Por RR
El DNU 594/2026 agregó unos $49.000 millones al presupuesto de la SIDE, llevando los recursos del organismo muy por encima de los $97.135 millones aprobados originalmente para 2026. El refuerzo llega en plena disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo, mientras el jefe de los espías, Cristian Auguadra, deberá presentarse ante la Bicameral del Congreso y todavía quedan interrogantes sobre fondos reservados, operaciones internas y el controvertido viaje de funcionarios del organismo a Bakú revelado por TNA.
Buenos Aires – 08 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA – Mientras buena parte de la atención pública estaba concentrada en otros temas, como el mundial, el gobierno de Javier Milei firmó una nueva modificación presupuestaria que dejó una sorpresa considerable dentro del universo más opaco del Estado: la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) recibió aproximadamente $49.000 millones adicionales, en medio de la soterrada pelea por el control del organismo entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo.
El DNU 594/2026, fechado el 15 de julio y publicado al día siguiente en el Boletín Oficial, dispuso una amplia readecuación del Presupuesto Nacional, sobre todo en las FF.AA. El decreto fue firmado por el Presidente en acuerdo general de ministros y justificó los cambios por necesidades salariales, funcionamiento, equipamiento y distintas obligaciones del Estado.
Dentro de esa gigantesca reasignación apareció la inteligencia.
La SIDE tenía previstos para todo 2026 unos $97.135 millones, de los cuales $56.187 millones correspondían originalmente a personal, $28.592 millones a servicios no personales, $9.719 millones a bienes de uso y $2.637 millones a bienes de consumo. El nuevo movimiento presupuestario agregó alrededor de $49.261 millones, un incremento cercano al 50% sobre la partida original.
Casi $22.000 millones del nuevo refuerzo están asociados con salarios y contribuciones patronales, dentro de la actualización que también alcanzó a otras áreas de la administración pública. Pero el volumen total destinado al organismo vuelve a colocar bajo discusión cuánto dinero necesita realmente la inteligencia argentina y, particularmente, qué proporción puede terminar bajo mecanismos de ejecución cuya publicidad es limitada por tratarse de actividades reservadas.
La cuestión adquiere una dimensión política adicional.
Fuentes del oficialismo citadas por Clarín aseguraron que algunos ministros creían que el incremento presupuestario para la SIDE sería de alrededor de $9.000 millones y que habrían descubierto al momento de conocer el texto definitivo que el aumento era aproximadamente $40.000 millones superior. La versión retrata, si se confirma, un funcionamiento cuando menos peculiar para una medida firmada en acuerdo general de ministros.
El beneficiario institucional del refuerzo es un organismo conducido por Cristian Auguadra, contador de bajo perfil y hombre con vínculos de larga data con el entorno de los Caputo. Antes de llegar a la cima de la SIDE, había trabajado para el padre de Santiago Caputo y posteriormente quedó ubicado dentro del esquema político asociado al asesor presidencial.
La continuidad de Auguadra no estuvo siempre garantizada.
Durante la crisis desatada alrededor del entonces jefe de Gabinete Manuel Adorni, cuando crecieron las acusaciones y sospechas sobre filtraciones provenientes desde dentro del propio Gobierno, sectores alineados con Karina Milei evaluaron avanzar sobre posiciones sensibles controladas por el caputismo, entre ellas la conducción de inteligencia. El escándalo de Adorni terminó posteriormente con su renuncia a la Jefatura de Gabinete en junio, en medio de una investigación por su patrimonio y sus gastos.
Pero Auguadra sobrevivió.
Y ahora recibe un organismo con mayor presupuesto.
La hermana presidencial encontró entretanto otra herramienta para ejercer control: colocó a su principal armador bonaerense, Sebastián Pareja, al frente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso.
La primera reunión bajo conducción de Pareja terminó con una decisión significativa: citar a Auguadra para fines de agosto.
La convocatoria tendrá como uno de sus objetivos analizar el Plan de Inteligencia Nacional (PIN), que ya había sido cuestionado por la anterior conformación de la comisión. También existen pedidos de explicaciones vinculados con el DNU 941/2025, que reformó aspectos de la legislación de inteligencia y otorgó nuevas facultades al sistema.
Será una oportunidad para saber hasta dónde llegará el control parlamentario cuando quien preside la comisión pertenece al mismo oficialismo que administra los fondos y, al mismo tiempo, responde políticamente al sector que disputa con Caputo el dominio de la estructura.
Pero el presupuesto no debería ser el único interrogante.
Total News Agency – TNA reveló en octubre de 2025 un llamativo viaje de funcionarios de inteligencia a Bakú, Azerbaiyán, coincidente con el Gran Premio de Fórmula 1 en el que competía Franco Colapinto.
Entre quienes viajaron aparecieron José Lago Rodríguez Jr, el director del Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), Alejandro Colombo, y Gonzalo Auguadra, hijo del actual secretario de Inteligencia. Según la información publicada entonces por TNA, el desplazamiento fue presentado bajo la cobertura de reuniones con servicios aliados, pero generó fuertes cuestionamientos internos por viáticos, hoteles y utilización de recursos reservados.
El caso se volvió todavía más incómodo cuando comenzaron a circular versiones sobre un eventual sumario interno relacionado con aquellos gastos.
La peculiaridad era evidente: Cristian Auguadra, entonces vinculado al área de Asuntos Internos, podía quedar colocado en la situación de tener que controlar actuaciones que involucraban a su propio hijo.
TNA informó además que el episodio se convirtió en uno de los capítulos de la feroz interna que terminó rodeando la salida del anterior jefe de la SIDE, Sergio Neiffert.
La comparecencia ante la Bicameral permitiría ahora formular una pregunta elemental: ¿existió finalmente aquel sumario, quién lo instruyó, qué gastos fueron auditados y cuál fue su resultado?
Pareja deberia interesarse en conocer si las operaciones reservadas de la gestión cuentan con las actas y respaldos administrativos exigibles y qué mecanismos efectivos utiliza el organismo para impedir que los fondos de actas reservadas destinados a operacioenes que son tan secretas, que ni los agentes saben que existen, se conviertan en fondos que llegan a destinos como el de Bakú u otros paraísos o a algún gasto de campaña.
La nueva disponibilidad de dinero llega mientras la conducción de la SIDE intenta exhibir otra cara.
Esta semana, el subdirector adjunto del FBI, Andrew Bailey, visitó la Argentina y mantuvo encuentros con Auguadra, funcionarios del Centro Nacional Antiterrorista (CNA) y el embajador estadounidense Peter Lamelas.
El objetivo declarado fue profundizar la cooperación contra terrorismo y crimen organizado transnacional. Auguadra destacó que la relación entre la SIDE y el FBI permitió avanzar en la creación del CNA, organismo constituido en 2025 y dirigido por la propia Secretaría de Inteligencia. ¿El FBI aportó fondos? ¿Hacia dónde fueron?
Santiago Caputo celebró públicamente el encuentro y aprovechó para lanzar un mensaje político: sostuvo que las instituciones funcionan cuando la política no interviene y trabajan al servicio de los intereses nacionales.
La frase resulta paradójica en un organismo que desde hace meses se encuentra precisamente atravesado por una disputa política sobre quién controla sus hombres, cargos, fondos y decisiones.
En la fotografía con los estadounidenses apareció también José Lago Rodríguez Jr, uno de los funcionarios de mayor exposición dentro de la estructura vinculada con Caputo y protagonista de distintos episodios durante la salida de Neiffert.
Las versiones internas lo ubican además dentro del esquema de recambio que podría producirse cuando Diego Kravetz, actualmente una de las figuras relevantes de la conducción, deje el organismo para volver a competir políticamente en Lanús.
Kravetz prepara su regreso a la arena electoral con el objetivo de volver a disputar la intendencia que perdió frente al ex agente Julián Álvarez en 2023. Su llegada a inteligencia había sido impulsada inicialmente por el universo caputista, aunque posteriormente acercó posiciones con sectores vinculados con Pareja y los Menem.
La competencia entre Karina Milei y Santiago Caputo excede, de todos modos, los pasillos de la SIDE.
También se proyecta sobre la estrategia electoral bonaerense, organismos económicos y hasta la política exterior.
Un episodio reciente volvió a mostrarlo.
Nicolás Promanzio, ex funcionario vinculado con Defensa e incorporado al equipo de estudios de Geopolítica y Seguridad Nacional de la Fundación Faro, cercana al universo ideológico caputista, viajó esta semana a Taiwán y participó del Foro Ketagalan de Seguridad del Indo-Pacífico. Allí mantuvo incluso un encuentro con el presidente taiwanés Lai Ching-te.
La visita ocurrió en momentos particularmente sensibles de la relación entre Buenos Aires y Beijing, tal vez influidos por el Director del area exterior de la SIDE, Alejandro Colombo, mientras el Gobierno mantiene abiertas conversaciones económicas con China y administra el vínculo financiero derivado del swap de monedas. Colombo venía de ciertos tropiezos económicos que parece haber sorteado después de su llegada a SIA.
El gesto hacia Taiwán, cuya soberanía reclama China, muestra las contradicciones existentes dentro del propio espacio libertario sobre cómo relacionarse con las grandes potencias.
La pelea interna tampoco termina allí.
Caputo conserva influencia en áreas sensibles del Estado, mientras el sector político de Karina Milei, Martín Menem y Sebastián Pareja intenta avanzar sobre estructuras que durante la primera etapa del Gobierno quedaron bajo la órbita del asesor.
La SIDE constituye probablemente la pieza más delicada de ese tablero.
No solo porque administra información secreta.
También porque maneja fondos reservados, relaciones con servicios extranjeros, estructuras operativas y capacidades cuyo verdadero alcance conoce un círculo extremadamente reducido. ¿Rusia continua su buena relación con agentes SIDE?
Ahora tendrá casi $49.000 millones adicionales.
Y mientras la Casa Rosada intenta mantener la interna lejos de los micrófonos, la cita de Cristian Auguadra ante la Bicameral ofrece una oportunidad concreta para que el Congreso pregunte qué se hizo, qué se está haciendo y en qué se gastará el dinero.
Entre el aumento presupuestario, las disputas de poder, el viaje a Bakú, los interrogantes sobre eventuales sumarios y las operaciones que por definición permanecen fuera de la vista pública, el desafío de Sebastián Pareja será demostrar si llegó a la comisión para controlar realmente a los espías o simplemente para cambiar quién controla políticamente a quienes los controlan.
Fuentes consultadas: Boletín Oficial de la República Argentina, Congreso de la Nación, Total News Agency – TNA, La Nación, Clarín, Reuters, Noticias Argentinas, elDiarioAR, Letra P, iProfesional, comunicaciones oficiales de la SIDE y del FBI.




