Por RR
Buenos Aires – 22 junio 2026 – Total News Agency – TNA – La causa que investiga al exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete de Ael Kicillof, Martín Insaurralde, por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, volvió a enredar a Jésica Wanda Judith Cirio en una escena donde se mezclan dólares, armas, exmaridos presos, novios empresarios y una notable capacidad para quedar siempre cerca de hombres con problemas judiciales y regalos abundantes.
La modelo y exconductora quedó nuevamente bajo la lupa después de la difusión de videos en los que aparece manipulando fajos de dólares dentro de un vestidor de la casa que compartía con Insaurralde en Fincas de San Vicente. Las imágenes muestran bolsas transparentes, cajas y valijas con billetes, una postal difícil de compatibilizar con la sorpresa pública que suele exhibir Cirio cada vez que alguno de sus vínculos afectivos termina en los expedientes judiciales.
Tras la viralización de esos videos, el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, ordenó allanamientos en propiedades vinculadas a Cirio y a su exmarido Elías David Piccirillo. Los procedimientos se realizaron en un departamento del barrio porteño de Las Cañitas, en Palermo, y en otra propiedad relacionada con Piccirillo, quien cumple prisión domiciliaria en Banfield.
El objetivo principal de los investigadores era secuestrar teléfonos celulares, computadoras, memorias y dispositivos electrónicos para rastrear el origen de los videos con dólares. Algunas fuentes judiciales señalaron inicialmente que los allanamientos habían tenido resultado negativo respecto de ese objetivo central. Sin embargo, distintas versiones periodísticas indicaron luego que en el domicilio de Cirio se habrían encontrado alrededor de 19.000 dólares, armas registradas a nombre de su actual pareja, Nicolás Trombino, y una pequeña cantidad de una sustancia en polvo, supuestamente Cocaina, pero que deberá ser analizada.
El dato de las armas introduce un nuevo personaje en la ya cargada novela judicial de Cirio. Trombino, empresario de 43 años, dueño de supermercados mayoristas y proveedor de alimentos al Estado, es el actual novio de la modelo y padre del hijo que ella espera. Según trascendió, las armas halladas en el allanamiento estarían registradas a su nombre, aunque ese extremo aún no fue informado oficialmente por el juzgado ni por la fiscalía.
La escena ofrece una ironía inevitable: después de Insaurralde, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado; después de Piccirillo, cómodamente detenido y con prisión domiciliaria por una causa grave; ahora aparece Trombino, el nuevo novio, también bajo exposición pública por el hallazgo de armas registradas a su nombre en el domicilio allanado. Si la vida sentimental de Cirio fuera una brújula, no parece apuntar precisamente hacia la tranquilidad institucional.
El prontuario afectivo reciente de la modelo ya era material sensible para cualquier expediente patrimonial. Con Insaurralde, compartió años de matrimonio y una casa de lujo en Fincas de San Vicente, donde ahora habrían sido filmados los fajos de dólares. Con Piccirillo, se casó en mayo de 2024 y, apenas antes de la boda, recibió la cesión gratuita de derechos sobre una propiedad valuada en aproximadamente 2,8 millones de dólares en Nordelta. Ahora, con Trombino, la Justicia encuentra —según las versiones periodísticas— dólares y armas registradas a nombre del empresario en medio de un allanamiento derivado de la causa “yategate”.
Cirio, hasta ahora, se mostró sorprendida y en silencio. Su defensa sostiene que fue víctima de una extorsión con los videos y que los dólares que aparecen en las imágenes podrían corresponder a fondos propios, respaldados por declaraciones impositivas y por su actividad privada, resta saber cual habría sido el motivo por que el grbo los vídeos. El abogado Claudio Caffarello también remarcó que existe una denuncia previa por presuntas maniobras extorsivas vinculadas al material audiovisual.
Pero la explicación defensiva no logra despejar la incomodidad política ni judicial del caso. La Justicia deberá determinar si los dólares del vestidor estaban declarados, a quién pertenecían, cuándo fueron filmados y si tienen relación con el patrimonio de Insaurralde, investigado desde el escándalo del “yategate” en Marbella, España, cuando fue fotografiado junto a Sofía Clerici en el yate Bandido, rodeado de champagne, carteras, relojes y objetos de lujo.
Aquel episodio, ocurrido en plena campaña electoral de 2023, obligó a Insaurralde a renunciar como jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires y a bajar su candidatura a concejal por el peronismo. Desde entonces, la causa avanzó sobre su patrimonio, sus movimientos financieros y los bienes de su entorno, incluidos Cirio y Clerici.
La aparición de los videos con fajos de dólares y los nuevos allanamientos reactivaron el expediente y sumaron una pregunta incómoda: si la fortuna exhibida en el vestidor era parte de una economía familiar, de una estructura de ocultamiento patrimonial o de un circuito de dinero en efectivo que la Justicia todavía no logró reconstruir.
El vínculo con Piccirillo tampoco ayuda a despejar sospechas. El empresario, conocido por su rápido ascenso patrimonial y por sus vínculos con operaciones financieras, cumple prisión domiciliaria en una causa en la que se investiga si participó en una maniobra contra un exsocio. Además, fue señalado en investigaciones sobre presuntas operaciones con dólar blue y movimientos financieros irregulares.
En ese contexto, la figura de Trombino aparece como el tercer capítulo de una secuencia que empieza a parecer menos casual y más sintomática. Empresarios con dinero, políticos con poder, propiedades de lujo, regalos millonarios, dólares en efectivo y ahora armas registradas: la vida privada de Cirio vuelve a transformarse en un asunto de interés judicial.
Por ahora, todos los involucrados conservan el principio de inocencia. No existe una condena firme contra Cirio en esta causa, ni una confirmación oficial del juzgado sobre todos los elementos que habrían sido hallados en el allanamiento. Pero el cuadro público es contundente: la modelo que dice sorprenderse ante cada escándalo aparece, una vez más, en el centro de una trama donde el dinero nunca falta y las explicaciones siempre llegan tarde.
La Justicia deberá establecer si el allanamiento en Las Cañitas produjo elementos útiles para la causa, si las armas atribuidas a Trombino estaban correctamente registradas y si los dólares secuestrados tienen respaldo fiscal. También deberá determinar por qué no fueron encontrados los archivos originales de los videos que desataron la nueva ola de medidas.
Mientras tanto, la controversia deja una postal difícil de ignorar: Cirio pasó de los dólares del vestidor de Insaurralde, a los regalos inmobiliarios de Piccirillo, y ahora a las armas atribuidas a Trombino. Una seguidilla que, como mínimo, confirma que la modelo tiene gustos sentimentales intensos, costosos y judicialmente poco aburridos.




