Buenos Aires, 1 de mayo de 2026 – Total News Agency – TNA-Una auditoría interna del PAMI destapó un entramado sistemático de irregularidades en prestaciones oftalmológicas que se extiende por varias provincias y expone una nueva crisis estructural en la principal obra social del país.
El informe, basado en cruces del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y auditorías prestacionales, identificó al menos cinco modalidades de fraude que involucran a médicos, ópticas y centros oftalmológicos. Las maniobras detectadas incluyen sobrefacturación, prácticas inexistentes, derivaciones direccionadas, manipulación de códigos y cobros indebidos a jubilados.
Desde el organismo aseguran que la atención a los afiliados está garantizada y que el objetivo no es recortar servicios, sino desarticular circuitos de corrupción que afectan directamente a los beneficiarios y a las finanzas públicas.
Un sistema repetido en todo el país
El relevamiento determinó que no se trata de hechos aislados, sino de un patrón replicado en distintas jurisdicciones, entre ellas Buenos Aires, Santiago del Estero, Entre Ríos y La Rioja, además de ciudades como Concordia y Mar del Plata.
En estos distritos se detectaron concentraciones anómalas de recetas en determinados profesionales, con volúmenes muy superiores al promedio nacional, lo que permitió identificar circuitos cerrados entre médicos y ópticas.
Las cinco maniobras detectadas
La auditoría identificó cinco mecanismos principales de desvío:
- Sobrefacturación: se recetaban lentes de baja graduación, pero se facturaban módulos de alto costo. Mientras el afiliado recibía un producto básico, el PAMI pagaba como si fuera premium, con diferencias de hasta cinco veces el valor real.
- Prestaciones fantasma: consultas y estudios que nunca se realizaron. En algunos casos, hasta el 50% de las órdenes carecía de respaldo en historias clínicas.
- Manipulación de códigos: se registraban consultas simples como controles o prácticas de mayor valor para inflar montos facturados.
- Derivaciones direccionadas: médicos que enviaban sistemáticamente pacientes a una misma óptica, en varios casos con vínculos familiares directos, generando un circuito de beneficio económico cerrado.
- Cobro indebido a afiliados: jubilados que terminaban pagando sumas elevadas por lentes que debían ser gratuitos, mientras la prestación era facturada simultáneamente al PAMI, generando una doble facturación.
En algunos casos documentados, afiliados abonaron hasta USD 1.500 más $353.500 por anteojos que estaban cubiertos por el sistema.
Casos concretos y cifras alarmantes
Los auditores identificaron situaciones críticas en distintas regiones. En Santiago del Estero, se registraron más de 600 episodios de sobrefacturación, con un perjuicio estimado en $10,4 millones solo en la muestra analizada, y con el 95% de las recetas derivadas a una misma óptica vinculada familiarmente al médico.
En Entre Ríos, un profesional acumuló cientos de irregularidades entre consultas sin respaldo clínico, recetas inconsistentes y sobrefacturación sistemática. En Mar del Plata, se detectaron prácticas inexistentes y cobros indebidos a afiliados.
Crisis interna y tensión política
El escándalo se suma a un clima de fuerte conflicto interno en el organismo. En las últimas semanas, médicos de cabecera realizaron un paro de 72 horas en rechazo a cambios en el sistema de remuneración que eliminan incentivos y reducen ingresos.
La situación generó tensiones dentro del Gobierno entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el área de Salud, encabezada por Mario Lugones, en un contexto donde el ajuste fiscal convive con la necesidad de garantizar prestaciones básicas.
Un problema estructural
El caso vuelve a poner en evidencia fallas profundas en los sistemas de control del Estado. A pesar de auditorías previas y causas judiciales abiertas, los mecanismos de fraude continúan operando con relativa facilidad dentro de la estructura del PAMI.
Actualmente, existen al menos seis causas judiciales en curso en distintos fueros federales por delitos como estafa, falsificación documental y defraudación contra la administración pública.
Un desafío para el Gobierno
Para la administración de Javier Milei, el escándalo representa una prueba clave. El discurso de eficiencia y transparencia choca con prácticas arraigadas en organismos de gran escala, donde la falta de controles efectivos permite la reproducción de esquemas fraudulentos.
La auditoría marca un punto de inflexión: el desafío ahora será avanzar en sanciones, recuperar fondos y rediseñar los mecanismos de control para evitar que estos circuitos vuelvan a operar.
En juego no solo está el equilibrio financiero del sistema, sino la credibilidad del Estado y la protección de millones de jubilados que dependen del PAMI para acceder a servicios básicos de salud.





