
Ahora, la estimación realizada esta semana da por el piso estos números. Con una siembra de 4,45 millones de hectáreas, el rinde estimado es de 29 qq/ha, rinde que coincide con el del ciclo 2017/18. Este ciclo junto al 2008/09 marcan los dos mayores desastres productivos de Argentina de los últimos 15 años.
La BCR explica que, en este momento, se estiman que hay 2 millones de hectáreas en condiciones regulares y 670.000 hectáreas en malas de las que ya se consideran perdidas 185.000 ha. Con estos guarismos, el número de producción es de 12,4 Mt, un 30% menos de lo que esperaba a la siembra. De esta manera será la producción más baja de los últimos 14 años. Respecto a lo que se estimaba 3 semanas atrás, esto significa un recorte de 1,4 millones de toneladas. Lamentablemente, con el 55% de la soja de la región en condiciones regulares a malas, es muy probable que siga realizándose ajustes negativos.
Las lluvias recientes para revertir el panorama no alcanzaron. Lamentablemente, pese a las lluvias, el área con reservas escasas y sequía ha vuelto a expandirse y alcanza al 70% de la región núcleo. Para revertir estas condiciones y torcerle el brazo a la sequía en el norte de la región harían falta 100 a 140 mm y por el momento, las lluvias fueron de 60 a 30 mm.
El informe de la BCR agrega que se duplicaron los cuadros en condiciones malos y subieron los regulares pese a las lluvias: de un 7% pasó a un 15% el área de soja de primera mala y de 38% a 45% la regular en los últimos 7 días. Y como suele pasar en estas campañas, hay una enorme variabilidad de condiciones de soja de primera, sobre todo en el área del centro sur de Santa Fe. Hay zonas aisladas, como islas beneficiadas por un extra de milímetros en extensas zonas castigadas por la falta de agua.
Entonces, ¿cuantos milímetros deberían dejar las lluvias otoñales? Los técnicos de la BCR coinciden en la respuesta: “desde hoy a finales de mayo deberían llover 200 mm para considerar sembrar”. Con un evento “La Niña” extendiéndose con una probabilidad del 77 % hasta marzo-mayo de 2022 y una transición a la neutralidad, con un 56% de probabilidad durante mayo-julio 2022, Argentina no tiene las mejores cartas en la mano para recibir el agua necesaria para sembrar 7 millones de hectáreas.
Fuente Ambito






