Por Daniel Romero
Las trayectorias de Liliana Marisa Guerrero y Sergio Oscar Liscia confluyen en una de las obras hidroeléctricas más importantes y controvertidas de la Argentina. Una funcionaria nacional con antecedentes profesionales en Odebrecht, un especialista universitario que participó durante años en la cooperación académica y tecnológica con China y contratos de inspección de considerable magnitud plantean interrogantes que el Estado debería responder: quién supervisa las obras, cómo se garantiza la independencia de los inspectores y qué mecanismos protegen los intereses estratégicos argentinos.
Buenos Aires – 20 de octubre de 2026 – Total News Agency – TNA.- Hay una pregunta que debería formularse cada vez que el Estado argentino compromete miles de millones de dólares en una obra estratégica: ¿quién controla a quienes tienen la obligación de controlar? La cuestión adquiere especial importancia cuando intervienen empresas extranjeras, financiamiento internacional, organismos estatales y universidades que simultáneamente desarrollan relaciones de cooperación con instituciones vinculadas al país de origen de los contratistas.
Las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, en Santa Cruz, constituyen un caso especialmente interesante para examinar ese problema. No solamente por su dimensión económica y energética, sino por las relaciones institucionales y profesionales que confluyen alrededor de su construcción, inspección y administración.
En ese escenario aparecen dos nombres: Liliana Marisa Guerrero, ingeniera civil especializada en hidráulica y directora nacional de Aprovechamiento Multipropósito, y Sergio Oscar Liscia, también ingeniero civil, especialista en hidráulica, académico de la Universidad Nacional de La Plata y responsable de la inspección de las represas santacruceñas.
Sus funciones son diferentes. Guerrero forma parte de la estructura estatal vinculada con la administración de recursos hídricos. Liscia encabeza una función de inspección contratada mediante una universidad nacional. Precisamente esa diferencia convierte en relevante establecer dónde comienzan y dónde terminan sus responsabilidades, qué vínculos profesionales mantienen y cuáles son los mecanismos destinados a evitar superposiciones o conflictos de intereses.
Dos trayectorias que confluyen en una obra estratégica
Un primer antecedente documentado aparece en una actividad organizada por el Comité Argentino de Presas el 8 de septiembre de 2025, cuando Guerrero, Liscia y el ingeniero Mariano De Dios compartieron una exposición sobre gestión de crecidas del río Neuquén y obras de alivio en Portezuelo Grande.
No estamos, por lo tanto, ante dos profesionales cuyos nombres aparecen accidentalmente en un mismo sector de la ingeniería. Existe una actividad técnica conjunta, registrada institucionalmente, que demuestra una relación de trabajo concreta.
Ahora bien, esa coincidencia no permite afirmar automáticamente que exista una subordinación funcional, una relación contractual privada o un sistema informal de asesoramiento. Para establecerlo se deberán analizar otros documentos.
Fuentes vinculadas con esta investigación sostienen que Liscia también habría colaborado con Guerrero en tareas de asesoramiento no formalizadas mediante una designación oficial. La información merece ser examinada, particularmente por la importancia de las responsabilidades involucradas.
Aquí aparece la primera cuestión de fondo: cuando un profesional contratado para inspeccionar una obra asesora, formal o informalmente, a una autoridad vinculada con su administración, resulta indispensable conocer el contenido de ese asesoramiento y si existen mecanismos institucionales que preserven la independencia del control. La transparencia exige comprobarlo y documentarlo.
El antecedente Odebrecht y el regreso a la función pública
La trayectoria de Guerrero incorpora un elemento que no debería quedar fuera del análisis.
Su actividad profesional anterior estuvo vinculada con la constructora brasileña Odebrecht, protagonista de uno de los mayores escándalos de corrupción transnacional de América Latina.
Documentación judicial relacionada con investigaciones sobre contrataciones de AySA identifica a Guerrero como apoderada de la empresa brasileña mediante un instrumento fechado en octubre de 2007.
Esa actuación constituye un antecedente profesional verificable. Por ello, adquiere interés al analizar la trayectoria de una persona que posteriormente asumió funciones de relevancia en la administración estatal de grandes obras públicas.
En mayo de 2022, durante la administración de Alberto Fernández, Guerrero fue designada directora nacional de Aprovechamiento Multipropósito, dentro del área nacional de recursos hídricos.
Su permanencia en la estructura estatal durante gobiernos de diferente orientación política revela una continuidad funcional que merece examinarse desde la perspectiva de la profesionalización administrativa, el lobby y los mecanismos de supervisión.
El Decreto 238/2026 introdujo una modificación relevante al delegar en la Subsecretaría de Recursos Hídricos las facultades correspondientes al comitente de las represas de Santa Cruz.
Es importante precisar que el decreto otorgó esas atribuciones a la Subsecretaría, no personalmente a Guerrero. Sin embargo, dada la ubicación de su Dirección Nacional dentro del área, corresponde establecer si intervino en expedientes relacionados con la reactivación de las obras y cuáles fueron los documentos, informes o recomendaciones de su autoría.
La pregunta no es menor: si una autoridad estatal debe evaluar informes producidos por un equipo de inspección universitaria, es fundamental determinar quién dictamina, quién recomienda, quién aprueba y quién certifica que los trabajos fueron ejecutados conforme a los compromisos contractuales.
La UNLP, Liscia y los contratos de inspección
La presencia de la Universidad Nacional de La Plata en la supervisión de las represas representa otro aspecto central.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) cuenta con especialistas en hidráulica, geotecnia, estructuras y seguridad de presas. Sin embargo, su participación como organismo responsable de inspeccionar las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, en Santa Cruz, adquiere una dimensión que merece especial atención cuando se examinan sus relaciones institucionales con la República Popular China y, particularmente, con China Gezhouba Group Company Limited, empresa integrante del consorcio constructor junto con Electroingeniería e Hidrocuyo.
Los convenios celebrados entre ENARSA y la UNLP contemplaron prestaciones de revisión de ingeniería, inspección de obras, administración contractual y supervisión de componentes fabricados o ejecutados tanto en territorio argentino como en instalaciones industriales de China. La responsabilidad universitaria comprendía, por lo tanto, el control técnico de un emprendimiento desarrollado con participación empresarial y financiamiento chinos.
Aquí surge una cuestión que no puede pasar inadvertida: la propia Facultad de Ingeniería reconoció públicamente que mantenía contactos y actividades de cooperación con China Gezhouba, mientras sus equipos tenían a cargo la inspección del complejo hidroeléctrico del que esa empresa formaba parte como constructora.
La administración financiera de esas prestaciones fue canalizada mediante la Fundación de la Facultad de Ingeniería, una circunstancia que vuelve necesario examinar la distribución de responsabilidades entre universidad, fundación, equipos profesionales y organismo contratante.
Una investigación periodística sobre los convenios reconstruyó que la contratación extendida en 2022 hasta diciembre de 2028 contemplaba montos superiores a 7.746 millones de pesos, calculados a valores del momento, además de componentes expresados en dólares.
No debe confundirse ese valor contractual con pagos efectivamente realizados ni con remuneraciones personales de los integrantes de la inspección.
Una presentación judicial mencionada en la documentación aportada para este análisis estima que el costo actualizado de las inspecciones podría superar los US$ 110 millones. Esa cifra exige una comprobación especialmente rigurosa: sin certificaciones, adendas, redeterminaciones, facturas y registros de pagos, no correspondería presentarla como dinero efectivamente desembolsado.
Pero su sola aparición en una debate judicial plantea la necesidad de una auditoría completa.
En una obra pública de estas dimensiones, los ciudadanos deberían poder conocer cuánto se contrató, cuánto se pagó, por qué conceptos, durante qué períodos y qué productos técnicos recibió el Estado a cambio.
La especialización profesional puede justificar contratos de elevado valor. Lo que no puede justificar es la ausencia de información suficiente para evaluarlos.
Sergio Liscia y una vinculación con China que se extiende durante años
La relación del ingeniero Sergio Oscar Liscia, conocido en determinados ámbitos profesionales como El Canario, con instituciones académicas y tecnológicas chinas merece un análisis más profundo que la simple referencia a una visita universitaria.
La documentación publicada por la propia Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata permite reconstruir una secuencia de actividades que se desarrolla durante varios años y que reúne contactos académicos, cooperación científica, vínculos institucionales y relaciones con empresas involucradas en las represas santacruceñas.
El punto de partida debe situarse, al menos, en los antecedentes de cooperación formalizados durante 2016 y 2017 entre la UNLP y la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an (XISU), institución vinculada con el funcionamiento del Instituto Confucio platense.
El 10 de marzo de 2017, la UNLP informó oficialmente sobre un convenio firmado por su entonces presidente, Raúl Perdomo, y el titular de XISU, Wang Junzhe, destinado a garantizar el desarrollo del Instituto Confucio. En aquella reunión participó Long Minli, directora china de esa institución, junto con autoridades universitarias argentinas.
El acuerdo permitió consolidar un mecanismo permanente de intercambio académico, cultural y lingüístico entre ambas universidades. Aunque ese convenio institucional no demuestra una intervención personal de Liscia en su firma, constituye parte del entramado universitario dentro del cual se desarrollaron posteriormente sus actividades de cooperación con China.
Con el transcurso de los años, esos vínculos fueron ampliándose hacia áreas que excedieron la enseñanza del idioma y los intercambios culturales.
En 2019 comenzaron a desarrollarse iniciativas relacionadas con la Universidad Tecnológica de Xi’an, especialmente en materias vinculadas con ingeniería hidráulica, nuevas tecnologías, electromovilidad y formación de investigadores.
La importancia de estas relaciones aparece claramente en una publicación oficial de diciembre de 2023, cuando el decano de Ingeniería, Marcos Actis, explicó que la cooperación desarrollada entre la Facultad, la empresa China Gezhouba, la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an y el Instituto Confucio había contribuido a construir un puente lingüístico e institucional entre ambas partes.
Ese reconocimiento merece detenerse en un aspecto fundamental: China Gezhouba no es una empresa ajena a las represas de Santa Cruz. Es integrante del consorcio encargado de construirlas.
En otra comunicación institucional, también publicada durante 2023, la Facultad señaló que mantenía contactos con China Gezhouba y recordó expresamente que esa empresa participaba en la construcción de las centrales hidroeléctricas cuya inspección estaba a cargo de la propia UNLP, mediante sus equipos especializados y el Laboratorio de Hidromecánica.
En esa misma información, Sergio Liscia fue identificado como director de la carrera de Ingeniería Hidráulica, jefe de Inspección de las represas del sur y representante universitario en una iniciativa internacional de cooperación.
La coincidencia de esas responsabilidades permite formular un interrogante administrativo concreto: ¿qué procedimientos de independencia y declaración de intereses utiliza la universidad cuando mantiene relaciones institucionales con empresas cuyas actividades también debe inspeccionar?
No se trata de cuestionar que un inspector tenga conocimiento de las empresas y tecnologías que supervisa. En proyectos hidroeléctricos complejos ese contacto suele ser indispensable. Se trata de determinar bajo qué condiciones se produce, qué compromisos se asumen y quién garantiza que los criterios técnicos permanezcan independientes de otros intereses institucionales.
La misión de mayo de 2025: Liscia, Xi’an y Long Minli
La participación personal de Liscia en la cooperación argentino-china aparece documentada de manera especialmente clara durante mayo de 2025.
El día 30 de ese mes, la Facultad de Ingeniería informó oficialmente que su decano, Marcos Actis, y su secretario de Asuntos Internacionales, Sergio Liscia, se encontraban visitando instituciones educativas de la República Popular China junto con el entonces presidente de la UNLP, Martín López Armengol.
La delegación estuvo integrada también por la prosecretaria de Relaciones Internacionales, Graciela Humbert Lan, y por Long Minli, directora china del Instituto Confucio de la UNLP.
El viaje no se limitó a reuniones protocolares.
En la Universidad Tecnológica de Xi’an, la delegación fue recibida por su rector, Liu Yunhe, y avanzó en una agenda de cooperación que incluía asuntos hidráulicos, electromovilidad, tecnologías vinculadas con el litio e intercambios de docentes y estudiantes de doctorado.
También se realizaron encuentros en la Universidad Politécnica del Noroeste, institución china con especialización en investigación tecnológica, donde se abordaron oportunidades de colaboración en industria aeroespacial, inteligencia artificial y energías renovables.
La delegación visitó asimismo la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an, vinculada con el Instituto Confucio platense, donde mantuvo reuniones con autoridades universitarias y responsables de cooperación institucional.
La amplitud de la agenda demuestra que la relación desarrollada por la Facultad de Ingeniería con instituciones chinas no se circunscribe a una actividad cultural, sino que incorpora sectores de importancia estratégica para la industria, la energía y el desarrollo tecnológico.
La intervención de Liscia en esa comitiva, precisamente como secretario de Asuntos Internacionales y referente de proyectos de ingeniería, permite caracterizarlo como uno de los promotores institucionales de la cooperación técnica entre la UNLP y China.
Su doble vinculación —como impulsor de cooperación tecnológica y responsable de la inspección de una obra construida con participación empresarial china— merece un examen particularmente cuidadoso sobre la separación de responsabilidades.
Una de las primeras cuestiones que deberían poder responderse es quién financió los distintos componentes de la misión, cuáles fueron los convenios o compromisos suscriptos y qué mecanismos de declaración de intereses se aplicaron respecto de los integrantes de la delegación.
Las publicaciones técnicas bilingües y la transferencia de conocimiento
Otro elemento relevante aparece en el repositorio académico de la UNLP.
En mayo de 2025, la Facultad de Ingeniería publicó la segunda edición, en español y chino, de la obra Simulación de operación de embalse y despacho de potencia y energía del aprovechamiento del río Santa Cruz, cuyos autores son Sergio Oscar Liscia, María Mercedes Del Blanco y Juan Manuel Galínez.
La publicación aborda aspectos directamente vinculados con las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, incluyendo metodologías para simular la operación de los embalses, calcular la potencia disponible y analizar la generación de energía bajo distintas condiciones.
Conviene señalar que la publicación académica de un estudio técnico no constituye una entrega irregular de información. La difusión científica es una función legítima de las universidades, y su edición en otro idioma puede ampliar el acceso a conocimientos de interés público.
La cuestión que corresponde examinar es si existen protocolos institucionales para diferenciar resultados de investigación publicables de documentos técnicos reservados, especificaciones contractuales o información que deba mantenerse protegida por razones de seguridad o confidencialidad comercial.
La autoría de Liscia demuestra, además, su intervención en aspectos relevantes del funcionamiento proyectado de las centrales hidroeléctricas, lo que permite comprender la profundidad de su participación profesional en el emprendimiento.
La combinación de producción científica, inspección de obras y cooperación internacional configura un perfil académico y técnico con capacidad de interlocución en diferentes ámbitos. Precisamente por eso, la transparencia de sus responsabilidades adquiere especial importancia para el Estado contratante.
Del Instituto Confucio al Centro Cultural Chino: la cooperación se consolida
La relación institucional entre la UNLP y China continuó expandiéndose después de la misión de Liscia.
Un antecedente de especial interés fue el anuncio, realizado en noviembre de 2024, de la creación de un Centro Cultural Chino en la Facultad de Ingeniería, a partir de un acuerdo con la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an.
Finalmente, el 22 de junio de 2026, la Facultad informó oficialmente sobre la inauguración del Centro Cultural de China UNLP–XISU, instalado en el edificio de la Fundación de la Facultad de Ingeniería, ubicado sobre la avenida 1, entre las calles 46 y 47, de La Plata.
Durante el acto participaron autoridades universitarias argentinas y chinas, representantes de la embajada de la República Popular China y la directora china del Instituto Confucio, Long Minli.
La nueva institución fue presentada como una herramienta destinada a profundizar la cooperación cultural, educativa, científica y tecnológica entre ambos países.
El dato adquiere interés adicional porque la Fundación de la Facultad de Ingeniería también aparece vinculada con la administración de los convenios de inspección de las represas.
Es indispensable diferenciar ambas actividades: que una fundación administre contratos universitarios y aloje un centro cultural extranjero, en principio no demuestraria que existan transferencias económicas entre los proyectos.
Pero la coincidencia institucional justifica una revisión de sus mecanismos de administración, especialmente para determinar la existencia de convenios separados, sus fuentes de financiamiento y los procedimientos contables utilizados para cada actividad.
En junio de 2026 también quedó registrado un nuevo memorándum de entendimiento de la Facultad con la Universidad de Arquitectura y Tecnología de Xi’an, con vigencia prevista hasta 2031.
El conjunto de estos antecedentes confirma que los vínculos de Ingeniería con China no son ocasionales ni exclusivamente personales. Forman parte de una política universitaria de cooperación sostenida en el tiempo y ampliada hacia distintas instituciones y disciplinas.
La cuestión de fondo: cooperación tecnológica e independencia de los controles
La participación de Liscia en esta red de relaciones permite una conclusión documental clara: ha desempeñado un papel relevante en la vinculación académica y tecnológica de la Facultad de Ingeniería con instituciones chinas, al mismo tiempo que asumió responsabilidades de inspección sobre una infraestructura ejecutada por un consorcio del que forma parte China Gezhouba.
Esta combinación no acredita un conflicto de intereses concreto, pero hace particularmente importante conocer los mecanismos establecidos para prevenirlo.
Los documentos necesarios para evaluar esa cuestión incluyen los convenios de cooperación con universidades chinas, las comunicaciones institucionales con Gezhouba, los registros de viajes, las fuentes de financiamiento, las declaraciones de intereses y los informes técnicos entregados al organismo estatal que contrató la inspección.
También debería conocerse si Liscia participó en negociaciones o actividades de cooperación directamente vinculadas con las empresas constructoras y, en ese caso, qué intervención tuvieron las autoridades universitarias y los responsables estatales de la obra.
La transparencia permitiría distinguir de manera objetiva las relaciones académicas normales de eventuales situaciones que debieran ser sometidas a controles adicionales.
El Instituto Confucio y la seguridad de las relaciones académicas
La participación del Instituto Confucio en actividades universitarias abre, además, una cuestión que trasciende a las personas mencionadas.
Estas instituciones constituyen instrumentos de enseñanza del idioma y difusión cultural china, vinculados con estructuras oficiales de ese país. En distintas naciones occidentales han sido objeto de debates sobre autonomía universitaria, transparencia y eventuales mecanismos de influencia política.
La existencia de esos cuestionamientos internacionales vuelve pertinente conocer cómo se financian los proyectos de cooperación, qué condiciones establecen los convenios y qué grado de autonomía conservan las instituciones académicas argentinas.
La distinción es fundamental.
No toda cooperación extranjera representa una amenaza. Pero ninguna cooperación vinculada con infraestructura estratégica debería quedar al margen de mecanismos razonables de transparencia y protección de intereses nacionales.
En un mundo donde las potencias utilizan inversiones, tecnología, financiamiento y formación académica como instrumentos de influencia, la Argentina necesita desarrollar criterios propios para evaluar esas relaciones.
Estados Unidos, China y una Argentina entre dos intereses estratégicos
La dimensión geopolítica del problema se ha vuelto especialmente visible durante la presidencia de Javier Milei, cuyo gobierno profundizó el acercamiento político y estratégico con Estados Unidos.
Washington considera que determinadas dependencias tecnológicas, industriales y financieras respecto de China pueden afectar la seguridad económica y la infraestructura crítica de sus socios.
La Argentina, al mismo tiempo, mantiene compromisos de financiamiento, comercio e infraestructura con empresas y bancos chinos.
Las represas santacruceñas representan precisamente esa combinación de intereses.
El país necesita completar una infraestructura energética que contribuya a ampliar su capacidad de generación. Pero también debe garantizar que las condiciones de financiamiento, los sistemas tecnológicos, los controles de calidad y las decisiones contractuales respondan a sus intereses nacionales.
La discusión no debería reducirse a una elección excluyente entre Estados Unidos y China.
La verdadera cuestión consiste en determinar si el Estado argentino conserva suficiente capacidad técnica, institucional y financiera para negociar con ambas potencias sin quedar condicionado por ninguna.
Esa capacidad comienza por un sistema de inspección profesional verdaderamente independiente, donde las relaciones académicas y comerciales sean conocidas y cualquier posible conflicto de intereses pueda identificarse antes de comprometer decisiones de gran trascendencia.
La responsabilidad de los organismos de control
El sistema argentino dispone de herramientas para examinar contrataciones públicas y responsabilidades administrativas.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN), la Auditoría General de la Nación (AGN) y los organismos competentes pueden intervenir dentro de sus atribuciones para analizar la legalidad, razonabilidad y ejecución de los procedimientos contractuales.
En el caso de las represas santacruceñas, una revisión suficientemente completa debería reconstruir la secuencia de los convenios de inspección, las modificaciones presupuestarias, las certificaciones aprobadas y los informes producidos por cada equipo técnico.
También debería permitir determinar cuáles fueron las intervenciones de las distintas autoridades estatales, incluidos los expedientes tramitados después de la reorganización dispuesta por el Decreto 238/2026.
Si existieron tareas compartidas entre Guerrero y Liscia, corresponde establecer su naturaleza. Si hubo asesoramiento técnico informal, debería precisarse su contenido y si tuvo consecuencias administrativas. Si los vínculos se limitaron a actividades académicas y profesionales públicas, también debería quedar documentado.
Lo que no resulta satisfactorio es que las responsabilidades deban reconstruirse mediante referencias dispersas, documentos aislados y declaraciones extraoficiales.
Las obras estratégicas requieren procedimientos de control claros, especialmente cuando sus presupuestos comprometen recursos que deberán afrontar generaciones futuras.
La experiencia de Odebrecht y una lección todavía pendiente
América Latina conoce las consecuencias de sistemas de obra pública donde las relaciones entre empresas, funcionarios y contratistas carecieron de controles suficientes.
El caso Odebrecht demostró que las irregularidades pueden atravesar fronteras, gobiernos y estructuras administrativas, involucrando simultáneamente sectores políticos y empresariales de diferentes países.
La enseñanza institucional no consiste en presumir culpabilidades por antecedentes profesionales o relaciones personales.
Consiste en comprender que la prevención exige controles documentados, concursos transparentes, separación de funciones y mecanismos para identificar posibles conflictos de intereses.
Precisamente por ello, la trayectoria de Guerrero y Liscia debe examinarse mediante documentación comprobable y no mediante insinuaciones.
La experiencia profesional de ambos puede resultar valiosa. Pero cuanto mayor es la responsabilidad pública, mayor debe ser también la disposición a explicar cómo se ejercen las funciones y cuáles son las relaciones institucionales que rodean las decisiones.
Una pregunta que el Estado debe responder
Las represas de Santa Cruz no son solamente una obra energética.
Constituyen un compromiso económico de largo plazo, un proyecto asociado con el financiamiento chino y una infraestructura cuya seguridad depende de que los controles técnicos funcionen correctamente.
La documentación disponible permite establecer trayectorias profesionales relevantes, actividades conjuntas, contratos de inspección y vínculos académicos internacionales. Todavía no permite demostrar que esas relaciones hayan derivado en decisiones irregulares, beneficios personales indebidos o interferencias extranjeras.
Pero sería un error interpretar esa falta de prueba como motivo para evitar toda investigación administrativa.
Por el contrario, constituye una razón para reunir los expedientes, publicar los convenios, verificar los pagos y determinar con precisión quiénes participaron en cada etapa de las decisiones.
En definitiva, la discusión excede a Guerrero y Liscia. Lo que está en juego es la capacidad del Estado argentino para supervisar grandes proyectos internacionales sin depender exclusivamente de la confianza depositada en determinados funcionarios o especialistas. Esto suele ser un error catastrófico.
Porque la independencia técnica no se garantiza mediante declaraciones personales, títulos profesionales o prestigio académico. Se construye con procedimientos verificables, responsabilidades claramente delimitadas y documentación accesible que permita examinar tanto las decisiones como sus fundamentos.
En una Argentina que necesita inversiones y cooperación internacional, la transparencia de los controles no debería verse como un obstáculo para realizar grandes obras, sino como una condición indispensable para que esas inversiones produzcan beneficios duraderos y permanezcan bajo la efectiva supervisión de las instituciones nacionales.
Daniel Romero
Fuentes consultadas: Comité Argentino de Presas, jornada del 8 de septiembre de 2025; Boletín Oficial de la República Argentina, Decisión Administrativa 788/2022; Decreto 238/2026; Universidad Nacional de La Plata, convenio con XISU de marzo de 2017; Facultad de Ingeniería de la UNLP, publicaciones institucionales de diciembre de 2023, mayo de 2025 y junio de 2026; repositorio SEDICI, segunda edición bilingüe de la publicación de Liscia, Del Blanco y Galínez sobre los aprovechamientos del río Santa Cruz; registro de convenios internacionales de Ingeniería; antecedentes judiciales sobre contrataciones de AySA y Odebrecht; investigaciones periodísticas sobre los convenios ENARSA–UNLP; documentación y antecedentes aportados por archivo y equipo de redacion de Total News Agency.
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