Buenos Aires, 11 de noviembre de 2025 – Total News Agency-TNA –La detención de Brian Bilbao, uno de los narcos más buscados del país, durante un operativo federal en la zona de Exaltación de la Cruz, Buenos Aires, y el hallazgo simultáneo de una avioneta cargada con al menos 60 kgs de cocaína en Arequito, Santa Fe, revelan la magnitud de una estructura transnacional de tráfico aéreo de droga que empleaba pistas clandestinas, flota propia y sofisticadas operaciones de lavado de dinero.
El operativo comenzó con la detección de una aeronave en un campo de la región de Pergamino que, según fuentes policiales, transportaba 956 kgs de cocaína. Gendarmería Nacional interceptó una camioneta en la que viajaba Bilbao, quien finalmente fue detenido sin resistencia. Paralelamente, en Arequito se encontró un avión accidentado que, tras un aterrizaje forzoso, contenía unos 60 kgs de droga. Estas incautaciones, coordinadas por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) junto a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), pusieron al descubierto un sistema logístico que cruzaba fronteras, utilizaba pistas privadas en campos del Gran Rosario, naves ligeras pilotadas por colombianos y empresas pantalla para blanquear capitales.
La organización de Bilbao operaba con una compleja cadena de suministro: una pista clandestina en Campo Timbó, otra pista en Carrizales a cargo de su mano derecha, Pablo Javier Raynaud, detenida meses atrás, y hangar propio. Su flota aérea contaba con dos Beechcraft Baron y un Cessna 210. Los pilotos eran profesionales colombianos que realizaban vuelos de baja altura para evadir radares. Según la investigación, la red enviaba cocaína desde Bolivia y Paraguay hacia puertos argentinos para su posterior contrabando internacional.

El armado financiero de Bilbao era igualmente sofisticado. A través de testaferros, adquirió la sociedad VTX Rosario, propietaria de los teatros Vorterix en Rosario y Mar del Plata; una combi Renault Master para traslado de artistas; y empresas como Affascinante Pizzería, Rock and Beer, VyA Digital, Taxideral SRL, Remitaxi SRL, Glycine Max SRL, una planta biodiésel en Gálvez e incluso una ladrillera. Estas compañías servían para blanquear dinero narco. Vivía en el barrio cerrado Tierra de Sueños 3 de Roldán y ejercía ostentación que hasta enero de 2025 lo volvió objeto de mensajes intimidatorios.
El arresto de Bilbao constituye un fuerte golpe al narcotráfico que operaba en el centro del país, particularmente en rutas aéreas y campos del Gran Rosario, considerados hasta ahora zonas de alta vulnerabilidad. Tras su captura, se recuperaron pistas clave, se identificó la camioneta utilizada y se reabrió la actividad aérea en la zona quedó sometida a vigilancia intensiva. Las autoridades consideran que se trata de un “cartel aéreo” en gestación que ahora ha quedado descabezado.
Aún así, el desafío persiste. Quedan prófugos de la banda, aviones sin identificar y rutas de soporte en campos. El avión estrellado en Arequito y las pistas clandestinas descubiertas refuerzan la hipótesis de que la red tenía alcance internacional. Las autoridades investigan su conexión con los puertos de la región para el embarque de la droga hacia Europa o Asia. Se sospecha que la infraestructura logística hallada incluye cámaras de visión nocturna, sensores de movimiento y sistemas de comunicación encriptada, lo que demuestra una sofisticación inusual para el narcotráfico regional.
Este caso permite trazar un mapa claro de cómo las organizaciones integran transporte aéreo ligero, pistas clandestinas, empresas fachada y vínculos internacionales para encubrir operaciones masivas de contrabando. Para Argentina, representa un momento definitorio: ¿será capaz el Estado de desarticular redes logísticas de gran escala, asegurar los puertos, frenar vuelos narcos y cerrar el círculo de lavado de dinero? La respuesta determinará si se mantiene la vulnerabilidad estructural que permitió a redes como la de Bilbao operar impunemente.
El impacto mediático y operativo es inmediato. La detención de uno de los más buscados, junto con el decomiso de casi una tonelada de cocaína y la caída de una aeronave vinculada, envía un mensaje de reacción estatal. Pero también abre interrogantes sobre qué fuerzas de seguridad, qué sistema portuario y qué políticas de control aéreo permitirán cortar ese tipo de narcotráfico tan organizado.
Ahora, el foco estará en el proceso judicial, la incautación de activos, la inteligencia sobre la banda y la cooperación internacional para seguir la pista del dinero lavado y los vuelos aún activos. Las investigaciones de PROCUNAR y PROCELAC examinarán el entramado de empresas y filiales, los vuelos hacia Bolivia y Paraguay y las rutas de salida desde los puertos argentinos. Esta detención puede marcar un antes y un después, si el esfuerzo se traduce en desmontaje completo y no apenas en un golpe simbólico.





