Kiev, 31 de julio de 2025 – Total News Agency – TNA-La Seguridad Nacional de Ucrania (SBU) detuvo a un mayor de la Fuerza Aérea ucraniana, instructor de vuelo, acusado de espiar para el servicio de inteligencia militar rusa (GRU) al revelar información crítica sobre las operaciones de aviones de combate F-16 y Mirage 2000 suministrados por Occidente. El oficial, cuya identidad no fue revelada, enfrenta cargos por alta traición bajo el artículo 111, parte 2, del Código Penal de Ucrania, un delito que podría acarrearle cadena perpetua y la confiscación de sus bienes, según un comunicado oficial del SBU.
La detención, efectuada el 30 de julio en la región de Ivano-Frankivsk con el apoyo del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Syrskyi, se produjo tras una operación de contrainteligencia que documentó las actividades del oficial. Según la investigación, el mayor, asignado a una brigada aérea encargada de interceptar misiles y drones rusos y apoyar operaciones terrestres, proporcionó a Rusia datos sensibles sobre las ubicaciones, horarios de vuelo y tácticas de combate de los F-16, Mirage 2000 y Su-24, estos últimos adaptados para lanzar misiles Storm Shadow/SCALP. Además, el oficial habría entregado información personal de pilotos ucranianos, números de cola de las aeronaves y configuraciones de armamento, así como un informe analítico con tácticas para evadir las defensas aéreas ucranianas.
El SBU indicó que el acusado utilizó canales de correo electrónico anónimos y aplicaciones de mensajería encriptadas para comunicarse con su contacto ruso, buscando mantener sus actividades en secreto. Fue arrestado mientras intentaba recolectar una nueva tanda de información clasificada. La investigación, supervisada por la Fiscalía Especializada en Defensa de la Región Occidental, continúa para determinar el alcance total de los datos comprometidos.
El caso ocurre en un contexto de creciente tensión en el conflicto con Rusia, que intensifica sus ataques aéreos contra bases militares ucranianas, especialmente aquellas que albergan aviones occidentales considerados clave para reforzar las defensas de Kiev. Los F-16, suministrados por países como Países Bajos y Dinamarca, y los Mirage 2000, proporcionados por Francia, son fundamentales para contrarrestar los avances rusos, que han mantenido una ofensiva de tres años y medio. El SBU destacó que la información filtrada buscaba facilitar ataques con misiles y drones contra estas instalaciones estratégicas.
Este no es un caso aislado. En diciembre de 2024, el SBU desmanteló una red de 12 agentes que espiaban bases de F-16 y sistemas de defensa aérea en cinco regiones de Ucrania. Además, a principios de julio, se detuvo a un teniente coronel en reserva por filtrar datos de despliegues en la región de Sumy, y a dos ciudadanos chinos por espiar el programa de misiles antibuques Neptune. Estas detenciones reflejan un esfuerzo continuo de Rusia por infiltrarse en las fuerzas ucranianas, aprovechando sobornos o motivaciones ideológicas, según analistas.
La detención del mayor ha generado preocupación en Ucrania, donde los F-16 representan un símbolo de apoyo occidental. La Fuerza Aérea ucraniana, que ha perdido al menos tres pilotos de F-16 en combate desde su incorporación en 2024, mantiene estricta confidencialidad sobre las ubicaciones de estas aeronaves. El presidente Volodymyr Zelenskyy, en recientes declaraciones, ha enfatizado la necesidad de fortalecer la seguridad interna para proteger activos militares clave frente a la escalada de ataques rusos.