Por RR
Los Ángeles, 6 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- En plena gira por Estados Unidos, el presidente Javier Milei volvió a cerrar filas en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al descartar de manera tajante cualquier pedido de renuncia y negar versiones sobre posibles cambios en su equipo de ministros, pese al avance de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Desde Los Ángeles, donde participa de actividades con empresarios y disertará en el Instituto Milken, el mandatario utilizó sus redes sociales para rechazar las versiones que circulaban sobre un eventual recambio en la Jefatura de Gabinete o en la Cancillería, en particular la posibilidad de que Juan Pazo o Pablo Quirno fueran reubicados en el esquema de poder.
Con su estilo habitual, Milei descalificó duramente esas versiones y apuntó directamente contra el periodismo, al que responsabilizó por lo que considera una ofensiva política contra su principal colaborador. El Presidente insistió en que no existe ningún plan de cambios en el Gabinete y que el respaldo a Adorni se mantiene sin fisuras.
Ataque a la prensa y defensa cerrada
En una serie de publicaciones, el jefe de Estado intensificó sus críticas a periodistas y medios, a quienes acusó de “mentir” y de intentar forzar la salida del funcionario. En ese marco, también replicó mensajes de dirigentes y referentes libertarios que defendieron al jefe de Gabinete y cuestionaron el rol de la prensa en la difusión de las denuncias.
Entre esos respaldos se destacó el de la diputada Lilia Lemoine, cercana al círculo más íntimo del poder, quien sostuvo que existe una estrategia deliberada para “bajar a Adorni”, postura que fue avalada por el propio mandatario.
El argumento oficial se sostiene en que el funcionario no enfrenta, hasta el momento, imputaciones formales en la causa judicial, aunque sí está siendo investigado por el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita por el crecimiento de su patrimonio y operaciones financieras bajo sospecha.
Interna en el Gobierno
El respaldo presidencial se da en un contexto de creciente tensión interna. Como ya anticipó Total News Agency (TNA), sectores del oficialismo, encabezados por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, presionan para que Adorni deje su cargo, al menos de manera transitoria, con el objetivo de descomprimir el impacto político del caso.
Sin embargo, el Presidente evitó cualquier referencia pública a esa interna y mantuvo su postura inalterable, en línea con la estrategia que comparte con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Agenda internacional y señal política
En paralelo a la crisis doméstica, Milei desarrolla una intensa agenda en Estados Unidos, donde busca fortalecer vínculos con el sector financiero y atraer inversiones. En ese marco, tenía previsto reunirse con el financista Michael Milken, aunque el encuentro finalmente no se concretó por razones personales del empresario.
No obstante, el mandatario sí mantuvo reuniones con ejecutivos y participará de la conferencia del Instituto Milken, uno de los foros económicos más relevantes del mundo.
Un mensaje hacia adentro y hacia afuera
La decisión de sostener a Adorni no es solo política, sino también estratégica. En momentos en que el Gobierno busca consolidar confianza en el exterior y mostrar estabilidad institucional, cualquier señal de debilidad interna podría impactar en la percepción de los inversores.
Al mismo tiempo, el mensaje hacia adentro del oficialismo es claro: no habrá concesiones frente a presiones mediáticas o políticas, incluso en medio de una causa judicial en desarrollo.
Un escenario abierto
Mientras la investigación continúa avanzando en Comodoro Py, con testimonios, peritajes y nuevas líneas de análisis, el Gobierno enfrenta un dilema que trasciende lo judicial: sostener la cohesión interna o ceder ante el desgaste político.
Por ahora, Milei eligió el camino de la confrontación y el respaldo total.
Y en ese esquema, la figura de Adorni se convierte no solo en un funcionario bajo investigación, sino en un símbolo de la disputa entre poder político, justicia y medios en la Argentina actual y, lamentablemente, la misma del pasado más oscuro..





