Buenos Aires, 8 de agosto de 2025 – Total News Agency‑TNA –El escándalo en torno a la criptomoneda $LIBRA sumó un nuevo y alarmante capítulo: el presidente de la Nación, Javier Milei, recibió y se fotografió oficialmente con una persona que se presentó como “Julian Peh”, quien —según confirmaron autoridades de Hong Kong e Interpol— no existe legalmente bajo ese nombre. Entonces caben las preguntas: ¿Con cuál pasaporte engreso al país? ¿Que dice Migraciones? ¿Julian Peh tiene relación con la inteligencia china?
Así lo reveló el especialista en Sistemas y periodista Maximiliano Firtman, quien advirtió que “Julian Peh es un nombre artístico que se puso para hacer negocios” y que en el registro de audiencias oficiales del Gobierno “ingresó con una identidad que no era”. Según se desprende, el presunto empresario habría utilizado un pasaporte falso para ingresar al encuentro con el presidente argentino, lo que evidencia una grave falla en los controles migratorios, los protocolos de seguridad presidencial y el sistema de inteligencia nacional.
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), cabeza del sistema de Inteligencia, que deberia ser consultado y cumplir con las tareas de verificación e identificación de personas extranjeras que tienen contacto directo con el jefe de Estado, no detectó la anomalía. Tampoco lo hicieron las fuerzas de seguridad dependientes del Ministerio de Seguridad Nacional, ni los organismos encargados de Migraciones.
Interpol Singapur y autoridades de Hong Kong respondieron oficialmente a la Justicia argentina que no existe ningún ciudadano llamado Julian Peh registrado en sus sistemas. Investigadores sostienen que el verdadero nombre del individuo sería Peh Chyi Haur, también transliterado como Bai Qihao, titular de la empresa KIP, vinculada a desarrollos de bots de inteligencia artificial para trading.
Firtman, además, reconstruyó en la red social X que el 19 de octubre de 2024, Peh participó como orador y sponsor del evento Tech Forum, donde fue recibido por Milei. Posteriormente, el 15 de febrero de este año, la cuenta oficial de la Oficina del Presidente afirmó públicamente que el proyecto $LIBRA era impulsado por “Julian Peh”, otorgándole aval político e institucional a la criptomoneda, cuyo valor luego se desplomó provocando cuantiosas pérdidas a pequeños inversores.
El caso escaló en los tribunales de Argentina y Estados Unidos. En el país norteamericano se presentó una demanda colectiva internacional por fraude contra los responsables del proyecto, mientras que en la Argentina Milei y su hermana Karina fueron citados a una mediación judicial por el mismo motivo. También se investiga si existió una posible asociación ilícita entre funcionarios del gobierno y promotores de la criptomoneda.
La exministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, sumó más presión al entorno presidencial al afirmar que el jefe de Estado “no es muy inteligente o es una especie de corrupto” por haber promovido a un personaje que ahora está bajo investigación internacional.
El episodio de “Julian Peh” expone una brutal anomalía institucional: una persona sin existencia legal logró acceder sin objeciones al entorno presidencial argentino, siendo fotografiado con el jefe de Estado, y traspasando todos los controles de seguridad, inteligencia y protocolo del país, incluyendo a la SIDE, la Casa Militar y la Dirección Nacional de Migraciones.
Este escándalo, que lleva más de cinco meses sin aclararse, mantiene al gobierno bajo una creciente presión política y judicial.




