggino quedó atado a una causa iniciada tras una denuncia de ARCA, que derivó en una resolución por más de $19.000 millones en retenciones y aportes no depositados en término entre 2024 y 2025. El magistrado les imputó apropiación indebida de tributos agravada en 34 hechos y apropiación indebida de recursos de la seguridad social agravada en 17 hechos, además de disponer embargos de $350 millones para cada uno y mantener restricciones sobre sus movimientos. La defensa, encabezada por Gregorio Dalbón, ya anticipó que apelará y sostiene que la deuda fue cancelada, pero el juzgado remarcó que el eje penal está puesto en la falta de depósito dentro de los plazos legales, no en si después se pagó o no.
Lo más delicado del fallo pasa por el detalle de las cuentas. Los investigadores siguieron especialmente el rastro de dos cuentas en el Banco Credicoop, donde, según la contadora Mónica Viviana Bouvet, se liquidaban las obligaciones tributarias, y una cuenta de la AFA en el Banco de Servicios y Transacciones (BST). Allí detectaron operatorias ligadas al dólar MEP, ingresos por comercialización de instrumentos financieros y fondos provenientes del exterior. Solo entre el 1° y el 31 de mayo de 2024, la resolución registró al menos 13 maniobras de fondeo entre cuentas por $12.374.000.000, justamente en un período que coincidía con vencimientos previsionales. El 30 de abril de ese año hubo además un crédito superior a $1.443 millones, y dos días después otro por $975.263.206, que terminó acreditado en Credicoop como “transferencia recibida MEP”.
La película se repite en otros meses clave. En septiembre de 2024, por ejemplo, la investigación detectó tres créditos en la cuenta del BST por $902,6 millones, $852,4 millones y $480,5 millones, además de cinco transferencias al Credicoop por un total de $2.893.315.658. Ese mismo mes vencían obligaciones por $422.693.270. En junio de 2024 también apareció otro dato que llamó la atención: ocho créditos consecutivos por $4.165.449.433 provenientes de venta de dólares en el exterior y un movimiento mensual de $5.880.162.114, aunque con débitos que dejaron un saldo negativo final de $11.458.654.798. Para el juez, ese rojo no habla de asfixia, sino de una significativa autorización para operar en descubierto.
La resolución también remarca quiénes estaban habilitados para mover ciertas cuentas sensibles en el BST: Tapia, Toviggino y María Florencia Sartirana. Según el expediente, esas cuentas fueron usadas para operar dentro del mercado electrónico de pagos, comprar y vender divisas y títulos, y recibir transferencias desde el exterior, todo en nombre de la AFA. La Justicia no dice que cada uno de esos fondos debiera ir necesariamente al fisco, pero sí subraya que el volumen de recursos disponible era incompatible con la imagen de una entidad sin margen financiero para cumplir sus obligaciones.
Otro punto que complicó a la conducción fue el de los plazos fijos. El fallo detalla al menos 24 colocaciones, con casi $32.000 millones invertidos en pesos y más de $5.638 millones generados en intereses entre abril de 2024 y julio de 2025, además de plazos fijos en dólares por US$7,4 millones. El razonamiento judicial es directo: con parte de esos rendimientos ya alcanzaba para cancelar al menos parcialmente la deuda reclamada por el fisco. A eso se suman transferencias comerciales de gran magnitud. Entre marzo de 2024 y noviembre de 2025 ingresaron solo por una cuenta del Credicoop más de $25.831.936.963 de The Walt Disney Company Argentina S.A., además de depósitos de YPF y Adidas Argentina. Desde esa caja recaudadora, la AFA distribuyó fondos a los clubes: el 5 de mayo de 2025 transfirió $1.000.000.000 a 23 equipos de Primera División, y al día siguiente envió sumas adicionales a equipos de Primera B Nacional y otras categorías.
En paralelo, el expediente se cruza con otra discusión que ya asoma por fuera de la causa tributaria. Una presentación del empresario Guillermo Tofoni ante el BCRA, luego derivada también a la Justicia, denunció que parte de los ingresos generados en el exterior no habrían ingresado al mercado oficial y apuntó a movimientos por hasta US$300 millones, con foco en la firma TourProdEnter, vinculada a Javier Faroni y Erica Gilette. Esa línea todavía corre en carril propio, pero completa una postal cada vez más compleja para la cúpula de Viamonte: no se trata ya solo de pagos tardíos, sino de una arquitectura financiera que, vista en conjunto, empieza a quedar bajo una presión judicial mucho más profunda.





