Rawson – 22 junio 2026 – Total News Agency – TNA – La Prefectura Naval Argentina realizó una compleja aeroevacuación de emergencia en aguas del Mar Argentino para rescatar a un tripulante del buque pesquero Salvador R, que sufrió una grave lesión mientras la embarcación navegaba a más de 300 kilómetros de la costa de Chubut.

El operativo fue coordinado por el Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Bahía Blanca, luego de que el capitán del pesquero, de bandera argentina, informara a la Autoridad Marítima nacional que uno de sus tripulantes había sufrido una fractura expuesta de tibia y peroné en la pierna derecha.
Según la comunicación inicial, el accidente se produjo durante tareas de cubierta, cuando el trabajador fue golpeado por un cabo. La gravedad de la lesión obligó a activar de inmediato el protocolo de asistencia médica a distancia y posterior evacuación aérea, debido a la imposibilidad de esperar el regreso del buque a puerto.
Especialistas del servicio médico de la Prefectura Naval Argentina realizaron una radioconsulta con el personal embarcado, evaluaron el cuadro clínico y dieron las primeras indicaciones sanitarias para estabilizar al herido. Tras esa evaluación, determinaron que la aeroevacuación debía realizarse con carácter urgente para garantizar atención médica especializada en tierra.

La Prefectura dispuso entonces el despliegue de medios aeronavales: un helicóptero PA-41 de la Estación Aérea Comodoro Rivadavia y un avión PA-25 de la Estación Aérea Viedma, que actuó como apoyo durante toda la maniobra. La coordinación entre ambas aeronaves permitió sostener la operación en una zona alejada de la costa y bajo las exigencias propias de un rescate sobre una embarcación en navegación.
Una vez sobre el Salvador R, el helicóptero inició una maniobra de precisión mediante guinche para izar al tripulante herido. La operación exigió sincronización entre pilotos, rescatistas y personal embarcado, ya que este tipo de evacuaciones en alta mar se realizan en condiciones cambiantes de viento, oleaje y movimiento del buque.
El tripulante fue evacuado con éxito y trasladado para recibir asistencia médica especializada. Finalizado el procedimiento, las aeronaves emprendieron el regreso hacia el Aeropuerto de Trelew, donde se coordinó la continuidad de la atención sanitaria en tierra.
El caso vuelve a poner en evidencia la importancia operativa de la Prefectura Naval Argentina en el control, asistencia y protección de la vida humana en el mar, especialmente en una zona de intensa actividad pesquera como el Atlántico Sur. La fuerza no sólo cumple tareas de seguridad marítima y fiscalización, sino también de respuesta ante emergencias médicas, accidentes laborales, salvamento y evacuaciones de alto riesgo.
Los Centros de Gestión de Tráfico Marítimo cumplen un rol clave en ese esquema, ya que reciben comunicaciones, monitorean la posición de embarcaciones, canalizan alertas y articulan la intervención de medios marítimos y aéreos. En situaciones como la del Salvador R, la velocidad de la respuesta puede marcar la diferencia entre una lesión grave y una tragedia.
El antecedente inmediato confirma que las aeroevacuaciones de tripulantes en pesqueros son operaciones recurrentes en el Mar Argentino, donde las distancias, el clima y la intensidad de las tareas a bordo aumentan el riesgo operativo. En abril, la Prefectura había realizado otro rescate de emergencia a unas 85 millas náuticas de Puerto Deseado, en Santa Cruz, para asistir a un marinero con múltiples fracturas sufridas durante tareas de pesca.
En esta oportunidad, la intervención permitió evacuar al trabajador del Salvador R a más de 180 millas de la costa, en una operación que combinó radioconsulta médica, coordinación de tráfico marítimo, despliegue aeronaval y maniobra de izado en alta mar.
El operativo concluyó sin incidentes y permitió que el tripulante recibiera atención médica en tierra. Para la actividad pesquera argentina, el rescate también representa una advertencia sobre las condiciones de seguridad laboral a bordo y la necesidad de mantener protocolos de emergencia eficaces en embarcaciones que operan a cientos de kilómetros de los puertos.





