Tucumán, 31 de julio de 2025 – Total News Agency – TNA-Cincuenta años después del épico combate de Manchalá, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, encabezó un emotivo acto en el Senado (Emotivo video)para rendir un merecido homenaje a los once soldados conscriptos de la Compañía de Ingenieros de Montaña 5, quienes el 28 de mayo de 1975 resistieron con valentía el ataque de más de cien guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en una escuela rural de Tucumán. Este reconocimiento oficial, largamente postergado, destacó la bravura de los “manchaleros” que, bajo un gobierno democrático, frustraron una operación clave del grupo armado, evitando una tragedia mayor en Famaillá.
En la ceremonia, titulada “Manchalá: la República bajo fuego”, Villarruel entregó diplomas de honor a los excombatientes Gerardo Lafuente, Osvaldo Alcalá, José Romero, Rodolfo Demayo, Dardo Rojas, Roberto Mamaní, Luis Peñaranda, Hugo Ontiveros, Aldo Parada, Ricardo García y Luis Arce, además de un homenaje póstumo a Jesús Puca-Puca. La vicepresidenta resaltó que “la bravura de estos hombres merece ser contada, recordada y homenajeada”, subrayando su rol en la defensa de las instituciones democráticas frente a un ataque planificado con armamento pesado y tácticas militares.
El 28 de mayo de 1975, en el marco del Operativo Independencia, los jóvenes salteños, dedicados a tareas de refacción en la escuela de Manchalá, enfrentaron una emboscada del ERP, que buscaba asaltar el comando de Famaillá. Liderados por el cabo primero Gerardo Lafuente, resistieron casi una hora bajo intenso fuego de ametralladoras y granadas, protegiendo incluso a un compañero gravemente herido, Adrián Segura. Su coraje permitió contener al enemigo hasta la llegada de refuerzos, desbaratando los planes guerrilleros.
A pesar de su heroísmo, los soldados enfrentaron décadas de olvido, pobreza y estigma. El monumento original en su honor fue demolido en 2013, acusado de vincularse al terrorismo de Estado, aunque sin pruebas de restos humanos en sus cimientos. No fue hasta 2018 que recibieron la medalla de “combatientes de Manchalá”. Hoy, un nuevo monumento en el lugar de los hechos perpetúa su gesta.
Villarruel, en un discurso cargado de emoción, agradeció a los soldados “que han esperado 50 años para recibir un reconocimiento en la Casa de las Provincias, en el Congreso de la Nación, un reconocimiento que merecieron desde el minuto uno”. José Romero, soldado clase 1954, expresó la desazón de los veteranos por la falta de apoyo institucional durante décadas, pero también la satisfacción del deber cumplido, agradeciendo a la vicepresidenta por rescatar su historia.
La ceremonia, que contó con la presencia de dirigentes salteños como el diputado Carlos Zapata y los exconcejales Beto Castillo y Andrés Suriani, marcó un hito en la reparación histórica de estos héroes. Villarruel, firme en su compromiso con la memoria de los caídos y los sobrevivientes, afirmó que el combate de Manchalá “evitó una tragedia mayor” y reafirmó la necesidad de honrar a quienes defendieron la Patria. Los veteranos, aún vivos en Salta, reiteran con orgullo: “Combatimos por la Patria, bajo un gobierno democrático, y evitamos una masacre”.