
De acuerdo con Jourova, es urgente “sacar a la población rusa de la apatía”.
“Tenemos que actuar”, dijo Jourova, quien saludó la decisión de la plataforma estadounidense de video Netflix de remover de su grilla de programación producciones rusas, y la intención expresada por gigantes digitales de restringir la desinformación.
Por su parte, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, señaló que “la información es el combustible de la democracia. Si se contamina con mentiras, la democracia se enferma, porque el razonamiento político queda sesgado”.
“Hemos sido acusados de haber atacado la libertad de información con la prohibición de [los órganos rusos] RT [Russia Today] y Sputnik. Pero cuando los actores extranjeros, de manera coordinada, manipulan la información para perjudicarnos, eso es inaceptable”, argumentó.
Borrell anunció su intención de proponer a la UE un mecanismo para “sancionar a los actores maliciosos que desinforman”, aunque no ofreció detalles.
En ese escenario, Jourova apuntó que la Comisión propondrá una actualización del código de conducta para los actores digitales con el fin de poder luchar contra la desinformación en las redes, mediante la “identificación de comportamientos y actores maliciosos”.
También se propondrán medidas en los próximos meses para ayudar a periodistas y medios de comunicación independientes a “proteger mejor el pluralismo de la prensa en la UE contra las presiones económicas”, dijo la funcionaria.
“Estados miembros dicen que la regulación de los medios de comunicación no es de nuestra competencia, pero no estoy totalmente de acuerdo”, advirtió.
El servicio diplomático de la Unión mantiene desde 2015 un canal de análisis sobre desinformación extranjera, manipulación de información e interferencia para rastrear fuentes de desinformación e identificar a los responsables con el fin de sancionarlos.
Fuente Ambito





