Córdoba, 30 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- La búsqueda de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que permanecía desaparecida desde hacía una semana en la ciudad de Córdoba, terminó de la peor manera. Su cuerpo fue hallado sin vida este sábado, pasadas las 14, en un sector de pastizales del barrio Ampliación Ferreyra, en la zona sur de la capital provincial, donde los investigadores habían concentrado los rastrillajes a partir de una pista vinculada a los últimos movimientos del principal sospechoso.
El hallazgo fue realizado por efectivos de seguridad que trabajaban en un amplio predio de más de 200 hectáreas, ubicado a unos 12 kilómetros del centro urbano. El operativo se había intensificado durante las últimas 24 horas, con participación de personal policial, equipos judiciales y especialistas que seguían distintas líneas de investigación para reconstruir qué ocurrió con la menor desde la noche del sábado anterior, cuando fue vista por última vez.
La noticia fue comunicada de inmediato a los familiares directos de Agostina, en medio de una escena de profundo dolor. La madre de la adolescente sufrió una descompensación en su vivienda y debió ser asistida por personal médico de una unidad sanitaria de emergencias. La familia, que había encabezado marchas y pedidos desesperados por la aparición de la joven, recibió la confirmación del desenlace mientras se preparaba una nueva movilización para reclamar justicia.
La investigación está a cargo del fiscal Raúl Garzón, quien concentró las sospechas sobre Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, único detenido e imputado hasta el momento en el expediente. El hombre era conocido del entorno familiar de la víctima y, según la reconstrucción judicial, había tenido un vínculo previo con la madre de la adolescente. Esa cercanía habría sido una de las claves utilizadas para que la menor aceptara trasladarse hasta la zona donde luego se perdió todo rastro.
Las cámaras de seguridad se convirtieron en una prueba central. Una grabación mostró a Agostina Vega caminando junto a Barrelier e ingresando a una vivienda ubicada sobre la calle Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico. Esa imagen fue considerada por los investigadores como la última aparición conocida de la adolescente con vida. El video también permitió ordenar nuevos allanamientos y reorientar la búsqueda hacia los lugares donde el sospechoso habría estado después de ese encuentro.
En un primer momento, el detenido habría intentado sostener una versión distinta sobre los movimientos de la joven. Sin embargo, con el avance de las medidas de prueba, la fiscalía reconstruyó que Agostina efectivamente estuvo en la casa del acusado. También se analizaron cámaras de seguridad, teléfonos, testimonios y el recorrido de vehículos que pudieron haber sido utilizados en las horas posteriores a la desaparición.
La hipótesis principal de la Justicia indica que Barrelier habría engañado a la adolescente con la promesa de un obsequio especial para su madre. Según esa línea investigativa, la menor habría accedido a subir a un auto de alquiler y trasladarse hacia la vivienda del sospechoso por la confianza previa que existía con él. Esa reconstrucción será ahora contrastada con pericias, análisis forense, registros telefónicos y nuevos testimonios.
El caso había generado conmoción en toda Córdoba desde el primer momento. Agostina desapareció el sábado 23 de mayo por la noche. La familia denunció su ausencia y rápidamente la búsqueda se transformó en una causa de alta sensibilidad pública. Durante varios días, las autoridades realizaron allanamientos, tomaron declaraciones, revisaron cámaras y rastrillaron distintos sectores de la ciudad.
El predio de Ampliación Ferreyra se convirtió en el punto clave de la investigación luego de que surgieran datos sobre posibles movimientos del acusado en esa zona. Los equipos de búsqueda trabajaron durante horas en pastizales, caminos internos y sectores abiertos del amplio terreno, hasta que finalmente encontraron el cuerpo de la adolescente.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y el fiscal Raúl Garzón tenían previsto brindar una conferencia de prensa a las 18.30 de este sábado para dar precisiones sobre el hallazgo, el estado de la investigación y los pasos judiciales inmediatos. En paralelo, familiares, vecinos y allegados de la víctima convocaron a una marcha para exigir justicia.
El expediente deberá determinar ahora las circunstancias exactas de la muerte, el lugar donde ocurrió, si el cuerpo fue trasladado, si participaron otras personas y qué elementos permiten sostener o ampliar la imputación contra el detenido. La autopsia será determinante para establecer la causa de muerte y orientar los próximos pasos de la investigación penal.
El crimen de Agostina Vega vuelve a exponer el drama de la violencia contra niñas y adolescentes, la vulnerabilidad de los menores frente a adultos del entorno conocido y la necesidad de respuestas rápidas cuando una desaparición involucra a una persona de corta edad. En este caso, las cámaras, los testimonios y los rastrillajes permitieron llegar al hallazgo, aunque demasiado tarde para salvarle la vida.
La causa seguirá bajo investigación con Barrelier como único detenido, mientras la familia reclama que se esclarezca cada detalle y que se determine si actuó solo o con algún tipo de colaboración. La sociedad cordobesa, golpeada por el desenlace, espera ahora una respuesta judicial firme, sin dilaciones y con todos los elementos de prueba sobre la mesa.
La muerte de Agostina dejó a Córdoba en estado de conmoción. Una adolescente que salió de su casa y nunca volvió, una familia destruida, un sospechoso detenido y un barrio convertido en escenario de rastrillajes resumen una tragedia que ya no admite indiferencia. El pedido que se escuchará en las calles será uno solo: justicia por Agostina Vega.





