Caracas, 7 de enero de 2026 – Total News Agency-TNA- La líder opositora venezolana María Corina Machado reafirmó que la coalición antichavista se considera preparada para asumir el poder en Venezuela, pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la desautorizó públicamente y reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta interina tras la captura de Nicolás Maduro.
Las declaraciones de Machado se produjeron horas después de que Trump avalara la designación de Rodríguez como jefa del Ejecutivo en el marco del período de transición posterior al arresto de Maduro, detenido el sábado pasado durante un operativo de fuerzas armadas estadounidenses. El gesto del mandatario republicano fue interpretado como un duro revés para la dirigente opositora, quien desde hace meses se presentaba como la principal referencia política para una eventual reconstrucción democrática del país.
En ese contexto, Machado sostuvo que “el pueblo de Venezuela ya ha elegido” quién debe gobernar tras la salida de Maduro y remarcó que la definición del liderazgo no responde a una decisión personal. “La gente entendió que no se trata solo de una figura, sino de una sociedad que asume la responsabilidad de su propio futuro”, afirmó, al tiempo que reiteró que la oposición se siente mandatada para conducir el proceso político.
Consultada sobre si ella debería encabezar el nuevo gobierno, respondió de manera afirmativa, aunque luego recordó que desde julio de 2024 Venezuela cuenta con un presidente electo, Edmundo González Urrutia. Machado explicó que, tras ser inhabilitada por el chavismo cuando era candidata, decidió designar a González Urrutia como cabeza de lista. El resultado oficial de aquellos comicios, que proclamó vencedor a Maduro, fue ampliamente cuestionado por la oposición, gobiernos extranjeros y organismos internacionales, que denunciaron irregularidades y fraude.
“Estamos listos y dispuestos a servir a nuestro pueblo, tal como se nos ha pedido”, insistió la dirigente opositora. También reveló que no mantiene contacto con Trump desde comienzos de este año, aunque agradeció el rol de Estados Unidos en la reciente operación militar. Según Machado, el liderazgo del presidente norteamericano permitió que Maduro enfrente a la Justicia y constituye “un paso grande” para el restablecimiento de la democracia en Venezuela.
En relación con la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, Machado fue especialmente crítica. Señaló que tanto dentro como fuera del país se conoce el rol que desempeñó durante los años del chavismo y recordó que fue sancionada por el propio gobierno estadounidense. La dirigente opositora la acusó de haber sido una de las principales arquitectas de la represión y del sistema de centros de detención, además de mantener vínculos con Irán y Rusia.
Rodríguez juró el lunes como presidenta interina, luego de la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Su designación fue reconocida por Washington en función de los mecanismos previstos por la Constitución venezolana para situaciones de acefalía, por un plazo inicial de un mes o hasta que se convoque a elecciones.
Machado interpretó el respaldo de Trump a Rodríguez como parte de una estrategia condicionada. Consideró que Estados Unidos le habría impuesto directivas concretas para avanzar en un camino de transición, aunque advirtió que su posición es frágil. “Nadie confía en ella”, afirmó, aludiendo a la desconfianza que genera tanto en la sociedad venezolana como en sectores internacionales.
Las tensiones se profundizaron luego de que Trump minimizara públicamente la figura de Machado. Desde su residencia en Florida, el presidente estadounidense sostuvo que le resultaría “muy difícil” liderar el país y afirmó que no cuenta con apoyo ni respeto suficientes. También negó haber mantenido contacto reciente con la dirigente, pese a que ella respaldó durante meses la presión militar estadounidense sobre el régimen chavista.
Mientras Maduro permanece detenido en una cárcel de Nueva York por cargos vinculados al narcotráfico, buena parte de la estructura de su antiguo gobierno continúa en funciones. En paralelo, Trump anunció un acuerdo petrolero por el cual Venezuela enviará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, operación que será supervisada directamente por la Casa Blanca y que refuerza el reconocimiento político al gobierno interino de Rodríguez.
El escenario abre una nueva etapa de incertidumbre en la transición venezolana, con una oposición que se reivindica legitimada para gobernar, pero sin el respaldo explícito de Washington, y una administración interina que cuenta con apoyo internacional, aunque enfrenta una profunda desconfianza interna.
Fuentes consultadas: CBS News, Fox News, declaraciones públicas de la Casa Blanca, agencias internacionales.





