Los mercados han abierto en la madrugada del lunes con una difícil tarea: valorar el impacto de las sanciones económicas anunciadas por EEUU, la UE, Reino Unido, Japón y Canadá encaminadas a convertir a Rusia en un Estado paria de las finanzas internacionales, como represalia por la invasión de Ucrania.
De momento, hay solo tres movimientos claros: una notable caída de los futuros de las bolsas, una fuerte subida del petróleo y la búsqueda de valores refugio como la deuda soberana y el dólar estadounidense.
A la 1:30 de la madrugada del lunes, tras media hora de cotización, los futuros del índice estadounidense S&P 500 caían un 2,1%, hasta 4.280 puntos, perdiendo prácticamente todo lo que subieron el viernes. Con un patrón similar se movían los futuros del Euro Stoxx 50 que agrupa a 50 de las mayores compañías cotizadas de la eurozona, y que se dejaban un 3,6%. Este movimientos anticipan una apertura en rojo de las bolsas asiáticas, europeas y americanas. De momento, la japonesa lo ha hecho con leves caídas. El Nikkei 225, su principal índice selectivo, retrocede un moderado 0,5%.
En el otro lado del espectro del riesgo se situó la deuda soberana y el dólar estadounidense, que se erigieron en valores refugio. El dólar se apreciaba frente a prácticamente cualquier activo: un 0,9% frente al euro, hasta 1,117 unidades y un 2% frente a las coronas suecas y noruegas y entre el 1,5% y el 2% frente a divisas de Europa del Este como el zloty polaco o la corona checa. Por su parte, el barril de Brent, el petróleo del mar del Norte se disparaba un 6,7%, hasta 104,5 dólares.
El bitcoin, que en los últimos meses se ha convertido en un termómetro aproximado del apetito por el riesgo del mercado, acumula una caída del 5%, hasta la zona de 37.800 dólares, desde que el sábado por la noche la Unión Europea avanzase el paquete de sanciones.
Todos los analistas vaticinan un desplome
De los activos ligados a la economía rusa —bolsa, deuda y rublo— todavía no había datos oficiales al cierre de esta crónica. Sin embargo, todos los analistas vaticinan un desplome. Los propios bancos rusos estaban cambiando rublos el domingo a 110/120 unidades por dólar, cuando en el cierre oficial del mercado el viernes fue de 83. Esto supondría una depreciación de entre el 25% y el 30%, aunque está aún por ver cómo se refleja todo esto en el mercado de divisas oficial.
Las dos amenazas de más calado anunciadas por los aliados occidentales fueron la inutilización de buena parte de los 640.000 millones de dólares en reservas internacionales del Banco de Rusia y la desconexión de varias entidades financieras rusas del sistema de información de pagos bancarios global (Swift). De momento, el banco central ruso ha ordenado a los agentes que operan en sus mercados que rechacen toda orden de venta de activos en rublos a partir de las 5 de la mañana del lunes.
Nacho Alarcón. Bruselas
En la práctica, si las sanciones y las medidas para implementarlas tienen éxito, los inversores institucionales occidentales tratarán de deshacerse de sus activos en rublos y el resto estudiará seriamente hacerlo para evitar sanciones, mientras que el banco central ruso no podrá intervenir en los mercados para mantener su divisa a flote.
Fuente El Confidencial





