Buenos Aires – 22 junio 2026 – Total News Agency – TNA – La causa que investiga al exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, sumó un nuevo capítulo tras la difusión de videos en los que aparece Jésica Wanda Judith Cirio dentro de un vestidor con bolsas, cajas y valijas cargadas con dólares.
Por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella se realizaron dos allanamientos en el AMBA: uno en un departamento del barrio porteño de Palermo y otro en una propiedad de Banfield, donde el empresario Elías David Piccirillo, también exmarido de Cirio, cumple prisión domiciliaria en el marco de otra investigación judicial.
Según fuentes judiciales, los procedimientos tuvieron como objetivo secuestrar teléfonos celulares, computadoras, memorias y otros dispositivos electrónicos que pudieran aportar información sobre el origen, circulación o eventual almacenamiento de los videos difundidos este fin de semana. Sin embargo, ambos allanamientos arrojaron resultado negativo.
La medida fue dispuesta después de que se conocieran grabaciones en las que se ve a Cirio mostrando fajos de dólares guardados en bolsas plásticas transparentes, cajones, cajas de zapatos y valijas. El material habría sido registrado en la casa que la conductora compartía con Insaurralde en el barrio Fincas de San Vicente, una residencia ubicada en el sur del conurbano bonaerense.
La Justicia incorporará ahora esas imágenes al expediente y prevé avanzar con peritajes para determinar la autenticidad de las grabaciones, la fecha en que fueron realizadas, el lugar exacto donde se registraron y, sobre todo, el monto estimado del dinero que aparece en escena. También deberá establecer si esos fondos estaban declarados, a quién pertenecían y si guardan relación con el patrimonio investigado del exfuncionario.
El caso tiene origen en septiembre de 2023, cuando durante la campaña electoral se difundieron fotos y videos de Insaurralde a bordo del yate Bandido, en Marbella, España, junto a la modelo Sofía Clerici. Las imágenes mostraban champagne, regalos de lujo, relojes, carteras y un nivel de vida incompatible, según las denuncias posteriores, con las declaraciones juradas del entonces funcionario público.
El escándalo obligó a Insaurralde a renunciar como jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires y también frustró su candidatura a concejal por el peronismo. Desde entonces, la causa comenzó a investigar si existió un circuito de bienes, viajes, dinero en efectivo y regalos que pudiera configurar maniobras de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
La situación de Cirio volvió a quedar en el centro de la escena por una secuencia difícil de explicar políticamente. Primero fue esposa de Insaurralde, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado. Luego apareció vinculada a videos con millones de dólares en una casa compartida con el exfuncionario. Después se casó con Piccirillo, empresario también investigado, quien poco antes de la boda le cedió gratuitamente derechos sobre una propiedad millonaria en Nordelta.
Esa sucesión de hechos alimenta una sospecha que excede la vida privada: la posible utilización de relaciones personales, divorcios, regalos y cesiones patrimoniales como parte de una arquitectura destinada a mover, ocultar o justificar activos de origen bajo investigación.
La defensa de Cirio, encabezada por el abogado Claudio Caffarello, sostiene que la conductora es víctima de una extorsión vinculada a esos videos desde hace más de un año y medio. También afirmó que, si el material corresponde efectivamente a ella en un vestidor con dólares, los fondos podrían ser propios y estar respaldados por sus declaraciones impositivas derivadas de su actividad privada. Además, señaló que en el expediente ya constaría que, al momento de su separación, Cirio le entregó 250.000 dólares a Insaurralde.
La explicación defensiva, sin embargo, no despeja el impacto judicial de las imágenes. La existencia de dólares en efectivo, acumulados en bolsas, cajones y valijas, vuelve a colocar bajo la lupa la trazabilidad del dinero y la evolución patrimonial de quienes integraron el entorno íntimo del exintendente de Lomas de Zamora.
La figura de Piccirillo agrega otro componente sensible. El empresario cumple prisión domiciliaria en Banfield en el marco de una causa en la que está acusado de haber participado en una maniobra contra un exsocio. Además, su nombre fue vinculado a investigaciones sobre operaciones financieras irregulares y presuntas maniobras con el dólar blue durante el cepo.
En ese contexto, los allanamientos de Palermo y Banfield, aunque negativos, muestran que el expediente volvió a activarse después de meses de relativa quietud pública. La difusión de los videos obligó a la Justicia a actuar con rapidez para intentar asegurar dispositivos y rastrear el origen del material audiovisual.
El punto más delicado será determinar si los videos muestran dinero perteneciente a Insaurralde, a Cirio o a terceros, y si esos fondos tienen respaldo fiscal. También será clave establecer si las filmaciones fueron realizadas antes o después de la separación del matrimonio, y si existieron movimientos patrimoniales posteriores destinados a ordenar, justificar o disimular esos activos.
El “yategate” comenzó como un escándalo de ostentación política en plena campaña electoral. Pero la aparición de los videos con dólares lo transforma en algo más profundo: una investigación sobre dinero en efectivo, bienes de alto valor, relaciones cruzadas y posibles mecanismos de ocultamiento patrimonial alrededor de un exfuncionario de peso del peronismo bonaerense.
Por ahora, todos los involucrados conservan el principio de inocencia. Pero la causa ya dejó de girar únicamente alrededor de un yate en Marbella. Ahora también incluye vestidores con fajos de dólares, propiedades de lujo, cesiones millonarias y allanamientos que, aunque no encontraron dispositivos, confirman que la Justicia considera que el nuevo material puede ser relevante para reconstruir el circuito del dinero.





