El gobierno de Keiko Fujimori declaró por 60 días el estado de emergencia en cinco distritos de Ayacucho después del sismo de magnitud 7,2 que sacudió el sur peruano el 20 de agosto. El movimiento, con epicentro cerca de Coracora y a 108 kilómetros de profundidad, dañó decenas de viviendas, escuelas, centros de salud y vías, dejó tres heridos y obligó a desplegar una operación conjunta entre Defensa Civil, autoridades regionales y varios ministerios.
Lima – 23 de agosto de 2026 – Total News Agency – TNA – El Gobierno de Perú declaró este domingo el estado de emergencia por 60 días en cinco distritos del departamento de Ayacucho afectados por el terremoto de magnitud 7,2 registrado el jueves 20 de agosto, una medida que permitirá acelerar las tareas de respuesta y rehabilitación en una de las zonas más castigadas por el movimiento sísmico. La decisión alcanza a Chumpi, Coracora, Pullo y Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, y a Carapo, en Huanca Sancos.
La declaración fue formalizada mediante el Decreto Supremo N°119-2026-PCM, publicado en el diario oficial El Peruano, y habilita acciones extraordinarias para atender daños en viviendas, infraestructura educativa y sanitaria, caminos y servicios básicos. El Gobierno Regional de Ayacucho y los municipios involucrados quedarán a cargo de la ejecución, bajo la coordinación técnica y seguimiento del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
El terremoto ocurrió a las 13:00:16 del 20 de agosto. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ubicó el epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, a una profundidad de 108 kilómetros. La magnitud fue calculada en 7,2 y la intensidad alcanzó niveles III-IV en Coracora. El movimiento fue percibido en Ayacucho, Ica, Huancavelica, Arequipa e incluso, de manera leve, en Lima.
La profundidad del evento contribuyó a que la energía se propagara a una amplia extensión territorial, aunque también redujo parcialmente los efectos destructivos que podría haber provocado un terremoto superficial de similar magnitud.
El último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) confirmó que las autoridades continuaban actualizando la evaluación de daños durante la madrugada de este domingo. El evento fue incorporado oficialmente como el reporte sísmico 568 del año por el sistema de monitoreo nacional.
Los primeros balances contabilizaron tres personas con heridas leves atendidas en el Hospital de Apoyo de Coracora, además de decenas de viviendas afectadas. En Parinacochas se registraron inicialmente 33 casas con daños, distribuidas entre Pullo, Coracora, Chumpi y Upahuacho. En Lucanas aparecieron además viviendas dañadas en Puquio y Leoncio Prado, mientras tres inmuebles fueron declarados inhabitables y uno quedó destruido.
Las evaluaciones posteriores elevaron el número de afectados a cerca de 500 personas y a más de 80 las viviendas comprometidas, junto con alrededor de una veintena de establecimientos educativos, sanitarios, edificios públicos y vías de comunicación.
La infraestructura histórica tampoco quedó indemne. Autoridades locales informaron daños en el templo de la Virgen de las Nieves, además de grietas y desprendimientos en edificaciones de adobe, particularmente vulnerables ante movimientos sísmicos de gran intensidad.
El alcalde provincial de Parinacochas, Yony Reyes Anampa, informó pocas horas después del terremoto que al menos dos viviendas habían colapsado en Coracora y que el colegio 9 de Diciembre, con más de un millar de alumnos, había sufrido daños. El funcionario expresó además preocupación por las comunidades altoandinas alejadas, donde las dificultades de comunicación retrasaron durante varias horas la evaluación completa de la emergencia.
La declaratoria de emergencia permitirá movilizar recursos y personal de los ministerios de Salud, Educación, Vivienda, Construcción y Saneamiento, Transportes y Comunicaciones, Interior, Defensa, Desarrollo Agrario y Riego, Energía y Minas, Trabajo, Mujer y Poblaciones Vulnerables y Desarrollo e Inclusión Social, entre otras áreas estatales.
El decreto autoriza además la entrega de bienes como medicamentos, vacunas, alimentos, bebidas, prendas de abrigo, colchones, calzado, ponchos impermeables, elementos de higiene, maquinaria y otros insumos necesarios para atender a la población damnificada.
El terremoto volvió a recordar la elevada exposición sísmica de Perú, situado sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde la placa de Nazca se introduce debajo de la placa Sudamericana. Esa interacción tectónica genera gran parte de los terremotos que afectan periódicamente al país.
La actividad registrada durante 2026 ya era significativa antes del movimiento de Ayacucho. El Centro Sismológico Nacional (CENSIS) informó 115 sismos solamente durante julio, después de haber contabilizado 75 en junio, 83 en mayo y numerosos eventos durante los meses anteriores.
El terremoto de Ayacucho tuvo incluso consecuencias indirectas fuera de la zona epicentral. Una réplica fue asociada con una avalancha en el nevado Humantay, en Cusco, uno de los destinos turísticos más visitados de la región, aunque no se informaron víctimas en ese episodio.
La emergencia encuentra además al Gobierno peruano en sus primeras semanas de gestión, después de la asunción de Keiko Fujimori el 28 de julio. La administración deberá coordinar ahora una respuesta que combine asistencia inmediata con reconstrucción de viviendas e infraestructura en zonas rurales donde muchas construcciones continúan utilizando adobe y técnicas tradicionales especialmente vulnerables ante terremotos.
Las próximas jornadas serán decisivas para completar la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) en comunidades a las que todavía resulta difícil acceder. Ese relevamiento determinará el volumen final de viviendas inhabitables, escuelas afectadas, daños en establecimientos sanitarios y obras necesarias para recuperar caminos y servicios esenciales en los cinco distritos declarados en emergencia.
Fuentes consultadas: Presidencia del Consejo de Ministros del Perú, Diario Oficial El Peruano, Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), Instituto Geofísico del Perú (IGP), Centro Sismológico Nacional (CENSIS) y Agencia Andina.




