
Durante el evento al que acudieron todas las reinas y sus intendentes, excepto el intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias y la revalidada reina de esa comuna Sofía Grangetto, el gobernador se mostró distendido y se hizo tiempo de charlar con varios de sus ministros e incluso con la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, que fue la única figura de la política nacional que llegó al evento.
Sin embargo, no pudo esconder la molestia que le genera tener que lidiar con las manifestaciones de los gremios de empleados estatales que ya comenzaron a reclamar en los actos vendimiales y en el reto que lanzó volvió a resaltar que esos reclamos sólo perjudican la imagen de la Fiesta Nacional de la Vendimia, que es la joya que genera por estos días una ocupación hotelera del 97%.
Fuente Mendoza Today





