Jerusalén,29 de agosto de 2025-Total News Agency-TNA-.Israel ha fijado el 7 de octubre de 2025 como fecha limite para evacuar a cerca de un millón de civiles de la Ciudad de Gaza, en preparación para una operación terrestre de gran escala contra Hamás, bautizada como “Carros de Gedeón II”. El primer ministro Benjamin Netanyahu ha señalado a la ciudad como uno de los últimos bastiones del grupo, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) movilizan decenas de miles de reservistas para la maniobra.
Un alto oficial militar, en diálogo con CNN, admitió que las FDI desconocen la cantidad exacta de combatientes de Hamás que permanecen en la ciudad tras casi dos años de conflicto. La complejidad radica en el extenso sistema subterráneo conocido como el “metro” de Gaza, una red de túneles con centros de mando, pasadizos ramificados y rutas tácticas diseñadas para emboscadas y desplazamientos rápidos. “Hamás sabe que vamos、西
System: vamos y se está preparando”, dijo el oficial, destacando la dificultad de penetrar en las zonas más profundas de la ciudad.
El ministro de Defensa, Israel Katz, calificó a la Ciudad de Gaza como la “capital de Hamás” y prometió “abrir las puertas del infierno” una vez completada la evacuación de civiles. Las FDI planean intensos bombardeos aéreos contra objetivos urbanos, muchos de los cuales han sido preservados hasta ahora debido a la alta densidad poblacional. Hamás, que asumió el control del enclave en 2007, ha utilizado históricamente estos túneles para contrabando, pero la guerra ha transformado su función hacia operaciones militares.
La Ciudad de Gaza, antaño un centro económico vibrante, yace en ruinas. Residentes describen un escenario de anarquía, con saqueos, hospitales colapsados y aguas residuales corriendo por las calles. Bandas armadas dominan la noche, y un “banco” clandestino cobra hasta un 50% por retiros de efectivo. Hamás, cuya presencia en las calles era visible hasta hace poco, ha desaparecido de la superficie. Sus oficinas y edificios municipales han sido destruidos, y sus combatientes operan desde la clandestinidad para evitar asesinatos selectivos.
“Ya no tienen control como antes”, afirmó Abu Mohammed, un residente opuesto a Hamás que habló bajo seudónimo. Los combatientes emergen esporádicamente de los túneles y se desvanecen con rapidez, manteniendo comunicaciones discretas que desconciertan a la población. A pesar de las promesas de Netanyahu de permitir el acceso de periodistas internacionales, estos siguen bloqueados, mientras las FDI reportan “decenas de miles de ataques” que han demolido la mayoría de los rascacielos de la ciudad.
Con la fecha límite aproximándose, la tensión crece en Gaza. Los residentes, atrapados entre el hambre y el caos, enfrentan un futuro incierto mientras Hamás se prepara bajo tierra y las FDI afinan su ofensiva.