Hace 15 días, Total News publicaba sobre una protesta en la comisario 8 de Villa Ballester, a cargo del Sub Comisario Miguel Escalante. Los vecinos de Pasaje Ira y Mendoza le recriminaban la protección a narcos que intentaron habilitar un bunker de venta de droga. Foto frente Comisaria 8 Villa Ballester y móvil del titular .
Al llegar la policía al barrio realizaron la identificación de los dos individuos y fueron detenidos, se secuestran varios utensilios para fraccionar droga, incluidas balanzas que no figuraron en el acta de secuestro, con lo que la situación de los narcos se vio muy favorecida en sede penal.

En lo que va de la “gestión Escalante” ya son dos las protestas de vecinos por similares situaciones, siendo que la primera habría sido por solicitud de coimas por parte del jefe calle, Capitán Folonier, a quien el subcomisario Escalante había trasladado, tratando de desligarse o lavarse las manos como lo hizo con el oficial Rodríguez, quien curiosamente, habría sido, a pedido de Escalnte, el encargado de trasladar el vehículo 308 hasta el taller de chapa y pintura, en la localidad vecina de Villa Concepción, así es que el automóvil de los integrantes de “la banda del millón, habría llegado al taller de la calle Antonio Beruti 1169 de Villa Martelli, pero el dueño del taller se negó a tomar el automóvil tras sospechar que algo no estaba bien. Aparentemente. La idea de trasladar el preciado automóvil hasta allí, era sacarlo de la jurisdicción.
Cabe destacar que al lugar, la policía concurrió con patrulleros y el 308 con patente AA 835 RJ en cuestión, por lo que fueron vistos por vecinos del lugar consultaos por Total News.
La ley Murphy asegura que “si algo puede salir mal, seguramente saldrá mal.
Al taller llego quien sería el jefe de la banda del Millón, seguramente con información precisa y exigió al chapista le entregue el automóvil, a lo que este respondió que no había aceptado el trabajo, los cacos no le creyeron y lo “intimaron” a hacerlo, lo que produjo en el trabajador un gran temor.
La gota que rebalso el vaso, habría sido que también recibió presiones policiales para guardar silencio, a tal punto que el desdichado profesional del martillo bolita, termino internado por un “ataque cardiaco”.
Por algún motivo asuntos internos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que comanda Sergio Berni, entre cortos publicitarios y viajes en helicóptero, no logro terminar con los abusos en la 8 de Villa Ballester.

Taller de la Calle Beruti





